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miércoles, 28 de febrero de 2018

La falsa redención de Barney

Buenas, maestros del frikismo.
En este punto no me voy a molestar excusándome por mi ausencia porque me conocéis y porque probablemente habéis perdido toda fe en mis capacidades de persistencia, ética laboral y constancia. Que hacéis bien, no me malinterpretéis.
Pero bueno, ¡ignoremos todo eso y revivamos otra vez el blog! Esta vez ni siquiera os mentiré y diré que voy a publicar de forma regular porque os respeto a vosotros y a vuestra inteligencia, así que vamos allá.


Cualquiera con quién haya hablado de Cómo Conocí a Vuestra Madre sabe que mi personaje favorito es, y siempre será, Barney Stinson. Es uno de los personajes más icónicos de la televisión y los Dioses saben que alguien capaz de hacer un número musical sobre trajes se merece nuestro respeto. Aún así, soy consciente de que su personaje tiene problemas, problemas graves que no podemos excusas o ignorar porque sea gracioso y encantador. El carisma está muy bien, pero no justifica el machismo.

(Desde luego, pero una cosa no quita la otra, Barney)

Muchos me diréis, Artemisa, el horrible trauma del final te ha marcado de tal forma que eres incapaz de recordar el último capítulo y su momento de redención, lo comprendemos y te apoyamos pero sigue sin verdad. Bueno, plebe, agradezco la preocupación y sí he sido marcada por esa estúpida escena final con la trompa azul como todos vosotros, mas no he olvidado su mal llamada "redención", es solo que no la entiendo como tal. Creo que esa era la intención de los creadores, pero no lo ejecutaron bien y solo lograron agudizar el problema todavía más.
No es mi intención escribir una entrada sobre las razones por las que Barney Stinson es machista, pues considero que no es necesario hacer tal cosas. Se trata de un hombre que ha escrito un libro con formas de engañar y manipular a mujeres para poder acostarse con ellas, que las utiliza y no parece considerarlas personas más allá del servicio que pueden servirle: el sexo. Lo que quiero tratar es de porqué ese cambio en el capítulo final no funciona.

(Barney en uno de sus muchos momentos misóginos)

Una vez se casa con Robin entramos en la parte más polémica de la serie, los flash fowards (el contrapuesto de los flash backs, o sea, saltos hacia el futuro) en los que vemos qué fue de los amigos a los que hemos seguido por nueve temporadas. Vemos que Robin y Barney tienen un matrimonio infeliz y acaban por divorciarse, momento en el que Barney vuelve a Nueva York y a su vida de mujeriego, llegando incluso a proponerse otro de sus retos, como es el acostarse con una chica cada día durante un mes. Ya le hemos visto caer en ese tipo de comportamientos, mas esta vez los amigos han pasado página, son adultos y Barney parece haber quedado atrás. Sus acciones se retratan como una prueba de su inmadurez y tienen un tinte triste, casi esperpéntico. Y entonces una de esas chicas se queda embarazada.
Su reacción es la que esperamos, pánico y rechazo a lo que la paternidad significa, una huida hacia delante de un hombre aterrado que no está listo para que nadie dependa de él. Y entonces conoce a Ellie, su hija, en lo que, a mi parecer, es la escena más hermosa y cargada de sentimiento de toda la serie.

(Si es que es un momento precioso, maldición)

Sí, lo sé, estaréis diciendo, Artemisa, tú ser abyecto que no se aclara, ¿no era que la paternidad de Barney no le redimía y seguía siendo un machista redomado? Pues sí. Entiéndase, estoy hablando del impacto de la escena como un momento bonito por parte de uno de mis personajes favoritos. Está bien escrita, bien interpretada y la ejecución funciona, el problema es que se trata de un momento clave en el desarrollo del personaje que, aunque conmovedor, no funciona. Y no, no se trata solo de mi frustración hacia el cliché de "ahora que tenga una hija soy feminista" y de cómo el equivalente (una mujer diciendo que consideraba a los hombres seres inferiores hasta que tuvo un hijo) nunca sería aceptado, sino de cómo el cambio de actitud solo transforma el sexismo de Barney.
El problema reside en la siguiente escena, esa en la que el grupo está reunido después de que Barney sea padre y parece que ha cambiado, que ha madurado, ha seguido adelante y ya no necesita reafirmar su personalidad mediante el sexo con mujeres anónimas a las que había manipulado. Y entonces entran las dos chicas. Jóvenes, guapas, en plena veintena, vestidas para salir de noche y pidiendo un par de copas en la barra. Barney se precipita hacia allí y sus amigos se miran los unos a los otros con divertida resignación, el mensaje claro: él nunca cambiará, siempre va a ser así. Mas nos sorprenden. Barney les quita las copas y les echa la bronca, mandándolas a las dos a su casa y diciéndoles que llamen a sus padres. Los amigos muestran una expresión de maravillada incredulidad, dicen "¡sí que ha cambiado!" y se congratulan de los avances de su amigo. Sí, gran momento, Barney Stinson ha dejado atrás el machismo y se ha convertido en un hombre que respeta a las mujeres. Albricias.


