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martes, 17 de junio de 2014

Novelas románticas por doquier y Rainbow Rowell

Pues, dado que por ahora no me queda nada para Septiembre, me doy un pequeño descanso para hablaros de lo que he leído en estas semanas. ¿Qué? ¿Qué debería haber estado estudiando? Lo sé. Soy una irresponsable ::corre a una esquina a llorar::.
En fin.

He releído Nueve reglas que romper para conquistar a un granuja y Once escándalos para enamorar a un duque. También he descubierto que, gente, hay otra saga acerca de ese universo. Lo que es bien, porque yo quiero saber que leñe pasó con Benedick y espero que lo mencionen como agua de mayo. Lo que he conseguido en español han sido las dos primeras novelas, pero hay, al menos, una más en inglés. Las que he leído son Un pícaro con otro nombre --sobre la historia de amor de Penélope, la prometida de Simon antes de que se rebelase lo de su hermana-- y Un buen conde merece una buena amante --sobre la hermana de ésta, que es una científica tipo Sheldon o Sherlock y mola un taco--. Al menos los títulos son más cortos.
También he leído otras cosas, como Eleanor y Park o Fangirl. Que son de las que vengo a hablar.

Eleanor y Park es la novela romántica que más me ha emocionado como, eh... Nunca.
Es decir, a mí la novela romántica me gusta por defecto, pero emocionar como que no me emociona. La vivo, pero yo vivo cualquier cosa. Eleanor y Park fue un descubrimiento maravilloso del que no estaba muy convencida y que demostró ser impresionante. A mí me ganó cuando los protagonistas se cogieron de la mano. PERO QUE MONOS, POR LOS DIOSES ANTIGUOS Y NUEVOS, PERO. QUE. MONOS. Eso de que la mano de Eleanor era como sujetar una mariposa, como sujetar un latido, como sujetar algo vivo. Oh, bueno, toda la situación en sí es monisísima.
Park es un chico con madre asiática que no está entre los populares pero que se lleva medianamente bien con ellos, por lo cual no tiene problemas en el instituto. Aunque no es tonto y trata encarecidamente de evitarlos no provocando situaciones complicadas.
Eleanor es una chica que viste de forma estrafalaria y que, en sí, es extraña. Ha vivido todo el año anterior en el sofá de una amiga de su madre porque su padrastro --un cabronazo, os lo adelanto porque no es spoiler-- la echó de su casa. Su madre está sometida que no veas, por cierto. Todo el instituto parece competir para meterse con ella.
Ambos se encuentran por primera vez en el autobús, cuando Eleanor empieza el instituto. Nadie quiere sentarse con ella y la situación se vuelve tensa y el conductor del autobús le dice que se siente y nadie quiere dejarle un sitio y Park se exaspera. Así que le dice que se siente de una vez de malas maneras y le deja un sitio a su lado.
Los dos tienen una relación extraña entre ellos. Oh, bueno, no tanto. Se ignoran el uno al otro. Que es, después de todo, lo que tiende hacer la gente en los autobuses. Yo me llevo algo para leer. Y Park también. Eleanor lee por encima del hombro de Park.
Y no os voy a decir que pasa después, pero os aseguro que es bueno y genial.
Y no sólo ellos, sino que todos los personajes molan. Oh, bueno, todos no, pero son reales y tal aunque a algunos quieras partirles los dientes. Yo al padrastro guarrindongo y al vecino popular les... Les... Bueno, les ponía la cabeza en el hueco de la puerta de un coche y pegaba un portazo. ... Al menos no he usado besugos.
La madre de Eleanor es la típica mujer maltratada y sometida que consiente cualquier cosa, pero que no quiere que su hija salga con chicos porque ella es guapa, pero Eleanor es lista y puede vivir sin los hombres.
La madre de Park es maja y tal, pero demasiado... Obsesionada con la moda y con la imagen, para mi gusto. A ver, que es un encanto, pero es que a mí lo de arreglarme me provoca un sarpullido y verla eligiendo lápices de ojos según la piel y haciendo cambios de imagen pues como que me intimida un pelín. Tonterías mías. Como las de las puertas de los coches y los besugos.
El padre de Park es majo también, pero no comprende mucho a su hijo. Aun así mola.
Ah, y el padre de Eleanor es imbécil, pero no es muy importante para la trama.
En todo caso, que es un libro maravilloso y genial. Incluso si no te gusta la novela romántica, es muy bonito. Aunque no me he enterado muy bien de como graban las cintas. Soy de otra generación =P
Eleanor tenía razón. No era guapa exactamente. Emanaba algo artístico, y el arte no busca ser bonito; busca despertar tus sentimientos.

