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domingo, 5 de octubre de 2014

Escribir NO es fácil

En primer lugar quiero aclarar que sí, escribiré el balance del capítulo de Águila Roja. Mañana. O pasado. Antes del próximo Jueves. O el próximo Jueves en sí.
En segundo lugar, una amiga mía ha escrito un blog y debo comentároslo. Nobleza obliga, ya sabéis. Muy pro-británico todo, pero ese pueblo cuenta con mi aprobación porque sin él no tendríamos Sherlok, Merlin, Doctor Who o a Deker Sterling. Y el mundo sería un lugar aún más triste.

En todo caso, hace unos días leí algo por Internet que me mosqueó. Vosotros sabéis que yo me mosqueo con facilidad, así que no os sorprenderá mucho. El caso es que leí una entrada en la que el típico imbécil de turno afirmaba que, para un escritor vocacional, escribir es fácil y no un trabajo. Eso me cabreó bastante.


Últimamente está popularizado que si te gusta escribir no es difícil hacerlo, lo que es una gilipollez como una casa de grande.
Yo adoro escribir. Escribí mi primer cuento a los seis años y no he parado de hacerlo desde entonces, por mucho que ahora me avergüencen mis primeros intentos en la escritura. Tendré talento o no, pero os aseguro que ME ENCANTA hacerlo. Leer y escribir son cosas sin las que yo no existo como persona. Vivo por y para la ficción: novelas, fanfic, películas, series... ¡No puedo existir sin ella! Y os digo, con toda sinceridad, que es difícil.
Que te guste hacer algo, que te valga la pena invertir tu tiempo, energía y pensamientos en ello, no lo hace más fácil en ningún sentido. Es como si a un hombre le gusta la relojería. Cuando llega a casa después de un duro día de trabajo se pone a crear maravillosos relojes que te dejan sin habla y lo hace con una sonrisa. ¿Acaso diríais "¡Qué fácil es arreglar relojes!"? No, porque la relojería es complicada y que a él se le dé bien, no cambia eso.
En cuanto a escribir, es más o menos lo mismo. O sin el menos. La amiga que os acabo de comentar me dice de vez en cuando --cuando le comento mis andanzas de junta-letras, que ella escucha porque es amor-- que no podría escribir porque no tiene imaginación. Y la imaginación es una herramienta imprescindible para un escritor, oye, pero no es lo único necesario.
Uno se imagina una historia espectacular e impresionante, que se sale de serie y que puede interesar a un montón de gente. Pues eso, es el primer paso: la idea. Lamentablemente, no hay ninguna máquina mágica a la que podamos conectar nuestro cerebro para que drene esa historia y se ponga sobre el papel. O afortunadamente, porque la idea no vale para nada por sí sola. Pongamos un ejemplo, manido y aburrido, pero es el que se me ha ocurrido así a priori:
Una adolescente que vive con su madre se queda huérfana, descubriendo así que su padre sigue vivo y es un multimillonario que estaba casado cuando ella nació. Se va a vivir a su mansión y se enamora del novio de su hermana.
Bien, pues eso, que no llega a sinopsis, es la primera idea. Hasta ahí muy bien. No hay complicación alguna. Los problemas llegan cuando empezamos a poner las cosas sobre el papel.

Sabemos que la adolescente no es de una clase muy elevada y que su madre se muere y después aparece el padre rico. Podríamos considerar que la reacción es obvia, pero nada más lejos de la realidad: ¿Cómo es la chica? ¡No sabremos como reaccionará ni que hará hasta que lo decidamos! Ella, llamémosla Gertrudis, puede ser de formas muy distintas. ¿Es orgullosa? ¿Es dubitativa? ¿Cariñosa? ¿Distante? ¿Divertida? ¿Triste? ¿Extrovertida? ¿Introvertida? ¿Quería mucho a su madre? ¿Cómo era su relación? ¿Cercana? ¿Distante? ¿Cómo le afectaría entonces su muerte? ¿Y el conocer a su padre? ¿Le abrazaría y lloraría sobre su hombro? ¿Le mandaría a la mierda por aparecer tantos años después? ¿Qué haría? ¿Y por qué lo haría? ¿Y cómo afectaría eso a la trama? Y luego está el padre. ¿Es un buenazo o un padre severo? ¿Si es un buenazo dónde coño estaba mientras Gertrudis crecía? ¿Y si es severo y la niña se la trae al pairo porque va a buscarla y no le manda a la mierda? ¿Y la hermana, llamémosla Pancracia? ¿La aceptará o la odiará? ¿Y el novio, llamémosle Camilo? ¿Es un chico bueno y dulce o un cabrón del quince? ¿Si es bueno y dulce como puede jugar con las dos hermanas? ¿Si es un cabrón del quince porque Gertrudis se enamora de él? ¿Eh? ¿EH? 
La cosa ya no es tan sencilla cuando tienes que desarrollar a un personaje. ¡Y no puedes ponerte a escribir y lo que te salga! No. No puedes. Porque, cuando son personajes principales, tienen que adecuarse a la acción. Si Gertrudis se va a pasar la novela como un alma en pena por el amor de Camilo, no puede ser fuerte, inteligente y práctica. No encaja. Si Camilo no va a parar de dudar entre las dos hermanas, no puede ser directo y resolutivo. Si la hermana no se va a pispar de nada, no puede ser inteligente e intuitiva. En esto contrastan los secundarios, puesto que por norma general, sólo deben ser extrovertidos para empezar a relacionarse con la protagonista recién llegada. Luego son todos tuyos. Puedes hacer con ellos lo que quieras. Algunos simplemente pasan y son peleles con nombres a los que los protagonistas lloriquean. Otros los desarrollan, se dejan llevar y se comen la pantalla.

Así deben sentirse un montón de pobres personajes secundarios.

Luego está la acción, porque no puedes hacer que a los personajes les pasen cosas contínuamente, ¿vale? No puedes pasarte la novela con saltos temporales. Camilo no puede decirle a Gertrudis que prefiere a Pancracia y en la próxima escena, una semana después, se vuelven a encontrar y lo resuelven. No, a los personajes les pasan cosas, pero deben lidiar con ellas. ¡No puedes saltar a cuando lo resuelven o lo superan! Sería más práctico, pero el lector sentirá que tu libro es un timo y se ofenderá. Esa parte es complicada, porque tienes que contar y hacer interesante algo que no importa realmente. Si Camilo pasa de Gertrudis, ella se sentirá mal y sufrirá. Tú lo sabes. El lector lo sabe. Y, de todas formas, tienes que contárselo. Tienes que conseguir que el lector se interese y atienda al relato de algo que es obvio, de algo que ya sabe.