No hemos asistido a la prueba de que Barney no es machista, solo hemos asistido a la prueba de que su machismo ha evolucionado con la paternidad. Vamos a repasar la escena. Un par de chicas en plena veintena entran en un bar. Son guapas y jóvenes, pero claramente mayores de 21, la edad mínima para beber en USA. Están vestidas para salir de marcha y está claro que quieren pasarlo bien. Y, de la nada, aparece un señor desconocido que les quita las bebidas. Lo primero que esas chicas pensarían sería un "mierda, un loco peligroso" y "por favor que no esté aquí para drogarnos las bebidas y violarnos en el callejón", pero pronto se dan cuenta de que nada más lejos de la realidad. El extraño solo está ahí para mandarlas a casa, intentar que se avergüencen de haber salido a pasarlo bien por la noche y decirles que se vayan a llamar a sus padres, que estarán preocupados. En definitiva, a tratarlas como si fuesen niñas e incapaces de tomar sus propias decisiones. Las chicas se van. Tal vez a otro bar donde no haya desconocidos dándoles órdenes, tal vez a sus propias casas, frustradas y de mal humor. Espero que no avergonzadas. Espero que esas chicas no asuman que están haciendo algo malo, porque no es así. No hay nada de malo con ir a un bar con una amiga.
Pero Barney, que ha dedicado toda su vida adulta a ligar, seducir a mujeres, manipularlas y utilizarlas para lidiar con sus propios problemas, ahora considera que lo hay. Porque no ha dejado de ser machista, sencillamente ha pasado de un machismo que le hacía sentirse con derecho sobre la sexualidad de las mujeres a un machismo paternalista en el que, oye, también se siente con derechos sobre la sexualidad de las mujeres. El único cambio es que ahora quiere protegerla y considera el sexo el gran enemigo.
El sexo no era el enemigo, Barney, ese nunca fue el problema. El problema era la actitud, los engaños, las manipulaciones y tu resistencia a considerar a las mujeres seres humanos. El sexo no.
Solo estamos pasando de considerar a las mujeres putas, meros objetos sexuales, a vírgenes, seres puros e inmaculados que no pueden estar en control de su propia sexualidad.

(Mi reacción ante este tipo de actitudes)

Os recuerdo que Barney les dice que llamen a sus padres, que estarán preocupados, como si mujeres de veintitantos no fuesen capaces por sí mismas y aún perteneciesen bajo la tutela paterna.
Os aseguro que si yo, a una semana de los veintiuno, decido a salir de marcha con una amiga, no me tomaría nada bien que llegase un señor desconocido a echarme la bronca. Ni puta gracia. Es más, dudo que dejase a mi padre echarme la bronca por ello, y es mi padre. No puedo decirlo seguro porque a él nunca se le ha ocurrido intentar que me sintiese avergonzada por quedar con amigas y hacer mi vida. Porque no es algo que se deba hacer hacia mujeres en la veintena.
Esta actitud está muy popularizada, esa concepción dual de la mujer, que puede ser una puta, un ser lujurioso y manipulador, como por ejemplo Eva en el Antiguo Testamento, o una virgen, un ser puro, dulce y maternal, como por ejemplo la Virgen María en el Nuevo Testamento. La mayor parte de los personajes femeninos en la ficción pueden ser encajados en una de estas categorías y ya es hora que se deje atrás esa idea, que se acepte que las mujeres somos personas y, por tanto, complejas. Y, por tanto, capaces de tomar decisiones sobre nuestra propia sexualidad.

(¡Porque es un tema serio y me indigna este doble estándar!)

Ese es mi problema con el personaje de Barney. Empezó como un personaje machista cuyo defecto era reconocido, lo que hacía que pudiese gustarnos a pesar de ese ello puesto que la narración de la serie lo denunciaba, pero acabó como un personaje machista cuya actitud era alabada y aplaudida por la narrativa y el resto de los personajes. Y eso ya no tiene excusa, pues nos muestra que la serie no es consciente de ese momento tóxico y sinceramente preocupante, destruyendo por completo la hermosa escena de Barney con su hija, su gran momento de redención.


Bueno, pues la han cagado porque no se ha redimido en absoluto.

PD: Que conste en acta que yo sigo adorando a Barney como personaje, ese momento no es más que otro flash foward que vamos a ignorar porque es ESTÚPIDO.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Grupo de apoyo para el mono de Galavant I

Sé que llevo mucho sin pasarme por aquí. Lo siento. En serio. Tengo a medias una pequeña reseña de El imperio final y trataré de acabarla esta semana, si os consuela. Perdón de nuevo.
En fin.
Estaba yo por twitter y acabé comentando con Dark Heart lo que ambas añoramos Galavant. Esa serie es impresionante. En todo caso, nuestra propuesta para pasar el mono fue un grupo de apoyo donde cantaríamos la banda sonora, dramatizaríamos escenas y escribiríamos fanfic loco. Y nada más mencionarlo, supe la verdad: tenía que escribir fanfic loco de Galavant.
Así que, aquí está. Dark Heart, va para ti.









Buenas noches, amigo mío.

Mientras ve el bote alejándose hacia el barco, Gareth no cambia su expresión. Desde niño, le han inculcado que la única emoción que tenía permitido mostrar era la furia hacia sus enemigos. Hacia los enemigos de su rey. Ese rey al que acaba de liberar, incluso aunque no guarde esperanzas de que Kingston le deje vivir tras tal traición.
Bueno, no es como si hubiese esperado morir de viejo.
Y Richard merece el sacrificio. Richard siempre ha merecido todo lo que Gareth puede ofrecer. A pesar de ser afeminado, de no tener carácter, de ser sentimental y débil, de su infinita capacidad para sacarle de quicio sin siquiera intentarlo. Lo ha merecido de todas formas. Puede que Gareth tenga graves problemas mentales, si lo piensa con detenimiento.
En todo caso, ha perdido a Richard. Lo ha mandado lejos de Valencia y, por tanto, lejos de él. No va a sobrevivir para verle de nuevo. Pero ha valido la pena, pues, cuando le corten la cabeza, podrá consolarse con que él está bien. Nada importa más que eso.
Ahora debe volver al palacio y liberar a los amigos de Galavant, porque un guerrero debe ser un hombre de honor. El caballero medio imbécil tiene en sus manos lo que más le importa a Gareth del mundo, por lo que incumplir su palabra nunca le ha parecido una perspectiva más repugnante y nauseabunda. Si de alguna forma llegase a enterarse de que les ha dejado pudriéndose en la celda, quién sabe lo que haría.
No piensa arriesgarse.
Por mucho que de sólo pensarlo quiera romper cosas, lo cierto es que Richard tenía razón. Gareth le quiere. Le quiere, para ser sinceros, bastante. Aunque todo lo que dijo sobre él es cierto, desde que es un completo egocéntrico hasta que usa demasiado terciopelo. Él es todas esas cosas. Y también tiene la pantorrilla izquierda enjunta y el dedo gordo del pie derecho torcido. Y sus ojos se iluminan como si fuese un niño cuando se emociona. Y coge cariño a todo el mundo en un chasquido de dedos. Y crea números musicales sobre cualquier cosa sin cortarse ni un pelo. Y puede ser un completo cabrón y bastante cretino, pero lo es sin malicia. ¿Quién habría podido pensar que alguien puede masacrar un reino sin malicia? Bueno, pues Richard puede. Sinceramente, Richard es distinto a todas las personas que han vivido en ese maldito mundo. Eso Gareth lo sabe.
También sabe que no engaña a nadie cuando dice odiarlo. Excepto a Madalena, claro. Pero está bastante convencido de que Madalena es imbécil, así que no es importante. Desde luego, la cara de Galavant dice alto y claro que se ha dado cuenta. No importa mucho, puesto que debe intuir que si dice algo a alguien destripará a su novia y obligará a su escudero a comerse sus intestinos. Puede contar con la discreción del caballero lelo.
Sólo espera que Richard esté bien. Sólo espera que alguien cuide de él cuando llegue a su reino. Quizás el mismo Galavant. Pueden hacer números musicales juntos y lloriquear por el amor de Madalena. Le da algo de grima pensarlo, pero el imbécil sabe manejar una espada, así que esa amistad podría irle bien a su rey.
Dios sabe que va a echarle de menos más de lo que sería sano. O, al menos, Gareth lo sabe. Duda que Richard se de cuenta realmente, pero eso es lo de menos.
Sin poder evitarlo, entona el último verso de la canción de Pearl, en un secreto homenaje a su rey. Al hombre que hay detrás de la corona. A los preciosos ojos azules que dirigen su destino desde que ambos eran niños.
En más sentidos de los que su dueño creía.