Y, después de leer tal novelón, fue imperativo, imperioso y obligatorio que buscase Fangirl, una obra de la misma autora que se ambientaba en el universo fan de Simon Snow. Vamos, Harry Potter con otro nombre para no pagar derechos de autor.
Cather y su hermana gemela Wren han estado muy unidas desde que su madre les abandonó --cabe decir que el día once de Septiembre, ESE once de Septiembre--, estaban siempre juntas, se apoyaban la una en la otra y frikeaban continuamente sobre Simon Snow. Bueno, sobre Simon Snow y su compañero de habitación Tyrannus Basilton, osease, Baz. Sí, él es Draco Malfoy. Si es que el drarry tira...

Pero, mientras que Cath sigue en la misma línea y dedica prácticamente todo su tiempo a su fanfic Carry On, Simon --que ha alcanzado casi tanta fama como el libro real--, Wren decide que quiere conocer a gente nueva. Por lo cual, cuando se trasladan a la universidad, van a diferentes habitaciones.
La compañera de Wren es la típica adolescente superficial y simplona de fraternidad que a mí como que me revienta. Y Reagan, la de Cath, le resulta intimidante, al menos en un principio.
Durante todo la novela vemos como Cath va cambiando y madurando, abriéndose un poco más a la gente de su entorno. Por ejemplo, deja de alimentarse de barritas energéticas y baja al comedor. Es un momento de orgullo como lectora.
Y mientras va creciendo, tratando con el distanciamiento de su hermana, la inconsistencia mental de su padre al verlas lejos, la reaparición de su madre, el miedo a no encajar, el poco tiempo que tiene para acabar su fanfic antes de que salga el último libro y su curso de escritura creativa, aparecen los chicos.
Uno es Nick, que también quiere ser escritor y con el que se lleva bastante bien. Escriben juntos en la biblioteca y es su compañero de tareas.
El otro es Levi. Y Levi es la leche. No sé porque los adolescentes rubios molan más de lo permitido, pero parece ser que es así ::babea con el recuerdo de Axel::. Es el típico chico amable con todo el mundo, con una permanente sonrisa, sentido del humor y achuchabilidad máxima. ¿Quién puede resistirse a Levi? Levi, que es sencillo y considerado y coquetea con las chicas pero no es un cabrón del quince. Levi es genial. Os enumeraría sus grandiosidades, pero son demasiadas y muchas son spoiler.
Y, bueno, después están Simon y Baz. Simon. Y. Baz. Les adoro mucho. Es decir, quiero leer las novelas de Simon Snow. Y el fanfic de Simon Snow. Desgraciadamente, los tres que hay están en inglés.

Para una fan del drarry esta novela es dinamita.

The bazmon is sooooooo canon. And drarry too.
En resumen, si no te gusta el fanfic y el fandom esta no es tu novela, pero si ese no es el caso, estás obligado a leerla. Obedece o te azuzaré al conejo de la luna ::guiño a los que han leído la novela, guiño a los que han leído la novela::.
—Espera… ¿qué? —Cath puso todo abajo y se volvió hacia él—. ¿De verdad crees que estoy avergonzada de ti?
Levi sonrió amablemente y se encogió de hombros.
—No estoy enojado, cariño.
—No, estás loco. Ni siquiera sabía esas cosas de Jandro, y de todas formas, ¿a quién le importa? —Cath se estiró hasta su pecho y y apretó los puños en su sudadera negra—. Dios, Levi. Mírate… Eres… —No tenía palabras para lo que Levi era. Era una pintura rupestre. Era The Red Ballon. Se levantó sobre sus talones y tiró de él hasta que su rostro se encontraba tan cerca que podía ver sólo uno de sus ojos a la vez—. Eres mágico —dijo ella. 

También he leído Un beso en París. Quiero un Étienne. Es todo lo que tengo que decir al respecto.

Hoy empezaré con La pirámide roja. Será genial porque es de Rick Riordan.

¡Un placer, maestros del frikismo! Queda menos para el verano. Y para la WizardCon.




sábado, 22 de febrero de 2014

Nico di Angelo, grande entre los Spoilers

Bueno, pues he dejado a Tom Bombadil con la palabra en la boca - sí, voy muuuuuuuy lenta con El señor de los anillos, estoy viendo la primera película para ver si me fanatizo y le echo algo de vidilla - para venir a dar una gran noticia: la diosa Magik se ha acabado La casa de Hades ::lanza confeti al aire::. ¿Sabéis que significa eso? ¡Qué por fin puedo comentar EL SPOILER sin que cuente, válgame la redundancia, como un spoiler!
La novela en sí la comentará Magik, como siempre, pero yo me adelanto de mala manera para comentar la parte que hará que TODOS flipéis. ¿Qué? Yo lo leí antes. ¡He aguantado meses de espera! Me lo merezco.
Bueno, pues, como debéis haber sobreentendido ya, esto tiene SPOILERES. No SPOILERS normales, sino EL SPOILER.