Cuando la madre de Gertrudis muere, eso tiene que afectarle de alguna manera y a largo plazo, ¡no puede olvidarse de ella de un día para otro! Pero claro, si se pasa las primeras doscientas páginas llorando en cada escena porque la echa de menos, tus lectores --y seguramente tú mismo-- la odiarán y estarán de ella hasta la coronilla. Tienes que buscar el equilibrio para que las acciones de los personajes tengan sentido.
Y esa es otra.
¿Crees que tienes la trama perfectamente planeada? Pues vuelve a pensar. A medida que escribas, que pienses, que reflexiones, que leas y que conozcas, vas a tener nuevas ideas. Y esas nuevas ideas pueden ser fantásticas, puedes adorarlas, pero van a producir un cambio. Un montón de escenas que tenías planeadas han perdido el sentido y tienes que cambiarlas o, directamente, borrarlas. Y a llenar sus lugares otra vez. Porque tienes que conseguir que las escenas tengan sentido, que el desarrollo, tanto de la acción como de los personajes, sea coherente. Y eso no es nada fácil. ¿Sabéis esos puzles en 3D? Pues es algo parecido. Encajar las escenas es como ensamblar las piezas de un puzle de ocho millones de piezas diminutas. Con la excepción de que las piezas las creas tú. ¿Qué es más sencillo? Eso os creéis vosotros. En cuanto modificas una pieza para que se adecue a la anterior, la que encajaba con esa se ha ido al traste. Y así sucesivamente. Al final acabas sobre tu mesa de trabajo, llorando a moco tendido y con un tubo de superglú en la mano, untando las piezas por todas partes para pegarlas y poder acabar con esa tortura. Las piezas se despegan y caen y dan una impresión terrible y tú planeas tu suicidio.


Y una vez que has acabado. Que has escrito tu novelas, el trabajo no acaba: toca la revisión. No sólo ortográfica y gramatical, también a nivel de trama. Ahí ya estás jodido. Si creías que habías tenido difícil el rompecabezas, ahora descubrirás que hay TODAVÍA más cosas que no encajan. Así que, ahí estás, volviendo a revisar y a revisar, reensamblando todas las piezas para que la novela sea coherente.


Esto a grandes rasgos, ¿eh? Porque puede que sea una novela histórica. O en otra ciudad. O que uno de tus personajes sepa cosas que tú no. Entonces entra en juego la investigación y nuestra amadísima amiga: la Wikipedia. Pero vamos, que es un marrón curioso.
Y, cuando crees que todo está acabado y guardas la novela, te equivocas. Queda la última y grandiosa parte. Esa en la que la dejas olvidada en un rincón durante años hasta que la encuentras, te la lees, y te das cuenta de que es una mierda. De que la trama hace aguas. De que los personajes son planos y aburridos. De que las situaciones no tienen sentido. De que no es una historia original. De que se parece sospechosamente a esa novela que habías leído, o a esa película que habías visto o a esa serie que habías seguido. De que lo has arreglado todo metiendo una Mary Sue de mediadora. De que tiene tantos clichés que parece un badfic. De todas esas pequeñas cosas que te hacen borrar la historia, meter la cabeza bajo la almohada y recordarte que, después de todo, tú siempre has sabido que no conseguirías vivir de la escritura.



Así que el que opine que escribir es muy fácil, está cordialmente invitado a irse a tomar por culo. Le deseo un desgarro anal múltiple =D

PD: Puede que las situaciones estén un poquito exageradas, pero, a grandes rasgos, es todo verdad. Pensadlo antes de decir que escribir no es un trabajo y no merece retribución económica, porque ya veis que no es NADA fácil.
PD2: Ese es el tipo de cosas que te ocurre con una novela normal. Pensad en un formato más complicado, como el de George RR Martin, y entenderéis porque el pobre hombre tarda tanto en escribir.


jueves, 31 de julio de 2014

Sequía, crisis nerviosas y síndromes de abstinencia

Los dioses salven a Community y a Abed, porque son lo único que me queda.
Después de que, la semana pasada, mi ordenador se rompiese definitivamente, las cosas no han estado bien.



En primer lugar por el hecho en sí mismo. No pude recuperar ninguno de mis archivos, lo que me afectó tanto que ni siquiera hice una sola vez el chiste de "estaba a punto de jubilarse" que, por otra parte, era cierto. Es decir, tenía como mínimo diez años. Lo echo de menos...
Por suerte me decidí a tener betas para mi proyecto de novela, porque sino habría perdido más de doscientas páginas. Ahora sólo he perdido unas treinta. Pero sigue siendo mal.
El word nuevo es distinto al mío. ¡Odio los cambios! --si tenéis un buen programa de escritura agradecería que me pasaseis el nombre-- Y encima tengo que volver a corregirlo todo. Es agotador.



También pasa que, poco después, acabé La princesa mecánica --grandioso-- y los últimos relatos de The Bane Chronicles --épicos--. Como aún no han traducido Ciudad de Fuego Celestial y no encuentro una puñetera traducción ni a tiros, estoy pasando por un síndrome de abstinencia bastante serio. ¿Qué? ¡La saga engancha! (SPOILERS CIUDAD DE LAS ALMAS PERDIDAS ON) ¡Alec y Magnus lo han dejado! ¡Maureen es una loca psicópata que se ha cargado a Camille vestida con una camiseta sobre unicornios! ¡Jace se ha convertido en Edward Cullen y ahora no puede tener relaciones con Clary porque podría matarla de un polvo! ¡Simon e Izzy por fin empiezan a avanzar! (SPOILERS CIUDAD DE LAS ALMAS PERDIDAS OFF)



Los adelantos son crueles y sólo traen más ansia.

Sí, ahora es cuando deliro un poco acerca del tema. Dejadme cancha, lo estoy pasando muy mal.
¡SEIS PERSONAJES PRINCIPALES! ¡SEIS! Y, ¿quienes? Porque ahora me pregunto quién prefiero que muera y es peor. Porque NO pueden matar a Jace, que es un Herondale y es Jace. Y Clary, que es súper y se la quiere un taco. Simon, tan mono y tan friki y seguramente tan muerto cuando acabe la novela. Isabelle, que me cae bien y no quiero que muera pero, claro, entre lo malo... Alec, que se lo merecería un poco después de dejarse engañar por Camille --según una escena eliminada, es que hasta la alimentó, el gilipollas--, pero que me sigue cayendo bien y NO QUIERO QUE ME JODAN EL SHIPP. Y Magnus, que es mi personaje favorito desde siempre y que, si matan, me romperán en trocitos muy pequeños y me llevará el viento. Así que, yo pongo mis fichas sobre Luke o Jocilyn --seguramente sólo uno de los dos muera--, sobre Robert Lightwood --que me cae fatal, por lo que DESEO que muera--, sobre Sebastian --que oye, es principal--, sobre Simon --que no me hace gracia y duele pero es genial y a esos suelen matarlos--, sobre Maia o Jordan --y si no muere ninguno, apuesto a que cortan o algo-- y... Y no sé más. No se me ocurre ninguna otra muerte que no me desgarre el corazón. ¿Por qué no me estoy metiendo spoilers? ¿Por qué soy gilipollas y no resuelvo esta tensión? ¡NO LO SÉ! ::se encoge en una esquina y solloza mucho::



Sufro mucho.