En fin, esto ha sido mi fanfic loco de Galavant. Reto a Dark a escribir un Richard&Cocinero ;P

PD: Intentaré pasarme más a menudo. Lo juro. Segundo de bachillerato es duro.

viernes, 7 de noviembre de 2014

"Ando mi camino solo. Porque, seamos sinceros... ¿quién estaría tan loco como para andarlo conmigo?"

Sé que llevo mucho sin publicar, pero tengo una excusa. Una excusa de peso: Segundo de bachillerato. El que lo inventó es un sádico y espero que Alistair se esté ocupando de él en el infierno.
Y es que no se trata tanto del poco tiempo que tengo para escribir entradas como del poco tiempo que tengo para ver cosas que contaros. Planeaba hablar de Supernatural, pero necesitaría tiempo para esa entrada y, adivinad, no lo tengo. Sí lo tengo para leer novelas de higlanders, pero vosotros sabéis que soy tonta y puedo ponerme a leer antes de un examen. Vosotros me queréis igual. Espero. Estoy sufriendo, ni se os ocurra darme malas noticias.

En todo caso, vengo con un poco de miedo, puesto que juzgar una serie tras dos capítulos es un poco precipitado, para hablaros de algo que me ha emocionado: Constantine.


Si bien comenté Outlander tras su primer capítulo, ya había leído el primer libro, por lo cuál tenía más criterio para juzgar. No os puedo decir si es una buena o una mala adaptación, así que no me preguntéis. Lo que sí os puedo decir es que mola un taco.

(SPOILERS Constantine; Hasta el 1x02)

Jonh Constantine es un exorcista, demonólogo y maestro en artes oscuras. Bueno, un aficionado ocasional. Es que no le gusta presumir. Cuando condena su alma por un error garrafal que atrapa en el infierno a una niña de nueve años, provocado porque cree que lo controla todo, decide dejar el mundillo. Ya que está condenado a una eternidad de sufrimiento, ¿para qué arriesgar su escaso tiempo de vida? Así que se interna en un manicomio y es desagradable con su psicólogo. Eso cambia cuando un demonio posee a una loca y le manda un mensaje: LIV DIE. Vamos, que Liv muere. Los demonios siempre escriben en mayúscula porque con lo raros que tienen los ojos no pueden leer las minúsculas, por cierto, por si teníais curiosidad.


En fin, Constatine le había prometido a un gran amigo suyo que cuidaría de su hija, a la que nunca se había acercado para no ponerla en peligro, pero que había heredado su súper-poder: la visión. Vamos, que ve el mundo exactamente como es, lleno de almas en pena y fantasmas y demonios. Su visión comienza a despertar, lo que es un faro gigantesco y luminoso para los demonios, que lo consideran una amenaza. Así que Constantine tiene que mantener a Liv viva, tratar con su desconocimiento por el mundo en el que vive y lidiar con sus propios fantasmas. Que los tiene. Muchos. Ese hombre necesita chocolate y un abrazo.  O antidepresivos directamente.

Esa es la trama que nos encontramos en el primer capítulo aunque, curiosamente, en el segundo Liv no sale y aparece Zed. Además de a ella, nos presentan a Chas, un tipo que al parecer es inmortal pero aún no sabemos la razón, a un genio de los ordenadores adicto a las pastillas porque una misión con Constantine le traumatizó mucho y a Manny, que es un ángel muy mal conseguido estéticamente porque sus ojos son raros y sus alas daban vergüenza.
Me imaginaba que la serie sería algo en plan Supernatural, pero nada más lejos de la realidad. Sí, en el segundo capítulo vemos como Constantine resuelve un caso con criaturas extrañas en una pequeña ciudad de américa, pero el ambiente, la estética y las sensaciones son completamente distintas. Supernatural, en comparación, parece el Mundo de la Piruleta. Constantine es desengaño, dolor, fantasmas en acoso constante y mucha nicotina, una ambientación sombría con notas tétricas. Incluso los golpes de humor encajan con la serie, pues es un humor cínico y carente de esperanza, provocados en su mayoría por la personalidad de Constantine y su grandeza.


