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viernes, 11 de abril de 2014

Reto Supernatural: Séptima Temporada Desbloqueada

Todo el que me siga en twitter sabrá que estoy con mi , que podéis ver también en el lateral de mi blog. Y digo saber, por no decir que estará a hasta las narices de él porque he dado mucho la lata comentando los capítulos. Pero ya está, gente, podéis llorar de felicidad que se ha acabado y sois libres de actualizar la página sin que os salgan veinte mil comentarios míos. Os dejaría un tiempo para que celebréis y lloréis de alegría, pero no me apetece.

Veréis, yo ya he dicho en mi entrada anterior que la sexta temporada no me pareció tan horrible. Estuvo hasta bien. No muy bien, pero pasable. Hubo mucho Crack y el Crack mola.
La séptima ha sido una tortura china. En el capítulo catorce ya comenté que se me estaba haciendo eterna y tiene veintitrés. Me he aburrido y me ha cansado. Se supone que el centro de todo son los leviatanes, unos monstruos terribles y que dan mucho canguelo. Se supone. De forma figurada.
En primer lugar, aunque desarrollan un poco mejor la lucha y odio entre ellos y los Winchester, la forma de llevar la trama ha sido de vergüenza ajena. Les han puesto unas bocas gigantes y muy raras y gusto por la carne humana, pero no dan miedo en ningún momento. Cuando un monstruo es obligado a devorarse a sí mismo y no da miedo, es que estás haciendo algo mal. Pero muy mal, oye. Después está el que hubiese capítulos en los que esos monstruos temibles y monstruosos ni aparecían, lo que en principio no está mal porque son capítulos de relleno Crack que como ya he comentado molan, pero que en la práctica resulta un desastre. No son capítulos salteados en los que se flipase, son capítulos absurdos y normalmente aburridos que se sacan de la manga porque sí, o que sólo se centran en los hermanos y su relación. De la trama "Amy Pond" hablaré luego, porque tiene tela la cosa. Ahora, ¿sabéis lo que he dicho de que llevan mejor la lucha y el odio? Sí, lo llevan mejor y lo hacen más creíble, ¿pero sabéis cómo lo hacen, los hijos de la gran puta?: cargándose a Bobby. ¡A Bobby! Lo sé, es... Lo sé.


Después se sorprenderán de que llamemos a la Gambler perra. Los muy hipócritas. ¡Y encima le convierten en un fantasma para que los Winchester tengan que deshacerse de él! Dan ganas de... De... ¡De meterles un dedo en el ojo! No es una amenaza absurda, que tengo las uñas muy largas, ¿eh?

Ya no hablemos de Castiel. O sí. Porque se merece que hablemos del tema.
En el primer capítulo le vemos como Dios y, si obviamos como trata a Dean -que también se lo merecía un poquito-, es un buen Dios. Es decir, va por ahí castigando a los malvados y premiando a los justos. Y da su aprobación explícita a la homosexualidad. ¡DESTIEL! Pero es demasiado arrogante y se ha merendado a los leviatanes, así que... Oh, bueno, explota. Tú ahí lloras lo indecible y te lamentas. De forma figurada, claro, la única vez que he llorado de verdad con esta serie es cuando murió Bobby BOOOOOOOOOOOOOBBYYYYYY...!-. Pero, ¡alto! Porque resucita. Cosa que, obviamente, yo ya sabía porque Misha Collins sigue en la serie y porque sale en más temporadas y yo estaba sólo en la séptima. Pero me imaginaba que estaría en el Purgatorio y que Dean se lo encontraría allí en su momento, ¡no que había aparecido desnudo en un río! -por cierto, estoy considerando irme a pasear cerca de los ríos a ver si hay suerte- Flipas bastante. Más o menos, porque yo me comí el spoiler justo antes de empezar el capítulo. Dejadme expresar mi cabreo por haber evitado como la peste cualquier información que pudiese contener un spoiler al respecto y que no haya servido de nada. ... Ya está. En todo caso, Cass recupera la memoria perdida y salva a Sam de un Lucifer que ya no mola tanto porque lo de no dejarle dormir llega un momento que cansa. Y se vuelve loco. Ole. Será perra, la puta Gamble... Y, encima, ¡Meg le cuida! Hija de la gran... Pero se recupera y no ve a Lucifer. ¡Qué bien!, ¿no? NO. Se vuelve... Zen. Raro. Inquietante. Que te ríes mucho, oye, pero ese no es mi Cass y yo quiero a mi Cass porque mi Cass es el mejor y le quiero YA. Después vuelve a recuperarse de eso en el trance final para ser arrojado al puto Purgatorio con Dean y desaparecer, dejándole solo.