Y, necesitada de algo que me distrajese de mi dolor, me metí de lleno en Panem. Sí, la trilogía de Los Juegos del Hambre me calmó ligeramente, pero como me la acabé en dos días --de forma literal-- no tuvo resultados a la larga. Además, tenía cinco personajes favoritos, de los que murieron tres. (SPOILERS SINSAJO ON) ¡FINNICK! ¡PRIM! ¡CINNA! Es que sólo se salvaron Haymitch y Peeta, lo que es mal. (SPOILERS SINSAJO OFF) Lo extraño es que, en vez de las pesadillas que esperaba, me provocó un sueño ñoño en plan novelilla romántica. Mi subconsciente tiene ese tipo de detalles, a pesar de su firme oposición a darme sueños con maromazos.

Como ninguno de los libros que quiero leer está en Internet, lo único que me mantiene en pie es Community. Porque tendría que comprarme La profecía, secuela de Kate y sus hermanas, mas, después del ordenador nuevo, estoy muy arruinada y tengo que guardarlo todo para Septiembre y Ciudad de Fuego Celestial.
Y es que, encima, la abstinencia de Cazadores de Sombras ha despertado nuevas abstinencias que tenía controladas. ¿¡QUÉ COÑO PASARÁ CON DEMONIO!DEAN!? ¿¡Y CON ROBIN HOOD Y REGINA Y HOOK Y EMMA Y EL RUMBELLE!? ¿¡QUÉ PASARÁ CON ARIADNE, DEKER Y JERO PERDIDOS EN EL TIEMPO!¿ ¿¡Y CON EL KENNAL!? ¿¡CUÁNDO COÑO EMPIEZA CORRIENTES DE TIEMPO!? ¿¡EL HIJO DE DIANA Y MATHEW NACERÁ BIEN O ELLA TENDRÁ OTRO ABORTO!? ¿¡FINN Y KATE ACABARÁN JUNTOS!? ¿¡KURT Y BLAINE SE CASARÁN EN LA PRÓXIMA TEMPORADA!? ¿¡CÓMO LLEVARÁN LO DE LUCRECIA Y HERNÁN!? ¿¡NOS LIBRAREMOS DE LA TRAMA ABSURDA DE NUÑO E IRENE!? ¿¡DÓNDE HA QUEDADO MI PROPÓSITO DE NO ABUSAR DE LAS MAYÚSCULAS!? ¡¡¡SON DEMASIADAS PREGUNTAS!!!




En resumen, que si tenéis la traducción de CHF la exijo. Completamente en serio. Y, por lo que más queráis, ¡qué alguien me recomiende una saga juvenil de literatura fantástica antes de que tenga un verdadero ataque de pánico y acabe hospitalizada!




PD: También está True Blood, pero es semanal y eso no me sirve de mucho.
PD2: Puede que esto haya sido ligeramente exagerado pero, en todo caso, lo estoy pasando muy mal y os fastidiáis.
PD3: Cassandra Clare es malvada.
PD4: Sobre Cazadores de sombras...




viernes, 18 de julio de 2014

Crónica de la WizardCon

Poned música épica, amigos míos, porque os voy a contar mi aventura. Sí, esto es... Crónica de la WizardCon. Porque Teo está fuera de lugar en algo de esta índole.


Sábado 12 de Julio de 2014. Madrid; WizardCon.

Como nos levantamos tarde me perdí la proyección de WolfChildren, pero ya la habíamos visto en clase de Latín, así que me dio igual.



La WizardCon fue un impacto, te sientes genial cuando sabes que la gente de alrededor no te juzga, que son como tú. Y no, no hablé con nadie y me fui directa al mercandashing. Soy tímida, aunque no lo parezca mucho, y todo el mundo por allí iba en pareja o grupito o tenía cara de "ni me hables", así que nada. Yo solica.
Había decidido que sólo me compraría una camiseta y que con un autógrafo de Eoin Maken tenía suficiente. Pero, ¡oh, el oprobio! No venden autógrafos sueltos y hay que pagar unos 20€ por ir a que te lo firme él en persona. Pero bueno, ¡iba a conocer a Eoin! Así que es justificable. Lo que ya no lo es son las tres camisetas que me compré, pero bueno.



Desgraciadamente, la que me gustaba de Supernatural --una muy guay con el símbolo de expulsión de ángeles dibujado con sangre-- no la había de mi talla, así que me compré una del Team Free Will con las cabezas de Sam, Dean y Cas y santas pascuas. Luego me dije: Oh, una más. Mala idea. Había una oferta así que... Ahora tengo una de Hogwarts College y otra de "Mi vida está basada en hechos reales (Autenticidad garantizada)". Me gustaría poneros fotos, pero no las he encontrada en Google. Lo siento.
Después de dar vueltas y vueltas hasta descubrir que las entradas a las Q&A se compraban en el mismo sitio donde ya había comprado la camiseta y la foto de Eoin Maken, para conseguirla acto seguido, no tenía nada más que hacer durante media hora.
Me senté y leí más de Príncipe Mecánico.
Finalmente fui a mi primera actividad: la charla sobre series y películas de acción. Fue una charla amena, divertida, interesante... Así que no me imagino como se lo pasarían los que tenía una mínima idea de Star Wars, Star Treck, los superhéroes de Marvel y demás. Supongo que mejor que yo. Mi única intervención fue cuando nos mandó levantar la mano a los fans de Cumberbatch. Luego hizo una encuesta en plan ¿Preferirías a...? No sé quién era el otro, pero seguí con Benedict porque es Sherlock, tíos, y la voz de Smaug el Terrible, por lo que se merece un poquito de respeto.


La foto va dedicada a una amiga mía a la que le gustan Sherlock y los británicos con bufanda.