Porque anda que Constantine no mola. Nuestro protagonista no tiene poderes de nacimiento, sino que aprendió en su adolescencia. Su madre murió en el parto y su padre le culpaba, así que le puso el cariñoso apelativo de asesino y le pegaba un puñetazo cada noche. Seguro que no recibió ninguna taza de "Mejor padre del mundo". En todo caso, Constantine quiere invocar a su madre por alguna razón, pero todavía no lo ha conseguido. Lo que sí ha conseguido tras leer muchísimos libros de ocultismo es un amplio conocimiento de criaturas malignas, de demonios y de hechizos y exorcismos. Y el acento británico y la gabardina le dan personalidad y le hacen molar incluso más. Lo que es difícil.

En conclusión: Constantine tenía una pintaza, pero ha superado las expectativas.

Y ahora, la ficha:
  • Lo mejor: El propio Constantine, que me parece un personaje complejo y original, lleno de sombras y matices, y del que estoy deseando descubrir más.
  • Lo peor: La estética que le han puesto al ángel no me gusta un pelo. No sé como será como personaje, pero no entra por los ojos. Menos mal que pliega las alas, porque duele verlas.
  • Lo más divertido: Cuando los loqueros entran en la habitación destrozada y Constantine se va tan tranquilo diciendo que ha sido la poseída. Me hizo mucha gracia xD
  • Lo más WTF?: La abuela con las cuencas hundidas vomitando ectoplasma negro. Eso ha sido raro de cojones.
  • Lo más bonito: He tratado de no mencionarlo, pero Matt Ryan. ¿Sabéis como le queda la gabardina? Ese hombre no es humano.
  • Lo más asquerosillo: ¿El ectoplasma negro de la abuela o las convulsiones del cadáver poseído? Quizá las cucarachas, pero a Chas le atravesó un cable de corriente eléctrica...

Moraleja: Si os gusta minimamente la fantasía urbana, tenéis que seguir esta serie.

PD: Y, para todo aquel que tenga buen gusto, ha empezado la sexta temporada de White Collar. Yo me voy a ver el primer capítulo y, si sabéis lo que es una buena serie, estaréis corriendo para verlo también.

viernes, 17 de octubre de 2014

"Abuelito, dime tú."

Sé que no ha habido balance. Puedo excusarme --y lo hago-- en que he estado enferma y que no he visto el de ayer, pero no es la única razón. La serie me hace reír por no llorar y no tengo mucho que decir cuando acaba el capítulo. Para eso, lo hago por twitter. Me frustra un poco porque era la oportunidad de tener una sección estable en el blog, pero bueno.
Hoy os quiero hablar de un tipo de personaje. Estaréis pensando que voy a seguir la misma línea que en mi última entrada y que os explicaré como se desarrolla y las utilidades que le puedes dar. Pues no. Esta entrada está escrita por una fangirl muy friki y con tendencias a Drama Queen. Me queréis igual. Supongo. Espero. ... Cómo sea.

Veréis, me di cuenta de ello mientras visionaba --por fin-- Star Wars. Llevo dos películas. Voy a mi propio ritmo.
En fin, que todo el mundo parece adorar a Obi-Wan Kenobi. Es como: "Oh, Obi-Wan, tu dominio de la fuerza es impresionante", "Oh, Obi-Wan, tu sable láser es taaaaan brillante", "Oh, Obi-Wan, sin ti Luke seguiría siendo un granjero paleto en un planeta polvoriento".
A mí me inquieta mazo Obi-Wan.
Y de eso vengo a hablar, de esos ancianos que siempre saben más que tú.


1. Dumbledore de Harry Potter:


Dumbledore era de mis personajes favoritos cuando leí la novela, pero tenía doce años así que no cuenta. Ahora me cae mal. Bastante mal. Y no sólo porque sea el indirecto responsable de la muerte de Sirius y porque fuese nazi, sino también por lo de sacrificar a Harry.
Es por un bien mayor. Lo sé. Lo entiendo. Me inquieta.
¿Hay en este mundo un ser más manipulador a excepción, tal vez, de Rumpelstiltskin, Meñique y los Corleone? NO.
Durante todo el cuarto año Sirius se las arregló perfectamente solito gracias a su transformación de animago, incluso aunque Colagusano ya les hubiese traicionado en la primera guerra, los mortífagos ya supiesen que era un perro negro gigante y todavía hubiese dementores en su busca. Pero en el quinto era obligatorio meterlo en Grimmauld Place. Por supuesto. ¿Y cuál es el motivo? Alejarlo de Harry. ¿Por qué? Porque Sirius es un mago competente. ¿Y en qué afecta eso a Dumbledore? En que va a anteponer a Harry al bien común y va a impedir que le manipule. Su resolución fue meterle en Grimmauld Place pues, conocedor como es de la psique humana, sabe que eso va a deprimir a Sirius. ¿Y qué pasó? Que funcionó. ¿Y qué hicieron los demás? Considerar que Sirius estaba intentado vivir a través de ellos y que el pobre diablo estaba perdiendo la cabeza, así que era mejor protegerle de sí mismo. Pero sin sacarle de Grimmauld Place ni echar al elfo, ¿eh?
Yo habría matado al elfo directamente.
En lo del nazismo no voy a entrar, pero, ¿los Dursley? Oh, ahí sí que me meto.
Dumbledore les entregó a Harry no sólo para protegerle, sino para que le hiciesen daño. Llevando una infancia de mierda, llena de traumas y desprecio y desdén y sin ningún tipo de amor, sería imposible que no hiciese cualquier cosa para salvar su primer hogar: el mundo mágico. Así que dejó que fuesen ellos mismos durante once años y que tuviesen al niño viviendo bajo una escalera.
Soy la primera que entiende el objetivo, oye, pero era un niño.
Por Merlín.