Pero, porque sí, hay un pero más allá de reírte, da igual porque en cada escena en la que aparece Cass si dejamos a un lado la actitud dolida de Dean hacia él podemos encontrar destiel. Destiel a porrones. Porque el Cass Zen se va a Noruega a preparle un sandwich como una diligente esposa. Porque juegan a juegos de mesa mientras Cass cuenta batallitas como si fuesen un viejo matrimonio. Porque no para de hablarle de "las abejas y las flores" a Dean y todos sabemos lo que eso significa porque además se le apareció desnudo en el asiento trasero cubierto de las primeras. Y, sobretodo, porque antes de explotar con los leviatanes, cuando se vacía de almas, le dice a Dean que hará cualquier cosa para que le perdone.


Sí, el destiel is so true.

Y, ahora, lo que en realidad estaba retrasando: la trama Amy Pond.
Amy era maja y me caía bien. Y Dean la mata. Y ese no es Dean porque Dean no habría hecho eso, por lo que ya ni aceptamos el barco. Y lo empeoran. Porque miente a Sam. Y éste se entera. Y se pasan capítulos dándole bombo a la maldita trama Amy Pond que podía ser interesante UN capítulo pero que ya no lo era. Lo peor es que la resolución no me gustó. No es: "Amy era mi amiga y la has matado." No. Es: "Has matado a una mujer por cargarse a unos sinvergüenzas para curar a su hijo." Eso es lo que deberían haber dicho. Pero no, claro, lo importante es el daño que ha hecho a Sam. ¡Pues no, chatos! Vamos, es que es oír el nombre de la maldita Amy y ponerme mala. Le he cogido asco.



Pasemos a un tema más agradable, como los dos secundarios estrella de esta temporada. Porque los que tenían se los han cargado y porque los que trataron de introducir eran una mierda importante.
En primer lugar tenemos a Frank. Un viejo loco y paranoico que amenaza a la gente con distintas armas y es un genio con los ordenadores. Un buen tío, ese Frank. Una historia trágica detrás, como todos los cazadores, aunque él no lo sea del todo. Dean no le aprecia mucho porque está como una cabra, pero, ¿quién soy yo para juzgarle por eso? Exacto. Mola mucho, de verdad. Me dio mucha rabia que también se lo cargasen y ni siquiera se molestasen en mostrarnos como. MUCHA.
Y, después, está Charlie. Charlie es la mejor secundaria femenina que ha pisado esta serie. Que coño, está en el Top Ten de las mejores secundarias femeninas de la historia de la humanidad. Es una friki del copón. Una friki muy molona. Hace referencias, habla con sus muñequitos de Hermione, trata de defender su shipp aunque no sea el momento y baila a todo tren dentro de los ascensores. Adoras a esa tía desde que sale en pantalla, es automático. Además, no es un estereotipo andante como lo fue Becky, que molaba pero era una exageración, sino que tiene veras, virtudes, defectos y profundidad psicológica. Cuando vi que se iba solté un gritito de indignación. Porque no sólo mola, sino que es muy útil y una genio con los ordenadores comparable al mismísimo Frank. Y lesbiana. Por lo que no supone peligro alguno para mi shipp. Aunque es una pena ya que pretendía shippearle con Sam. En fin. Magik me ha asegurado que volverá a salir, a lo que yo digo: ¡BIEEEEEEN!


Y creo que esto es todo lo que quería comentar y no lo había hecho por twitter. Así que dejo la lista de tags:

Y los extras: 

Y esto es todo, maestros del frikismo. Echad borax y sal alrededor de vuestra cama esta noche ;P