Luego, cuando yo había decidido comprar la revista Acción --de donde eran los conferenciantes--, ¡nos la regalaron! Fue genial y los chicos muy majos y muy graciosos. Puede que yo no hubiese visto ni la mitad de las cosas sobre las que hablaron, pero explicaron mucho sobre la técnica, el trasfondo, lo que funciona y lo que no funciona, etc. Y además, antes nos pusieron un vídeo crossover de Harry Potter, El señor de los anillos y Merlin, con el que yo me lo pasé pipa.
Los problemas llegaron cuando traté de irme a comer. En la cafetería me mandaron a por un ticket. Yo no lo entendí y miré a mi alrededor buscando una cola. Había una cola. Una gigantesca y larguísima cola. Por lo cuál me puse en ella, maldiciendo por lo bajo y preguntándome para que coño querrían un puto ticket los gilipollas esos. ¡Qué sólo tenía una hora para comer! Y apareció una chica, monísima, por cierto, haciendo cosplay de Castiel y con un pin del destiel, por el cuál yo sentí malsana envidia. Me preguntó en inglés si esa era la fila para el auditorio, a lo que yo le respondí que no. Luego me lo preguntó una con un colgante de las reliquias de la muerte multicolor, dándole yo la misma respuesta. Al segundo siguiente, el que me precedía en la cola se giró y me dijo que no, que esa cola era para entrar en el auditorio. Fue algo así.
Chico Random: Eh, no, te confundes. Esta es la entrada para el auditorio, lo de los tickets de comida es ahí ::señala una cola pequeñita con un cartel que pone "Tickets de comida"::.
Yo Misma: Ah, pues acabo de mandar a esas por ahí...
CR: ::comprensivo:: No pasa nada, mujer.
YM: No he estado aquí ::se va por patas::.
Resulta que lo que el chico quería decir era que había que comprar la comida antes y darle el ticket para que te la entregasen. Yo es que soy tonta, pero bueno, vosotros ya lo habréis intuido y tal.
Me comí mi bocadillo de tortilla tranquilamente mientras ojeaba la revista Acción, la que me habían regalado, vaya.
Después fue la charla sobre CHF y GoT, en la que participaban un enviado de la editorial de Gigamesh, el creador de Los siete reinos, Javi --sí, yo ya me tomo toda la confianza del mundo-- y Unai, los dos últimos forman parte de Podcast de Hielo y Fuego, que es grandioso.
Se les notaba el amor por la saga y, sobretodo, que sabían de lo que hablaban. Hubo debate, diversidad de opiniones y un caminante blanco. Además, que leñe, que me ha hecho ilusión verlo en vez de sólo oírlo. Como yo ya sabía, Unai es un ídolo. Y no lo digo porque se riese de mi chiste. Que también. Porque sí, el humor estuvo muy presente y yo tuve una pequeña intervención. Algo como esto (apróx.):
Javi: Porque claro, si lo leías cuidadosamente, te dabas cuenta de que Loras era gay.
Unai: ::de broma:: ¡Estaba rezando!
Yo Misma: ¡Bueno, de rodillas estaba!
Que no será muy original, pero intervine. ¿Tú lo has hecho? Pues eso, JA.
Y tal.
Después subí a la habitación a hacer tiempo y a comenzar esta entrada, antes de bajar a las 16:10 porque a las 16:30 empezaba la firma de autógrafos y, estando Eoin, TENÍA que haber cola.





Había una inglesa repartiendo tarjetitas para pedir la renovación de Merlin, a mí me dio una, para después ofrecérsela a un par de chicas que estaban detrás de mí. Lo que, conociéndome, propició una conversación sobre la serie. Antes de que podáis decir quidditch, yo ya estaba acoplada y estábamos charlando con otra chica sobre series y frikismo y demás. Que la firma se había retrasado un huevo. Ellas también habían ido para conseguir un autógrafo de Gwaine, dado que en el último momento se anuló la presencia de Misha Collins. Lo que es mal, pero bueno.
Por fin pudimos entrar y, entonces, yo estaba primera para el autógrafo. Él llevaba un conjunto feucho, pero seguía siendo tan guapo... Y estaba con un chupa-chups. ¡CHUPA-CHUPS! ¿Que por qué me emociona? ¡ES EOIN!



Bueno, pues eso. Más o menos así:
Eoin: Wath is your name?
Yo Misma: Artemisa.
Eoin: Wath? ::mira el papel que ella le tiende dónde lo tiene escrito: Ah! Beautiful.
Yo Misma: Gwaine is my favorite character.
Eoin: Yes, I am agree ::enorme sonrisa::.
Yo Misma: Is the best.
Eoin: Yes, he was.
Yo Misma: ::recogiendo el autógrafo:: And you're the best too.
Eoin: Thanks.
Yo Misma: ::se retira::
Guardia de seguridad: Te iba a dar un beso.
Yo Misma: ¿Qué?
Guardia: Se estaba acercando para darte un beso y tú te has apartado.
Yo Misma: ¿QUÉ?
Me odio a mí misma.
En serio, me odio tanto que he tardado casi una semana en seguir escribiendo esto, ya que cada vez que lo recuerdo tengo ganas de pegarme de cabezazos contra una pared.
Bueno, continuemos.
Después de que nos firmase las fotos nos fuimos al territorio del mercandashing, donde había mesas y asientos libres. Estuvimos allí un rato, que yo aproveché para hacerme fotos en los fondos que nos habían puesto para tal fin. Bueno, una de las chicas me las hizo porque yo sigo sin tener móvil. Da igual. En todo caso, estuvimos allí esperando porque la Q&A de Merlin se había retrasado un montón.
La Q&A... La Q&A fue una pasada. Los actores eran muy divertidos y, a pesar de no tener mucha idea en inglés, se les entendía bastante bien. Y yo hice una pregunta. No me entendieron del todo, pero la hice. Ponedlo desde el 13:50 para oírla:



Sí, os juro que soy yo. Palabrita de fangirl.

Y después de eso ya me volví a la habitación, pero más contenta que unas pascuas. Y bueno, he perdido un beso en la mejilla, sin embargo, siempre puedo besar la foto firmada, ¿no? Lo hago cada noche antes de dormirme. Podéis tenerme envidia, pena o lo que queráis, pero el chaval está tremendo y Gwaine es la leche, así que...


Aysh, quién fuese collar...


PD: El nombre de Eoin se pronuncia "Owen", lo dijo él mismo. ¿Fuimos la pareja de chicas que os he comentado y yo las únicas a la que no les pegaba?

sábado, 28 de junio de 2014

Ser diferente mola

¡Hola, maestros del frikismo!
Hoy, es un día especial.
Es el día del Orgullo LGTB y, como slasher desatada que soy, pues he pensado en hacer algo al respecto. Ya sabéis, por lo de la tolerancia y los derechos humanos y la igualdad y esa clase de cosas. Seguro que ya os sabéis el discurso. Es un discurso bastante popular.
Me he planteado durante un rato que podía hacer, dado que explicaros lo guays que son mis parejas slash me parecía un poco... Bueno, que no era original.

Veréis, algo que aprendes cuando te vas haciendo mayor es que este mundo no está lleno de arcoiris, unicornios y cosas rosas. Es un mundo duro y complicado lleno de aristas que se clavan, de maldad y de miedo. Y sí, estoy quedando como la típica que da el discursito, ya lo sé. Pero es la verdad. En el mundo hay lo que yo llamo "mala gente". O "estúpidos". O "gilipollas". O "ojalá y te partan todos los dientes". Y demás.
Porque esas personas tienen miedo. Tienen miedo de aquello que es diferente. Y no me refiero sólo a la comunidad LGTB, sino a todos. Lo que es diferente asusta y se rechaza. Lo que no encaja en un canon es desechado porque a la larga trae problemas. Lo que realmente quieren es que todos seamos iguales, pero no como deberíamos serlo. Quieren que pensemos igual. Que vistamos igual. Que reaccionemos igual. Es algo de este mundo que me enferma especialmente, la verdad.
Es decir, yo nunca he sido del todo normal. A los seis años ya creían que era rara y ya no encajaba del todo en el mundo. Y, realmente, da igual lo protegido que sea el entorno o la buena gente que te rodeé, porque hasta la mejor persona puede hacer daño a aquello que teme. Nunca tuve ningún problema serio por ser diferente. Oh, bueno, sí. Una matona. Es una historia no divertida que incluye encerramientos en armarios e intentos de tirarme por una ventana. Sí, soy muy Kurt.