2. Agustín de Águila Roja:


Tenía catorce, así que en principio tampoco me dijo nada.
Pero es un ejemplo morrocotudo de lo que quiero explicar. Gonzalo le quiere y le aprecia. Agustín enseña a Gonzalo. Relación maestro-alumno súper chuli. Pero Agustín ocultaba cosas.
Ocultaba que Hernán era hermano de Gonzalo. Uy.
Ocultaba que Gonzalo era hijo del rey. Uy.
Ocultaba que Gonzalo tenía una hermano (aunque luego no lo tuvo y era hermana). Uy.
Ocultaba quién era la madre de Gonzalo. Uy.
Ocultaba que dicha madre estaba encerrada en las antiguas mazmorras de Torquemada. Uy.
Ocultaba que él era su carcelero. Uy.
Moraleja = El fraile mentía más que hablaba. No era de fiar.

3. Obi-Wan Kenobi de Star Wars:


Al principio estaba en ese planeta perdido de la mano de Dios y polvoriento en el que, curiosamente, también vivía Luke. ¿Coincidencia? No lo creo. Y luego se pone ahí, a enseñarle a Luke a usar la fuerza, que le responde de inmediato. ¿Coincidencia? Sabemos que no porque es el hijo de Anakin. Y él también lo sabe.
Que sí, que parece poco, pero, ¿recordáis su muerte?
"Si me matas, me volveré más poderoso de lo que te es posible imaginar."
Y sonríe cuando Luke le llama, dejando que Vader le traspase con la espada láser mágica. ¡Y desaparece! What the fuck!?
Vamos, que se dejó matar para que Luke odiase a Vader. Pero luego nos dicen que el odio es malo para un jedi. Pero luego nos cuentan que Vader es el padre de Luke. Así que el odio que le tiene por matar a Obi-wan se interpone entre ellos y nunca podrían colaborar. Osea, que estaba planeado. OSEA, que se dejó matar. ERGO Obi-Wan da muy mal rollo.
No me convenceréis de lo contrario.


Y es que podrían ser viejos que saben mucho y son maniupaldores sin intentar tomarnos el pelo, ¿vale? Cuando no intentan vendernos que son los maestros chupi guays tiendo a adorarles.

4. Rumpelstiltskin de Once Upon a Time:


Mirad a Rumpelstiltskin. Él sí que mola. Y dudo que exista en esta tierra un ser más manipulador que él. Fue capaz de predecir las acciones de todo el mundo durante siglos y manipularlas de modo que se acoplasen a sus planes. Manipulador tela. Mentiroso casi patológico. Malo despiadado. Personaje jodidamente brillante.
Él no inquieta, plebe, él mola.

5. Don Vito Corleone de El padrino:


Leí el libro este fin de semana y lo adoré. En serio. ¿Quién podría no hacerlo?
Cordial y familiar, pero no dado a las palabras de más. Racional y calmado, pero carente de escrúpulos. Poderoso y temido, pero tierno. Lo más importante es la familia, y es por ella por lo que se hacen las ofertas que uno no puede rechazar.
Es brillante, es manipulador --recordemos el grandioso momento en el que Johnny se da cuenta de que lo ha concertado todo para conseguir algo a cambio de lo que ha hecho por él, o ese en el que su plan y el de Mike sale a la luz-- y no es inquietante en absoluto. Porque pocos pueden molar más que Don Corleone: El padrino.


En resumen, hay que ser claros. Si es un personaje manipulador, véndenoslo, aunque sea al final, como un personaje manipulador. No le pongas medallitas de cartulina y hagas que los protas le llamen abuelito, leñe, que parecen tontos.

domingo, 28 de septiembre de 2014

"Hernán. ... La última vez."

Pues, aunque la semana pasada no hice el balance --por vagueza, si yo lo admito--, este capítulo lo exigía. ¿Qué? ¿Que me retraso un huevo? No sé de qué me habláis.


Lo bueno y maravilloso y arco iris y demás:

-Hernán a caballo. Adoro el caballo y amo a Hernán. Además, la fotografía ha sido preciosa y eso siempre es algo reseñable, sobre todo en esta serie, que cada vez que es de noche yo no me entero de lo que pasa en pantalla.
-Las actuaciones de Javier Gutiérrez y David Janer, que han estado gigantes.
-¿Y lo poco que han aparecido Irene, Cipri, Margarita y Alonso? Así da gusto.
-El Dark Side ha estado enorme y ha tenido escenazas. Hernán reprendiendo a Lucrecia pero tratando por todos los medios de ayudarla. La marquesa, digna y altiva como sólo ella puede serlo a pesar del escándalo. Ellos dos juntos, con una química bestial y momentos en los que saltan chispas. GRANDIOSO.
-Catalina con su: "Antes muerta que escondida". ¡Dadle más chistes y menos drama, copón!
-Y Lucrecia con su: "Hernán, querido: ¿por qué no usas cadenas? Puesto a pasar el día como un fantasma detrás de mí al menos que se te oiga llegar." Magnífica.

Lo que es meh':

-Trama de Jesús, su descendencia, el Santo Grial, los Templarios y demás tonterías. ¡Paso! Aburre. ¡Traed otro asesino de niños y dejaos de hacer el cafre con las novelas de Dan Brown!

Lo que es maaaaaaaaaaaal:

-¿Todo el maldito capítulo con los niños muertos de aquí palla' y están tan ricamente? ¿En serio? ::les hace una peineta:: ¡Dejad el drama barato y avanzad en la trama!
-¿Cómo se atreven a herir a Gabi? ¡Es el único niño que nunca ha hecho nada para ganarse mi odio! ::saca la metralleta::
-Irene ha tenido una maldita frase en todo el capítulo y ha conseguido cagarla igual. Eso, tú métete con el orgullo masculino de Nuño. Enga', no te cortes. Si es que no se puede ser más mendruga.
-No puedo creerme lo que están haciendo con Mendoza. Lo están desperdiciando. ¡Qué es Mendoza! Por amor de los dioses, ¡se merece un respeto! ¡Dadle una buena trama!
-La reina da asco y grima y quiero que se mueran ella y su marido el inútil putero.
-¿CÓMO SE ATREVEN A INTERRUMPIRNOS EL REENCUENTRO DEL DARK SIDE ¡¡¡OTRA VEZ!!!? ¿ES QUE NO SABEN LLAMAR A LA PUTA PUERTA? Me cabreo.