domingo, 6 de abril de 2014

Reto Supernatural: Sexta Temporada Desbloqueada

Bueno, todo el que me siga por twitter sabrá que me he propuesto un pequeño reto. Vamos, que charlando con la diosa Magik acerca de lo que me esperaba en las dos temporadas negras de Supernatural, mencioné que me lo iba a tomar como un reto. Y, no sé, debe de ser la cercanía espiritual a Cass que eso provocaría, pero me lo he tomado de forma literal.
Ya he acabado la sexta temporada y vengo a decir que no ha sido tan negra. Esperaba lamentos, arrancarnos los ojos, arrastrarnos en charcos de sangre, vomitar órganos vitales y demás cosas muy nice. Y no ha sido para tanto. En serio, ha estado bien y todo.
Ahora, hay pequeños detalles.
La trama que nos vendían estaba muy bien. Tenemos a Crowley, el mejor demonio de la serie, que leñe, el único demonio no asesinable y que mola de la serie, al frente del infierno. Tenemos a los ángeles en plena guerra civil con Castiel al pie del cañón en uno de los bandos. Tenemos a Sam sin alma ni escrúpulos. Tenemos a Dean con la certeza de que no puede quedarse con Lisa y Ben, porque no se sale de la caza nunca. Tenemos... bueno, a Bobby, no está haciendo nada especial pero tenemos a Bobby y eso siempre mola. Tenemos a Balthazar, un ángel rebelde y guasón que se han sacado de la manga para sustituir a nuestro adorado Gabriel -inútilmente, puesto que es insustituible y oh, señor, le necesito en pantalla ya- pero que mola mazo. Tenemos al abuelo Campbell de vuelta entre los vivos. Tenemos Alfas malvados organizando a los monstruos bajo las ordenes de una madre que puede crear nuevos. Tenemos el Purgatorio como un caramelito tentando a todo el mundo.


Coño, si es que la cosa pintaba genial.
Pero no le han sacado suficiente jugo.
Estoy encantada con casi todo, no os creáis, pero la cosa no acaba de encajar.
Y es que, con todo lo que tenían, con todas esas líneas argumentales, con todos esos secundarios, ¿cómo puede haber tantos capítulos de relleno? Porque los ha habido a montones.

Los Winchester en el salvaje Oeste. Si esto no es Crack, que baje Cass y lo vea.

Y ya no es sólo el relleno, si no que la mitad de los capis han sido puro Crack. Y oye, yo soy fan incondicional del Crack de esta serie. Amo, el Crack de esta serie. Lo adoro. Tienen ositos de peluche suicidas y joyas como Changing Channels, es genial. El problema, es que pasan de dramón gordísimo a Crack total sin término medio. O vamos a sufrir como perras, o vamos a tener que reflexionar y dudar de todo, o simplemente vamos a ver surrelismo puro y duro. O todo a la vez. Porque lo pusieron todo junto en My Heart Will Go On, que moló cantidad pero fue algo confuso.

Balthazar, tú sí que sabes. Cómo molas y que muerte te han dado.

En todo caso, dejando a un lado eso y lo que le han hecho a nuestro amadísimo y queridísimo Cass, que después de todo explicaron en The Man Who Would be King, la temporada no ha estado nada mal.

Pobre Castiel, ahí, suplicando el consejo de su padre. Sólo y más perdido que un pulpo en un garaje.


Ya he visto el primer capítulo de la séptima y, además de confirmarme que Misha Collins es un actor como la copa de un pino, me ha dejado claro que voy a sufrir como una perra. Seguiré informando desde las trincheras de las temporadas negras. Recordad cubrir las rendijas con sal, niños ;P

PD: Cómo habéis leído, la sexta temporada no está exenta de destiel, pero temo mucho la séptima. Cual demonio bañado en agua bendita vamos a sufrir, lo estoy viendo.

viernes, 24 de enero de 2014

4º Temporada: El triunfo del destiel

... Sí, vuelve a ser Supernatural.
Si no os interesa, haced clic aquí y aquí y disfrutad de la vista.

(SPOILERS hasta el final de la cuarta temporada)

Música. Porque venga, todos la hemos buscado al oírla en la serie.

Veréis, maestros, yo ya os había comentado mis dudas acerca de que shippear en Supernatural. Ya no las tengo.
A decir verdad, la cuarta temporada es reveladora en ese aspecto por dos cosas:
  1. Aparece - por fin - Castiel, y te puedes enterar más o menos de lo que va el shipp.
  2. Sam se vuelve tontolculo así que ya estás seguro de que ellos no se lían.