Tampoco es que me ponga a llorar al recordarlo ni nada. Es sólo mi incapacidad de callarme y dejar de dar detalles. Disculpadla y tal.
En todo caso, sí, hubo un matón, y sí, después hubo más problemas, pero, dentro de lo que cabe, no fueron especialmente preocupantes.
Y, a pesar de que fueron incidentes cortos y algunas veces hasta absurdos, durante ese momento tú los ves como el fin del mundo. Porque el rechazo duele. Duele más de lo que debería doler para que fuese justo. Pero claro, el mundo no es justo.
Así que sí, el rechazo es doloroso. Aunque hay que reconocer que curte, que impermeabiliza. Cuando algún imbécil hace un comentario, yo soy capaz de responder. A veces, incluso me lo paso bien, llega a ser como un juego. También es que yo soy de las que se ríen del chiste sobre ella misma, si es bueno. Si es malo no. Si es malo me cabrea porque es malo o porque el idiota no va a entender la réplica.
En cualquier caso, al menos en mi experiencia, aprendes a defenderte y a ignorar cualquier clase de comentario de ese tipo. Pero se tarda.
Por lo que, claro, cuando te enteras de que tu caso no fue exagerado y de que hay gente pasándolo peor, la reacción natural es incredulidad. No porque considerase lo mío como lo peor del mundo mundial, sino porque me costaba creer que hubiese gente tan cabrona por el mundo sin que nadie le pegase con un garrote en la cabeza o algo. Oh, está bien, a riesgo de quedar como una niña inocente me sigue sorprendiendo. La parte del garrote, digo.
¿Que qué tiene esto que ver con el día del Orgullo? Pues que, al menos para mí, la situación no es tan distinta. Se trata de lo mismo, de miedo a lo diferente, de tratar meternos a todos en la casilla que dicen que nos corresponde. De ponernos una etiqueta para que los que nos salimos parezcamos más material defectuoso que otra cosa.


Y sé que no es todo el mundo, por favor. No es todo el mundo. Pero sí que hay más gente de la que se podría pensar en un principio. Eso es lo que deberíamos cambiar urgentemente de este antro. En realidad, creo que vamos por buen camino, que estamos enseñando a las futuras generaciones que ser diferente no es malo. La imagen anterior es de un capítulo de Los padrinos mágicos en el que nos enseñan lo HORRIBLE que sería el mundo con todos siendo iguales. Y que aquellos que discriminan, discriminan por ser imbéciles, no porque esté mal ser diferente. Fue un gran capítulo.

Pero volvamos al tema.
Realmente, mi primer contacto con la homofobia fue: "¿Pero eso sigue existiendo?". En esa época creí que era como el racismo o como el franquismo en Cuéntame: algo desfasado. Obviamente, no lo es --y el racismo tampoco--, pero fue una gran sorpresa.
La primera vez que fui consciente de que había chicos que se besaban con otros chicos (o chicas que se besaban con otras chicas, pero eso lo descubría más tarde, cuando llegó Bea en la segunda temporada) fue en Aquí no hay quién viva. Y, dado que mis personajes favoritos de ese entonces y todavía hoy son Emilio, Mauri y Marisa, entiendo que no me debió resultar demasiado traumático.
Consideré que los que salían en la serie tratando mal a Fernando y a Mauri --¡a Mauri, por los dioses antiguos y nuevos!-- eran idiotas y, sí, mala gente. Pero nunca pensé que, realmente, había gente siendo así por el mundo real, fuera de la televisión.
... Sí, era una niña muy inocente. Casaba a los colores. Si la moñez me viene de serie...
Pero como os decía, la realidad es bastante distinta. Hay gente a la que la idea de dos hombres juntos le pone los pelos de punta. Y, lo más sorprendente, gente joven. Es decir, no son cuatro paletos de pueblo desdentados haciendo chistes sobre mariquitas, sino que hay personas en los institutos que opinan igual. Eso sí que fue un shock. ¡Pero si en la tele decían que estaba bien! pensaba yo ¿Es que no ven Aquí no hay quién viva? Y parece ser que no la veían. Anda que hay gente con mal gusto...
Aun así, es obvio que las cosas están cambiando para mejor. No en todas partes. No al mismo tiempo. Pero, bueno, ahora hay muchísimas parejas homosexuales en la cultura pop, que es lo que llega más a las nuevas generaciones. Es decir, todo el que vea Glee no va a hacer una mueca ante una persona homosexual porque es IMPOSIBLE no amar a Kurt y a Blaine. En Cazadores de Sombras están Magnus y Alec. Hubo CINCO temporadas de Queer as Folk, que es una serie bastante fuerte y explícita, aunque sin ser tampoco vulgar o vacía. Lamentablemente sólo hubo una de The New Normal, que ejemplifica bastante bien lo que quiero decir, pero que le vamos a hacer, es preciosa en toda su extensión y yo prefiero tomármela como una película larga y ya. No sé si, realmente, podemos considerar el yaoi como algo positivo, dado que normalmente perpetua mucho el típico rol de el chico-chico y el chico-chica, pero está ahí y hace dinero, lo que significará algo. ¿Y cuanto fic y fanart slash hay por ahí de The Avengers, House, Supernatural, Sherlock y Harry Potter suelto?

No sé si es adecuado decir que el miedo a lo diferente desaparecerá, pero los tiempos están cambiando. Y si se atreven a juzgarnos porque nos gusten los chicos o las chicas, porque tengamos otra raza u otra religión, porque no nos comportemos de forma aceptable para la sociedad o porque rompamos los canones, siempre podemos pegarles un puñetazo en la nariz.