Lo que quiero puntualizar:

-Tengo sentimientos encontrados acerca de lo de Nuño. Por una parte, su actitud con Hernán es para darle un sopapo con toda la mano abierta por gallito imbécil. Por otra, su reacción ante la ruina de Lucrecia ha sido impresionante. Aunque no sé si buena. Ha sido maduro, comprensivo y no ha hecho leña del árbol caído, lo que yo agradezco porque mi amor por la marquesa no tiene parangón y tal, pero eso se debe a que se siente impuro y una mala persona. ¿Por qué? Por lo de Irene.  Y es que todo lo que viene de Irene es malo y está podrido, copón. Espero que, ya que nos van a seguir vendiendo su amorío absurdo y asqueroso, lo utilicen para ahondar aún más en el personaje de Nuño y nos den una evolución trabajada y construida. O que mande a Irene a tomar viento fresco. Ambas me valen.

PD: Hoy no comento fotos porque, aunque podría sacar algo, sólo hay de la trama de los niños y les hago boicot. ¡La vida palaciega es la vida mejor, mendas! ::repite la peineta::
PD2: Ved este vídeo. Francis y Myriam son geniales y VA. A HABER. REENCUENTRO.

viernes, 12 de septiembre de 2014

"Tu mayor error fue subestimarme."

A ver, los que hayáis leído mi LJ ya lo sabréis, pero para los que no, debo anunciaros que soy muy fan de Águila Roja.
Es especial para mí porque es la primera serie que seguí en serio, metiéndome en foros y en comunidades al respecto. Aysh, que recuerdos. Que inocencia. Ni siquiera sabía que podías elegir una pareja que no fuese canon. Que mona yo. No sabía dónde me estaba metiendo.
Bien, pues a pesar de lo que flipan, de las incoherencias, de la comercialidad, de las tramas chorras y de demás cosas que me hacen arrancarme los pelos de la cabeza, quiero mucho a la serie.  Que ya no es mi favorita ni de lejos, ojo, pero quedan las brasas.
Y lo que solía hacer en el ya mencionado LJ era un balance acerca del capítulo. Lo bueno, lo regular, lo malo...
Y a eso voy, que una es mujer de costumbres:


Lo bueno:

-Lucrecia, porque es ella. Porque es la marquesa de Santillana. Porque es Lucrecia de Guzmán y, plebe, eso significa algo. Dura e inamovible durante las escenas de tortura, sin dejarse vencer aunque estaba sufriendo lo indecible, podemos ver esa fortaleza que le caracteriza. Porque la reina tiene razón y haría cualquier cosa para proteger a sus hijos. Pero sobre todo, destaco con rotuladores fosforitos, señales de neón y flechas gigantes sus escenas en palacio. Si como madre que conoce a su hijo estuvo enorme, como marquesa me arrodilló ante su grandiosidad. Capítulos y capítulos soportando a los gorrinillos y ella lo soluciona en dos escenas contadas. ¡Ni siquiera le llega a dirigir la palabra a Sagrario hasta que le dice que su error fue subestimarla! Myriam, por supuesto, también es grande y digna de adoración.
-Satur, porque Satur siempre mola y es genial y todas sus frases valen oro.
-Nuño, que vale, la trama se repite un poco --un mucho--, pero sigue estando bien. Cuando se interpone en el camino de la flecha y con ese "padre". Descorazonador. El trabajo de Patrik también fue impresionante.
-Hernán, que no ha estado particularmente sembrado pero su desesperación paterna siempre emociona.
-Pedro, porque sus escenas de acción molan mazo.
-Marta, porque su relato sobre como son las amputaciones fue la leche y ella lo vale.
-Gabi, cuya preocupación por su pie fue genial. Y que quiero mucho a Gabi, copón.
-"En uno de esos libros que leemos la gente culta..."
-Que los gorrinillos se larguen. CHAO.
-Cipri no ha aparecido y eso SIEMPRE me hace feliz.

Lo que está bien pero también mal pero todo lo contrario:

-El cardenal Mendoza ha aparecido muy poco. Su conspiración con la reina fue genial, pero la parte del nuevo inquilino me ha parecido sosa. Ya veremos.
-Justo cuando Jacobo hace algo bueno, le pasan las cosas malas. Es una pena que cuando por fin actúa como un noble de verdad, se quede sin nada. Que no es una queja, ¿eh? Que les quiero lejos. A tomar por saco los gorrinillos.
-Catalina, te quiero mucho y te adoro y demás, pero en serio. EN SERIO. ¡Qué es un secreto, copón! Y va y se lo cuenta a Margarita. enga, por qué no. ¡Qué eres la mano derecha de la marquesa, coñe, un poco de fidelidad!
-Aunque por un lado la rabia de Gonzalo es entendible y mola verle meter la pata, por otro no puedo evitar cabrearme. Y es que me parece una crueldad que el asesino de Laura fuese Hernán. Él nunca lo hubiese hecho de saber que era su madre, y es lo que Gonzalo parece estar olvidando, que su hermano no tiene toda la información.
-¿Cómo es que a Nuño no se le ocurrió utilizar los intentos de suicido de Hernán ante la ceguera para que le escuchase? Es lo primero que yo habría hecho.

Lo que es mal:

-Alonso porque sigue variando entre soportable y ahostiable y en este capítulo le toca lo último. Que yo apoyo cualquier iniciativa para ayudar a Nuño, pero es que el niño es un plasta de cuidado.
-Como ya he dicho, la trama de "Oh, que desgracia voy a quedarme discapacitado el resto de mi vida no quiero vivir así ay que depresión más grande traedme una cápsula de cianuro" está MUY repetida en palacio.
-Seguimos con la trama Dan Brown. Qué bien. A buscar el descendiente de Jesús. Seguro que es Gonzalo y de ahí vienen sus súper poderes.
-Y Satur encuentra justo la lanza con los papeles. Cómo no.
-Irene, no puedes ser más inútil. Lamento informarte de que no quiero que nos enfoque tu entreteto por mucho que adores exhibirlo, quiero que enfoquen tus órganos vitales repartidos por una habitación. Con nada de love, la humanidad.
-Margarita otra vez en problemas absurdos para darle algo de trama. Aburrido. Y, ¿cómo no iban a creer que está loca? Si lo decía ahí toda  tristona y temblorosa. ¡Échale carácter, coñe!