Y es que, Sam era un buen personaje. No era Dean, y no era Bobby, pero yo le quería mucho. Era un niño malcriado y egoísta porque su hermano lo había dado todo por él en su infancia, y el típico chico listo, algo tímido, que iba evolucionando a lo largo de la historia y se hacía querer. Era un adulto. Era maduro. Era dulce. Sabía diferenciar el bien y el mal, pero veía la escala de grises intermedia.
Yo pregunto, ¿cómo leñe no se ha dado Dean cuenta todavía de que un ghoul se cargó a Sam cuándo él estaba fuera?
Veamos lo que sabemos en esta cuarta temporada acerca de Sam:
  1. Se tira a Ruby, que me daba una mala espina del copón, y que, como se ha demostrado al final, era maligna y cruel y sabía que tenía que ser mala porque antes no pero en el último capítulo era la Obviedad.
  2. Considera que su hermano se ha vuelto débil. Que poca consideración, la verdad, ¿cómo se atreve a mostrar grietas en su coraza? Que pesadez con que destruyesen su cuerpo de todas las formas posibles a lo largo de treinta años. ¿No tiene otro tema de conversación? ¬¬
  3. Pasa de todo lo que los otros tengan que decir, porque, tío, él es más listo que nadie.
  4. Su cepillo de dientes es violeta.
  5. Es temerario, pero porque puede serlo. Tiene SUPERPODERES, y es listo y fuerte y guapo, así que nada puede despeinarle si él no quiere.
  6. Bebe sangre de demonio, porque, oye, los superpoderes reales necesitan pilas, ¿vale?
  7. Ya no es que la beba, es que ahora es fan de Anne Rice y se pone a beber de los demonios en vez de matarlos. Very nice.
  8. Considera que no necesita a nadie, porque su sola presencia llena, ya no la habitación, sino el puto motel. Y el estado, si no es muy grande, también.
  9. Tiene más músculos que un Action Man.
  10. Empieza a tener las mismas partes malas de John Winchester, pero sin una razón lógica más allá del "Ahora yo soy el fuerte".
  11. Como estaba drogado, pegó a Bobby.
  12. Como estaba drogado, dio una paliza de muerte a Dean en la que casi me lo mata.
  13. Abrió las puertas del Apocalipsis y ahora el sacrificio de Castiel y la huida de Dean no valen una mierda.
  14. Puso un conector de IPod en el Impala. ¡En un puto Impala del 67! ¿Pero qué le pasa en la cabeza a ese tío?
Seguramente en la quinta temporada vuelva a ser el de siempre y yo le perdone, ¿pero en esta? Se ha cubierto de gloria, el gigante ese.

¿Y qué sabemos de Castiel?
  1. Sacó a Dean del infierno. Eso da puntos.
  2. Cuando él se acerca las teles no funcionan. Eso se los quita a montones.
  3. Inclina la cabeza ligeramente cuando no entiende algo, y dan ganas de empotrarle contra una pared.
  4. Sus putos ojos brillan en la oscuridad. No en plan destello, en plan lámpara. Son fluorescentes. Tiene ojos azul fluorescente.
  5. Esa gabardina. En serio. Esa gabardina me hace derrapar.
  6. Cree que los humanos somos arte. Arte. Teniendo en cuenta que su especie en pleno quiere acabar con nosotros por considerarse superiores, yo aprecio el detalle.
  7. Reconstruyó el cuerpo de Dean, pero le dejó la marca de su mano en el hombro. En mi pueblo a eso se le llama ser territorial.
  8. Miró a Dean dormir. ¿Cómo no sentirse identificado con eso?
  9. Nunca intentó poner una mano encima a Anna, aunque fuese una enemiga del cielo. Incluso cuando tuvo que ceder a la voluntad de los que lo habitan, no fue capaz de hacerlo él mismo. Eso cuenta más porque, después de todo, se tiro a Dean, y debían de estar comiéndole los celos.
  10. Es capaz de mirar a Dean a los ojos cuando le obligan a torturar a Alistair, aunque le cueste. Asume la responsabilidad de sus actos, aunque no sean culpa suya, y no se comporta como un niño de cuatro años en una pataleta, como hacen otros.
  11. Le gustan los hombres guapos. Fijaos en Uriel, que aparte de más malo que la peste, era feo. Él ya tenía escogido a Jimmy. ¿Coincidencia? No.
  12. Le gustan los bancos de los parques infantiles, por lo que parece.
  13. Tiene dudas. Acerca del cielo, del infierno, de la humanidad, de las ordenes. Duda de todo, excepto de que siga existiendo el bien y el mal. Y él quiere estar en el primer bando.
  14. Está dispuesto a morir a manos de un arcángel para salvar al mundo. ESO es capacidad de sacrificio.


Es obvio a quien elegirá Dean. Sólo comparemos un par de foticos:




¿Quién creéis que gana?


Coincido.