PD: ¿Debería haber ido a lo fácil y haber comentado lo guays que son Kurt y Blaine? ... En realidad, ya hice una entrada al respecto, así que...

domingo, 18 de mayo de 2014

Artemisa en la cena familiar

¡Hola, maestros del frikismo!
Sí, hoy sí hay exclamaciones. Estoy mejor. Gracias por preguntar.
Os traigo mi aventura de ayer, que demuestra que estoy como una cabra y que me obsesiona demasiado Cuatro Damas. Nada que vosotros no supieseis, mis niños. Como la última, la he nombrado en honor de Teo, que es muy grande.
Bien, pues veréis. Ayer mi familia y yo, por razones que no vienen a cuento, salimos de cena familiar. Íbamos Mi Señor Padre, Mi Señora Madre, El Niño (mi hermano), Mi Señora Madrina, Mi Señor Tío y mis primas Gremlin1 y Gremlin2.
¿No es increíble mi talento para los apodos? Lo sé, me abrumo a mí misma.
En todo caso nos fuimos a cenar y, como éramos ocho, no había una mesa lo bastante grande. Dado que en el restaurante las mesas estaban ancladas al suelo tuvimos que sentarnos por separado. Mis primas, mi hermano y yo, a la mesa de los niños.
En principio nos lo pasamos bastante bien. Gremlin1, la mayor, nos enseñó una aplicación de móvil en la que metías un nombre y empezaba a soltar insultos hacia él. Algunos eran obvios, pero otros resultaron muy originales. Obviamente, solté un discurso acerca de como eso degeneraba de forma indignante el arte del insulto. Algo así:
El insulto es un arte, no algo que se pueda poner en una aplicación. Es una muestra y exhibición de ingenio que consiste en utilizar las debilidades y complejos más íntimos del otro para hacerle sentir mal consigo mismo. Un móvil no puede hacer eso. Sería sólo un complemento para una de las más grandes tradiciones españolas, por muy gracioso que sea lo de "Eres tan feo que tu madre, para no verte, te daba el biberón por el culo".
Bueno, vale, no fue exactamente así porque no tengo memoria eidética como Sheldon Cooper, pero el mensaje, el tono y el espíritu eran exactos.
No tardó en cansarnos, de todos modos. Bueno, y que amenazaron con quitarnos el móvil. Lo último también tuvo que ver. Por lo que, mientras esperábamos nuestras hamburguesas --ellos-- o ración de patatas --la que escribe--, Gremlin1 propuso jugar a lo que la gente aburrida y con un punto malvado a jugado desde los siglos de los siglos: "prueba o verdad". Lo sé, lo sé.


¿Jugar a "prueba o verdad" con dos primas malvadas y cotillas? ¿En qué estaba pensando? Pues, sinceramente, en el aburrimiento. El aburrimiento es veneno, ¿vale? Veneeeeeeeeno. Y yo, por fuerza, tenía que ser más malvada, perversa y aguda que mis primas pequeñas. Después de todo, el test de Once Upon a Time me dio a Regina y el de Supernatural a Zacharias. No estoy de acuerdo con el resultado de esos test, dado que obviamente soy Belle o en todo caso Rumple en Once Upon a Time y Crowley en Supernatural, pero esos resultados estaba contaminados, después de todo, por mi intrínseca maldad. Consideré que estaba capacitada para aplastarlas, aunque sin hacerlas llorar porque después me las cargaba yo.
Gremlin2, la más mala de todos en sus once años de edad, decidió que fuésemos de mayor a menor. Claro, como es la pequeña...
La primera pregunta, para la que escribe, fue darme una lista de nombres entre los que tenía que elegir para enrollarme. Uno era un idiota de los que daba grima, otro uno que estaba indecentemente bueno pero que era idiota y creo que algo gay, otro mi mejor amigo de la infancia y otro mi mejor amigo actual. No os diré cual elegí, por si acaso.
En todo caso, Gremlin1 eligió prueba. Yo le trolleé vilmente porque es una opción estúpida y le hice comerse una rodaja de naranja y dejarse el borde en los dientes, que debía enseñar a la camarera. Lo hizo. El Niño se puso a cuatro patas y ladró. Los adultos ni se enteraron porque estaban muy ocupados, sólo Mi Señora Madrina nos hacía algo de caso para abrirnos los sobrecillos de ketchup. En serio, en ese restaurante los compran defectuosos aposta o algo. Cuando iba a decir la prueba de Gremlin2, Gremlin1 se me adelantó y le mandó mancharse la nariz con el ketchup. Sí, Gremlin1 es mala, pero no muy creativa. ¿Veis lo que hacen esas aplicaciones?
Después de otra ronda de la que ya no me acuerdo, llegamos al meollo del asunto: mi tercera "verdad".
Ellos ya estaban algo cabreados por que no eligiese prueba, ya que les dificultaba vengarse de mí, y llegó un punto en el que me cabreó. Así que me salté el juramento de decir la verdad, puesto que ellos se habían saltado el de obedecer a las pruebas que se les mandasen y ninguno se metió el cubito de hielo por la camiseta.


Qué fácil es ver los toros desde la barrera... ¬¬

Me preguntaron si me había morreado alguna vez. Ahí comenzó el show.

Yo Misma: No, por supuesto que no.
El Niño: ::tonito de idiota:: ¿Ni con Nombre Aleatorio?
Yo Misma: No, nunca. Es decir ::titubea::, eso no fue un morreo.
Gremlin1: Mientes ::gesto aburrido::.
Yo Misma: ¿De qué hablas? No fue un morreo. Sólo... Un beso.
Gremnlin1: ¿Ah, sí? ¿Con quién?

Yo quería elegir a Deker, pero era inglés y no colaría. Y a Álvaro, pero es que ya conozco a uno y no quería que tenga lugar a confusión. Así que me lancé a la piscina:

Yo Misma: Felipe.
Gremlin1: ¡Ja! ¿Cómo el príncipe?
Yo Misma: ::reflexionando:: Yo lo habría asociado más bien a los reyes del Siglo de Oro o al  príncipe de La Bella Durmiente.
Gremlin2: No había ningún Felipe en tu clase.
Yo Misma: Porque no iba a mi clase.
Gremlin1: Tú nunca sales, así que no puedes haberle conocido en otro sitio.
Yo Misma: ::reflexionando:: Cierto. ::en voz alta; improvisando:: Era un amigo de Amiga Random, ¿vale? Habíamos quedado para ir al cine y le invitó sin avisarme. Sólo nos dimos un beso, no he vuelto a saber de él.
Gremlin1: ¿Cómo era?
Yo Misma: ::falsamente azorada:: Muy guapo. Tenía un hoyuelo en la mejilla cuando sonreía ::larga explicación a tres bandas de lo que era un hoyuelo, dado que mi hermano no tiene mucho vocabulario::, unos ojos castaños muy bonitos y el pelo algo largo ::suspira::.
Gremlin2: ¿Te besó él?
Gremlin1: ¿Cómo fue?
El Niño: ¡Tienes novio!
Yo Misma: ::ignorando a El Niño:: No, le besé yo a él.
Gremlins: ¿¡En seriooooo!?
Yo Misma: ::agradeciendo el fanfic y las novelas románticas:: Es decir, yo me acerqué a él primero, él se acercó más a mí y... Bueno, nos besamos.
Gremlins: ::en plan Summer Nights:: ¡Cuenta más!