MORALEJA: La marquesa ha vuelto y no va a dejar títere con cabeza. Lo que es bien. A por Irene.


Y ahora, ¡imágenes, venid a mí!


Satur se va a un mercadillo en busca de un traje, ya que su amo se niega a comprarle uno, pero no hay suerte. Con lo feo que es el capuchón... #PlataformaUnTrajeDignoParaSatur


Los gorrinillos, entre tanto, quieren cubrirse de barro como los gorrinos que son. Una, que es adivina y sabe poner apodos.


La pobre Catalina es una profesional, pero la mueca de grima al ver sus cuerpos es inevitable.


"Aysh, cómo echo de menos a la marquesa. Antes tenía que recoger naranjas que rodaban entre las piernas de chicos guapos y, ¡mírame ahora!" piensa la pobre penitente a la que la vida maltrata sin compasión.


Gonzalo y Nuño estaban jugando a Guillermo Tell para crear lazos tío-sobrinales y las cosas se les han ido de las manos. Si es que ir de tío enrollado y guay no te va, Gonzalo.


Y claro, Hernán se china que no veas porque le ha desgraciado al niño. Otra vez. ¡Y a ver ahora que seguro de vida van a contratar, porque no ganan para cubrir tantas visitas del galeno!


La marquesa, mientras tanto, se somete a un tratamiento en plan Capitán América para recuperar las fuerzas tras un duro parto.


Si Hernán le pide ir a por la parejita le cortará en trozitos y los enterrará en el jardín. Decidido.


Mientras Nuño está enfermico, mi pobre príncipe oscuro, Irene aprovecha para tender sus redes malvadas en torno al pobre insensato. Mala pécora...


Pero la marquesa ya ha vuelto y ella por sus hijos MA.TA. Pero en plan doloroso, ¿eh? Con tortura y escupitajos ensangrentados y demás.


Le ata para que no pueda escapar, estando el pobre dominado por el encanto de la Mary Sue.


Lucrecia y Hernán lo discuten, pero no hay más opciones. Si Nuño cae en las redes de Irene se convertirá en un niñato torturado y los nietos les saldrán tontos.


Sagrario trata de impedirlo. Que shippea a Nuño y a Irene, dice. Y no, no sabemos porque está saludando como un nazi. Ella es así.


La marquesa no se lo toma muy bien. ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿El wincest? JA. Ni en sueños.


Y es que con la marquesa no se juega, coño, que tiene los ovarios de acero forjado y no le tiembla el pulso.


Y Margarita...


Margarita vuelve a sus orígenes y naturaleza primaria: damisela en apuros.

domingo, 31 de agosto de 2014

"Sólo si es un vals."

El Martes, como ya sabéis, acabé con White Collar, lo que me llevó a preguntar en twitter sobre qué me recomendaban ver.
Puse de opciones Teen Wolf, The Good Wife y Downton Abbey, aunque no esperaba respuesta o interés porque, bueno, la gente tendrá algo más interesante que hacer que hablar conmigo de series. En la RL sí, desde luego, pero mi TL es amor. Sois amor, TL, que lo sepáis.
Mi amiga Lady Minnie, a la que quiero un taco, me había recomendado Teen Wolf. Fue ella la que me recomendó True Blood y... Y no sé si eso es bueno o malo. Como sea.
Magik me recomendó The Good Wife, porque ella es muy fan de la serie. Así que empezamos a argumentar ella por TGW y yo por TW, que tiene slash y tal.
Inesperadamente, dado que no creí que nadie votase por ella, la buena de Olivia, una chica encantadora de twitter, me comunicó con emoción que la vida Downton Abbey es la vida mejor.
Yo, abrumada, no sabía que decidir, por lo que fue esta última la que me dio la solución; ver los pilotos y elegir yo. Sí, es muy lista.
Ganó Downton Abbey, que es, realmente, de lo que os vengo a hablar.

(SPOILERS Downton Abbey; Temporada 3)

En Downton Abbey hay un personaje especial. Un personaje al que, simplemente, estamos obligados a querer. Ese personaje es Lady Violet, que es la mejor. Y no lo digo sólo porque sea interpretada por la gigantesca Maggie Smith, aunque también porque, gente, esa mujer interpretó a McGongall y se merece un respeto.
La condesa viuda es una mujer tradicional pero decidida, que siempre se sale con la suya y acaba demostrando tener razón la mayoría de las veces. Nunca, y digo nunca, se calla lo que piensa y es que sus dialogos son una colección de puntazos impresionantes. Sólo habla por tres razones: 1) Convencer a alguien de lo que ella quiere; 2) Lograr sus planes; 3) Hacer que nos caigamos de la silla con comentarios que rozan la perfección.
Que es muy grande, ¿vale? Pues vale.



Pero claro, Lady Violet, por mucho que sea la mejor, no es mi único personaje favorito.
...
¿Qué? ¿Que quién es? ¿Por qué preguntáis eso?
...
¡Vale!, es... Es Thomas.
Lo sé, lo sé. No digáis nada, por favor.
En la primera temporada yo también me sorprendí al ver que Thomas era mi favorito. Me hizo cuestionarme mi salud mental y todo. Es decir, era sarcástico y conspirador, sí, pero también cruel, egoísta y un petardo de mucho cuidado. Durante la primera temporada parecía el típico malo de dibujos animados, conspirando contra Mr. Bates para no conseguir nada y volver a intentarlo al siguiente capítulo. No me habría sorprendido una escena con Bates atado a un árbol y Anna a las vías del tren, mirando con furia a un Thomas riendo y exclamando "¡Adiós, Mr. Bates!" para luego dar un golpe de capa e irse. Seguramente Miss O'Brien estaría retorciéndose las manos tras él y riendo cual Igor sin chepa y con rulos. Eso resume bastante bien la trama de esos dos en la primera temporada.
Así que me sentía mal, porque Thomas era un cabronazo y, aun así, sus chistes tenían gracia. ¿Sabéis cuando Shae habla en el juicio de Tyrion y todos nos descojonamos pero nos sentimos mal porque Tyrion sufre y no deberíamos reírnos pero es gracioso? Pues igual. Porque una cosa es coquetear con Daisy para fastidiar a William y otra es meterse con la muerte de su madre. Eso está mal.
No sé, supongo que me ganó en el primer capítulo, dejando a un lado que me pareció guapo, porque me dio pena con lo del duque usándolo como juguetito sexual. Eso estuvo feo. Pero claro, no era suficiente.