Pero, dejando de un lado la estupidez supina de Sam, la temporada ha sido la HOSTIA.
No sé muy bien que decir acerca de ella, así que hagamos una lista de puntazos:
  1. Capítulo 1: Vemos el gran talento de Castiel para las entradas grandilocuentes. No volverá a usarlo, porque prefiere aparecerse de la nada y sin avisar para que nos dé un ataque cardíaco.
  2. Capítulo 3: Jonh era muy mono antes, una pena. Mary era la mejor, y su familia también era guay. Dean es un Winchester pura cepa, desde luego, pero tiene ESO. Eso que no tiene Sam. La sangre Campbell corre por sus venas como no corre por las de su hermano. Es algo que me gusta mucho de él. Esas diferencias que le alejan de John y que no son malas.
  3. Capítulo 5: Dean con peto tirolés y preocupado por ser virgen. Monstruo fan de las pelis de miedo, una salida muy original. Además, está el hecho de que homenajeasen, a su supernaturiliana manera, Drácula de Bram Stocker. La mejor peli de vampiros EVER.
  4. Capítulo 6: Dean con miedo. AWESOME. Dean huyendo de una perrita con lazo. Dean gritando como una niña de seis años al pisar un gusano cuando el gatito sale de la taquilla. Dean gritándole a Sam que la gente normal huye de los fantasmas, y que ellos BUSCAN fantasmas enfadados que quieren matarles. Dean. Genial. Maravilloso Dean. Y con una moraleja detrás de todo eso: la discriminación es mala. Leed De ratones y de hombres, y ved lo que es capaz de hacer esa zorra.
  5. Capítulo 7: La conversación en el parque. Castiel, después de un capítulo sin saber a que juega, es bueno y tiene dudas. Dean no se arrepiente de nada, porque siempre ha sido un cazador por y para la gente. Los niños jugando delante de ellos. El consabido banco del parque. Genial.
  6. Capítulo 8: El oso de peluche. No. En serio. Un oso de peluche existencialista gigante que habla y tiene tendencias depresivas y suicidas. "¿Fiestas del té? ¿Eso es todo lo que hay?" El oso se adueñó del capítulo.
  7. Capítulo 13: Dean con pantalones cortos. EN SERIO. Yo nunca he tenido un profesor de E.F. como Dean. Si lo hubiese tenido, me habría esforzado más en las clases - o no -. Y vemos parte del pasado de Sam y Dean. Pobre Sam. Y pobre Dean. Y esa tía es TONTA. Decirle eso delante de todo el mundo... Dean es Amor, niñata. Y sí, se sabe en lo que quiere a su hermano, porque él es genial con las personas que quiere. Y a ti no te quería. Porque eres sólo una chica de paso con la que enrollarse en un armario. Pero, eh, tienes razón, debería haberte tratado como si fueseis novios formales de siempre. Mira, niña, si quieres algo más y tienes dignidad y tal, yo no te digo nada, pero si te vas a un armario con un tío al que acabas de conocer, es que no tienes derecho a pedir cuentos de hadas. Ajo y agua.
  8. Capítulo 15: La reaparición de la parca. Me gusta la parca. Y las clases de "cómo ser un fantasma". Épicas.
  9. Capítulo 16: Dean torturando a Alistair. Uriel siendo malvado de forma oficial. Castiel cerrando los ojos de su hermana y los focos del helicóptero provocando la sombra de sus ENORMES alas.
  10. Capítulo 17: Dejando a un lado la maldad de los estilistas en este capítulo - Dean era realmente traumático, y Sam llevaba una camiseta del servicio técnico -, los Winchester aprendieron a cazar fantasmas de los Ghostfacers. XD Oh, la ironía.
  11. Capítulo 18: En sí. Es un puntazo en sí mismo. Sobretodo cuando empiezan a investigar y descubren el wincest. La cara de Dean, oh, la cara de Dean. ¿Y cuándo tienen que demostrar que son fans? ÉPICO.
  12. Capítulo 20: "-Necesitamos hablar en un sitio más privado. +Estamos en mi mente. -Exacto."
  13. Capítulo 21: Sam en la habitación del pánico. Aunque me cabreó que su subconsciente usase a MARY. MAL, SAM. LIMITES.
  14. Capítulo 22: El super-cuarto-mágico de los ángeles. En serio. No, EN SERIO. Era guay y genial. Yo quiero que me secuestren allí.

Ahora, voy a ver el primer capítulo de la quinta temporada. Llevo conteniendo las ganas un rato largo, pero quería escribir esto sin spoilearme. Como le haya pasado algo a Castiel, no respondo de mí misma.
Disfrutad del destiel:


El fandom ya es innecesario, hacen el slash ellos solitos.