Yo Misma: ::fingiendo estar molesta:: ¿Qué queréis, que os lo cuente como si fuese una novela romántica? Yo me acerqué a él sintiéndome inquieta por su cercanía, él comprendió lo que quería y respondió del mismo modo. Nos besamos sintiendo una corriente recorriéndonos. Él palpó mi labio con la lengua y yo respondí a su muda invitación abriendo los labios, uniéndonos en nuestras bocas embebidos por la pasión.
Todos: ::se despiporran::

Cuando revelé la verdad ninguna de mis primas se sorprendió porque no se lo habían creído. Aunque a Gremlin1 la tuve por un momento. Mi hermano sí se mostró sorprendido porque es más inocentón y no nace.
Declaro desde ya, que no pienso pagar derechos de autor. Lo siento, Magik, considéralo un pago por esos cupcakes y pasteles que exhibes y yo no he probado. =P

Bueno, espero que os hayáis reído un poco, aunque sé que la entrada es corta. ¿Que queréis? Cuando nos fuimos a tomar un café yo me cogí una revista y les ignoré vilmente.
Un placer relataros mi vida, maestros del frikismo ;)

miércoles, 23 de abril de 2014

Deus ex Machina 2.0 y otras formas de decir Axel

¡Feliz día del libro, maestros del frikismo!
Siempre brilla menos el sol cuando el resto de la humanidad reconoce la grandeza de la literatura. No, no lo habéis leído mal. Es que el sol y yo no nos llevamos muy bien, que digamos. Tengo los ojos sensibles y me ciega, lo que no me gusta.
Hoy es, en definitiva, un buen día. ¿No oléis a libro? Yo tampoco, pero nada es perfecto.
Veréis, mi plan era publicar más Alanis, pero siendo hoy un día taaaaan especial, mejor lo dejo para mañana.
Voy a aprovechar para hacer algo que pocas veces se ve en este blog: ¡una reseña!
Y os preguntaréis, ¿qué vas a reseñar? No os esforcéis, no es la nueva novela de la diosa Magik que yo he leído y vosotros no, JA. Aunque tengo planeado hacerlo unos días antes de su publicación -porque venga, la publicarán y será un best seller- y así seré la primera friki que la reseña y pasaré a los anales de la historia.
En todo caso, el libro que vengo a reseñar hoy tampoco tiene desperdicio. Veréis, ya he mencionado alguna vez el maravillosísimo blog de Morrigan y DarkHeart, que me ha proporcionado risas, diversión, complicidad y Buenos Presagios, librazo donde los haya que todos deberían leer aunque sea para disfrutar de el amor entre un ángel y un demonio y echarte algunas risas tontillas al recordar la novela con las escenas de Cass y Crowley en Supernatural. Pues bien, todo lo que ellas recomiendan es una delicia, básicamente porque son más malas que un dolor de muelas y nada de lo que leen se salva a menos que el autor se merezca un altar.
Y, a pesar de que una de sus reseñas me había llamado la atención, no fue hasta esta Semana Santa que me decidí a leerlo.
Sí, gente que me sigue por twitter y ya sabe lo que voy a reseñar, dejo de hacerme la interesante.
El libro se llama Deus Ex Machina 2.0. Si el título llama la atención, la historia os va a dejar flipando.
Empezamos conociendo a la protagonista, inevitable puesto que la novela está escrita en primera persona. La protagonista se llama Ana María, pero le llaman Anám, y no es una protagonista de novela juvenil al uso. Porque, veréis, ella es especial. Pero especial de una forma novedosa, no en plan vampiresa, hada, hada-vampiresa, princesa, fantasma, reencarnación, elegida para salvar el mundo o cualquier cosa que os estéis imaginando. No. Anám es especial porque  se convierte en una kairós, una especie de robot super chulo y futurista. Bueno, aquí lo explican algo mejor:


Ya sabéis, pulsáis y se hace grande.
También dejo esto sobre el libro que me impresionó bastante cuando lo leí en la página oficial:

¿Qué harías por amor? 
¿Morirías?
¿Cambiarías tus venas por circuitos, tus latidos por zettabits?
¿Revivirías el peor infierno?
¿Te enfrentarías a la muerte de todos tus amigos?
¿Volverías a perder lo que tu corazón más deseaba o sacrificarías lo que tu corazón más desea?
¿Qué darías por la posibilidad de salvarlos a todos?
¿Reescribirías el pasado?

Si es así...

Vigila tus pensamientos, llegarán a palabras. 
Controla tus palabras, llevarán a acciones. 
Considera tus acciones, se harán costumbres. 
Valora tus costumbres, determinan tu carácter. 
Cuida tu carácter, se convertirá en DESTINO.
Y ten cuidado con las mariposas, sus alas despiertan huracanes, podrías perderlo todo.
¿Qué te apuestas?
 
Iniciando Deus Ex Machina.


Sí, se que me está quedando muy patatera porque sólo estoy pegando cosas, pero ahora empieza lo bueno. Porque yo no sé vender un libro, ni una historia, ni nada de nada. Lo tengo asumido. Si estás pensándote leer algo y yo te lo recomiendo dejarás de querer leerlo.
Viéndolo así, me disculpo por hablar del tuyo, Mara.
Pero bueno.
No estoy tratando de venderoslo, porque no soy tan buena gente. Es sólo que necesito un espacio lo suficientemente amplio como para hablar de la GRANDEZA de Deus ex Machina.

A ver, Anám es una kairós y vuelve al pasado para evitar la masacre del Salix Alba, de la que ella es la única superviviente, para salvar al hermano de Gretchen, la que le ha convertido en kairós, y así tener la posibilidad de salvar también a todos sus amigos muertos. Bueno, no a todos. Porque le han advertido sobre la teoría del caos, sobre el efecto mariposa -en el que yo creo, siendo superfan y encantándome jugar con él cuando escribo- y cualquier acción, por pequeña que sea, puede cambiarlo todo. La masacre debe suceder, porque cambió el transcurso del mundo y de la ciencia. Si Anám llegase a impedir que Alba, el nuevo sistema del colegio que se volverá loco y los exterminará, provoque la masacre, deberá a cometerla ella. Y eso como que no mola, por lo que lo tiene claro desde el principio: no podrá salvarlos a todos.
A pesar de que esa idea aparecerá mucho en la novela, no se hace pesado ni es un drama continuo como podría llegar a serlo. Vamos, que no es como en las novelillas de vampiros en las que el "vampiro" no para de darle vueltas a que es un vampiro y a que es malo y a que desea la sangre pero es bueno y es un monstruo. Gracias, Mara.
Después de conseguir que la Anám humana de la época se vaya del instituto y tome su lugar, comenzará su misión para salvar a las personas a las que quiere. Su misión mola muuuuuuuuuuuuucho, creedme, pero no os voy a hablar de ella porque no podría hablar de ella sin destriparla y como que quiero hacer una reseña sin spoilers. Hay que probar de todo.
"Bueno" diréis, "¿entonces de que nos vas a hablar ahora?" Pues de que va a ser, de lo mejor de prácticamente todos las novelas: los personajes. En esta novela son aun mejores que la trama y os juro por lo más sagrado, ¡por mi corbata de Slytherin!, que la trama es la leche entera y con Colacao y pajita que se ilumina cuando sorbes y tiene giros trepidantes como las de los anuncios.