No hasta la segunda temporada. En la escena del soldado ciego por el gas mostaza, dejé de sentirme culpable y abracé mi amor por Thomas. ¿Sabéis cuando Will confiesa que está maldito y es desagradable con todo el mundo porque los que le quieran morirán? Pues fue más o menos eso para mí. Thomas tiene un miedo profundo, arraigado en la médula de los huesos, a que los demás le hagan daño. Y, claro, ¿quién puede hacerle daño, quién puede ver ese miedo, cuando él se comporta como un bastardo cruel? Exacto. Esa conversación fue la primera señal de que Thomas tenía corazón. Antes, si hubieses abierto su pecho habrías encontrado tres carteles: "Quiero ser ayuda de cámara.", "Soy gay." y "Mi padre era relojero.", porque es lo único que sabíamos de él.
Lamentablemente, no hubo mucho más de eso en lo que quedó de temporada.
Pero en la tercera vemos como se enamora de Jimmy, consiguiendo que la mayoría de sus defensas se derrumben. Porque se enamoró de él como una colegiala, seamos sinceros. Luego hablaré de lo que sufrí con esa trama, porque no fue humano. Vemos un Thomas amable y considerado, vemos un Thomas que sufre como un condenado tras la muerte de Lady Sybill, vemos un Thomas puteado por las dudas respecto a Jimmy. Y, finalmente, vemos a un Thomas hundido y derrotado al que no le queda esperanza.
Al principio, creí que esa trama era una especie de castigo de los guionistas en plan: "Ah, ¿qué a este grupito le gusta Thomas? ¿A pesar de ser un bastardo? ¡Pues pagad, siervos del mal! ::les flagela cruelmente con amor gay no correspondido::". Sinceramente, tuve que parar la escena al menos cinco veces cuando Thomas entra en la habitación de Jimmy. En serio. Es que se veía que iba a salir todo mal y se sufría mucho, ¿vale? Vamos, que estaba MUY enfadada con los guionistas. Pero, reflexionando sobre el tema, me he dado cuenta de que la trama ha beneficiado enormemente al personaje de Thomas. A ver, no a Thomas en sí mismo, a él le ha puteado lo indecible, pero como personaje ha sido una mejora importante. Hemos cruzado la alambrada y hemos contemplado la realidad del personaje, que se ha visto sumamente enriquecido con ella.


Y ahora, mi defensa encarnizada de Thomas porque le quiero mucho. No sé muy bien el motivo pero es así.

Hemos visto que Thomas tiene, como ya he dicho, un miedo profundamente enraizado a que la gente trate de herirlo, combinado con una enorme desconfianza hacia todo el mundo excepto por Miss O'Brian. Durante tres temporadas, sólo hemos recibido dos datos acerca de su pasado: que su padre es relojero y que tiene un primo en Bombay. Le dice a Jimmy que él también está solo en el mundo, aunque no llega a especificar si sus padres siguen vivos o no. También sabemos que Thomas adora los relojes, tratándolos con mucho más cariño y cuidado del que utiliza con sus compañeros de servicio. Lo explica con la profesión de su padre, lo que podemos extrapolar y decir que quiere o quería sinceramente a su padre. Entonces, teniendo ese cariño por su padre, ¿no es un poco raro que nunca se haya mencionado nada más allá de su profesión?
Mi teoría es que, al descubrir su sexualidad, quería y confiaba lo suficiente en su padre como para contárselo. Y que no salió bien. Y que de ahí viene la desconfianza y el miedo y los comentarios crueles. Es mi teoría.
A algunos les puede parecer que está exagerando, pero, como ya hemos visto en la serie, los homosexuales eran tratados como una especie de demonios y era ilegal tener relaciones con otro hombre. En las pocas ocasiones en las que Thomas se abre, suele ser para manifestar de alguna forma su soledad por ser diferente y su miedo al rechazo.
Obviamente, eso no le excusa por ser un cabrón del quince, pero lo explica. Y no es el primer personaje cabrón al que adoro, tengo práctica.

Ahora bien, ¿tanto les costaba que Jimmy fuese gay? ¿En serio? ¿Era tanto sacrificio? ¡Yo quería un amor prohibido y shippeable lleno de momentos monos! ¿Es tanto pedir? ¡Pero si es canon que Thomas sea gay! ¡La mitad del trabajo está hecho!
Pero da igual porque, de todos modos, Jimmy me cae mal y creo que Thomas se merece algo mejor. Sí, sé que debo ser la única que lo cree. Me da igual. Se merece amor. Aunque lo haya rodeado de alambre de espino electrificado con minas antipersona y perros asesinos, su corazón es un enorme peluche blandito y peludito que huele a golosina. Y nadie me saca de ahí.

Y, como ya supondréis, al ser mis dos personajes favoritos el verlos bailar juntos en el especial de Navidad fue genial. Mi cumpleaños, mi santo y las Navidades coincidieron en un par de frases. Soy MUY fan.


Que veas Downton Abbey, plebe. Es corta y grandiosa.


PD: Todas las conspiraciones para ser ayuda de cámara me recuerdan a Juego de Tronos, pero una cosa es conspirar por el trono y otra es conspirar por atarle los zapatos a un Lord.