Está Anám, la kairós, que en la página oficial describen con esta imagen:


Anám cae bien. Y sí, es la protagonista y me cae bien. ¿No es sorprendente? Para mí también lo es. Es que no es idiota, por lo que, lo que es conmigo, gana mucho. Que no estoy de acuerdo con su elección de maromo, oye, pero nunca lo estoy y eso no quita que ella mole.
Si bien en algunos momentos cae un poco en el cliché, puesto que yo nunca entendí su actitud de no salir con el chico que quería sólo para protegerle -no tiene sentido, en todo caso sería ella la que se pusiese en riesgo; sólo por estar cerca de Axel, Manu ya estaba en el punto de mira-, Anám es fuerte, independiente y una buena amiga. Sí, no pasa de sus amigas en cuento tiene novio. Eso es raro y, tristemente, también lo es en el mundo real.

También tenemos a Manu que es... Majo. Y sabe de ordenadores y tal. Me cae muy bien Manu, en serio. Realmente bien, adoro a Manu. No bien en plan Rubén de Cuatro Damas o Tristán de Los príncipes perdidos, sino bien en serio. Nada de "Bieeeeeeeen... Es muy majo, un encanto de chico.", sino "Manu es un amor de chico, en serio, un amor. Le adoro mucho." No tiene exclamaciones y mayúsculas pero yo os juro por el mapa del merodeador que le adoro un taco.
Pero es que hay otro personaje, del que hablaré el último, que le ensombrece. Y no es de mi ship. En todo caso, me cayó muy bien y me alegré de que fuese feliz y tal.



Y Meme, que decir de Meme. Meme es LA amiga. La definitiva. La mejor que puedas concebir. Al principio parece la típica chica algo putilla y muy rica que a mí, personalmente, siempre me ha molado cantidad, pero no. Es buena, enamoradiza pero sin perder el norte. Siempre piensa en la gente y está dispuesta a ayudar a sus amigos en todo. Es que en todo. Llega un momento en el que te la puedes imaginar como Santa Claus, porque regala sus cosas continuamente en cuanto cree que alguien pueda necesitarlas. Quiero una Meme en mi vida. Y que Mara publique la historia que tendrá en el futuro, que parece muy chachi y que va de Meme, por lo que a mí me gano con eso.


Laura, por otra parte, no me llamo excesivamente la atención. Y yo creía que iba a ser así, oye, porque era una sabionda pedante y discretita que no había besado a nadie en su vida y, tía, era fácil sentirse identificada. Menos en lo de discreta, pero vamos, mi madre me mira mal por ser pedante -me llama El libro gordo de Petete y todo-. En todo caso, no me llegó. Me caía muy bien, pero  es que ella no tenía eso. Ya sabéis, esa chispa que, simplemente, te enamora de un personaje. Para mí, no tenía la chispa. Aunque me caía bien, ¿eh? Pero bien en plan Rubén de Cuatro Damas. De forma algo distinta, pero esa clase de bien.


Carlos... Oh, bueno, yo me lo imaginaba como el típido amigo matón. Vamos, era el Goyle chino. Pero resulta que no, oye. Tenía más de lo que parecía y era muy majo. Y me dio mi ración de slash, lo que siempre es de agradecer. Además, su proverbio chino moló mazo, así que le adoré mucho. Sí, antes de que me lo preguntéis, más que a Laura. Lo siento.


David, al contrario que los dos últimos, me convenció desde casi el principio. Al principio sólo podía preguntarme si el resto del pelo también era rubio platino o sólo lo era flequillo. Que leñe, me lo sigo preguntando. Los peinados de la historia son muy raros y yo con el pelo muy tradicional, que queréis. En todo caso lo adoré y era super majo y entendía que Laura estuviese colada por él. Y resultó ser gay. Y le adoré más porque soy muy slasher y eso significaba una relación ligeramente conflictiva y complicada con Carlos y yo soy yo.


Y si le he dejado para el final, es porque, oh, señor, le adoro demasiado para saber que decir sobre él, ¿vale? Si yo lo admito. ¿Qué me pasará a mí con los rebeldes sin causa que en realidad son ricos y son ingleses o en este caso americanos? Yo creo que es por Sirius Black -SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUS...-, pero acepto otras teorías. En todo caso, adoré a Axel. Mucho. Y llevaba piercings, con lo que yo los detesto, imaginad lo guay que tiene que ser. Axel es muy guay, os lo juro. Super guay. No se calla ni debajo del agua y tiene  una necesidad enfermiza por llamar la atención, pero eso para mí son virtudes, así que, santas pascuas. Es un DJ, un bromista empedernido, no respeta al que no se haya ganado su respeto y es fiel como el que más. Vamos, que es un amor y genial. ¡Y le gusta la poesía! ¡Y cuenta cuentos! ¡Y canta canciones de los Beatles! ¡Y es romántico que no veas! ¡Y dice cosas como que una mujer feliz desprende luz a pesar de su físico! ¡EXIJO UN AXEL EN MI VIDA YA! Obvio decir que está acomodado y adaptándose con rapidez en mi salón de obsesiones mentales. El 60% que es gay ya se está abanicando y mirándole con lujuria. Y, ¿sabéis qué? No penséis que es un cabrón, porque no lo es. No os diré porque no lo es por si tenéis mis conocimientos de inglés y la respuesta os da con la boca abierta en la última frase del libro. Bueno, un poco tarde ya que la he puesto como frase de la semana. Da igual, que Axel MOLA. ¿Vale? Pues vale.

Yo me lo imagino miles de veces más guapo, pero no creo que exista un hombre tan guapo como el que yo me imagino, así que...

En resumen, que estaréis aburridos y yo tengo cosas que hacer: leed la novela.
Que sí, que dije que no iba a tratar de vendérosla, pero tengo que hacerlo, nobleza obliga.
Por cierto, la presentó a un concurso de novelas románticas juveniles y a mí me regalaron el año pasado la que ganó. Aunque las que no deben ser nombradas la desmembraron a mí me gustó bastante -yo no pongo listón en la novela romántica, que queréis-, pero no tiene nada que hacer contra Deus Ex Machina y me frustra que no haya ganado esta última, porque puede que así me la hubiesen regalado antes y la hubiese leído antes y la hubiese adorado y venerado antes. Porque nunca es tarde para conocer a Axel, pero querría haberme enamorado antes de él.


Añado que casi me cuesta la vida leer este libro, ya que me estaba comiendo una napolitana durante uno de los chistes de Axel y me atraganté. Casi me ahogo. Si la recomiendo después de eso es que es genialosa. Leedla, copón.