La novela comienza con Hazel, Leo, y Nico. ¿A alguien se le ocurre una situación mejor para empezar una novela, si tenemos en cuenta que Percy está en el Tártaro y por ende no podría estar en ese barco volador acorazado? Sé que no.
Menciono esto sólo para poder decir algo que me descorazonó: a Leo no le cae bien Nico.
Lo sé, lo sé, yo también sufrí con ello. Entendámoslo, se parecen lo que un huevo a una castaña, no le podía caer bien, y menos cuando Nico lleva ese aire tétrico y tiene más aspecto de muerto que de vivo después del maldito Tártato y de los gigantes hijos de la gran puta que le encerraron en una vasija. Leo está lleno de vida y de bromas chachis, le corta un poquito el rollo.
Porque a nadie le cae realmente bien Nico en el Argo II, si dejamos de lado a Hazel que es su hermana. Y tampoco es que podamos reclamarles, porque Nico resulta ciertamente inquietante y después de todo, suele ser arisco con todo el mundo. No nos damos cuenta porque leemos desde la perspectiva de Percy, que SÍ aprecia a Nico y con el que es imposible ser arisco porque se le ama. Y tal. Y cuando lo es, Percy perdona y olvida, ya que es amor. Además, debemos considerar que le conoció cuando era un niño inocente y adorable que coleccionaba cartas y figuritas de dioses y quería más de lo que es humano a su hermana mayor. Y es imposible que te resulte inquietante después de eso.
Pero en ese barco no está Percy. Ni Annabeth. Ni Grover. Ni Quirón. Ni... ¿Tyson se llevaba bien con Nico? Da igual, tampoco está Tyson. No hay nadie de la primera saga, y la única que aprecia a Nico y es natural con él, es nuestra amadísima y maravillosa Hazel.
Porque este libro, nos habla del Tártaro. Nos habla del amor. De la magia.  De la amistad. Del perdón. De enfrentarse a un destino y a una naturaleza. De la muerte. De maldiciones que se cumplen por una última vez, pero que no volverán a acontecer. Y nos habla de Nico.
Excepto en los capítulos del Tártaro, Nico es algo omnipresente.
Cierto es, que no siempre los que cuentan la historia le ven con buenos ojos, pero está ahí. Teniendo en cuenta que en los otros libros casi nunca está, éste es algo como NicoNicoNicoNicoNicoNicoNicoNicoNicoNicoNico. Y es BESTIAL. Porque si ya amabas antes a Nico, en este libro vas a flipar.
Nico aparece de la nada y te da un ataque cardíaco y ganas de ponerle un cascabel - COMO CASTIEL, PLEBE -, Nico está siempre demasiado delgado, Nico tiene unos ojos oscuros que hablan de horror, Nico recuerda sus conocimientos de Mythomagic, Nico siente y padece como todo el mundo, Nico quiere de verdad a Hazel aunque esta dude de si es una mera sustituta para Bianca, Nico sigue cuidando de Jápeto y le habla de la buena gente del Campamento Mestizo y le trata como a un amigo, Nico corta todo intento de acercamiento de los demás porque se siente distinto y teme al rechazo y a sus propios sentimientos y a lo que él es más que al puto Tártaro. Nico. Más grande que Atlas, más grande que todos los gigantes juntos. Grandioso. Genial. Único. Nico.
Y coño, tú sientes algo de ganas de cargarte a toda la tripulación por no verlo - la parte de Leo me dolió lo indecible, por mucho sentido que tenga -, pero sabes que es porque él no quiere que se vea. Y es triste. Y duele. Y fascina. Porque Nico es grande y genial. Pero, descubrimos que sí hay alguien que, a pesar de los desplantes y de sus propias reticencias, sí trata de llegar a Nico. El que MENOS te esperas: Jason.
Porque cuando conocemos a Jason estaba desmemoriado, así que mucho no te llega si dejamos a un lado la ÉPICA escena de "Trató de comerse una grapadora a los dos años." que sí llega porque te despiporras. Y en el segundo no sale. Y en el tercero hay algo de rivalidad entre él y Percy por ver quien dirige las cosas. Dos machos alfa juntos nunca es buena idea. Y, si tenemos en cuenta que Percy no estaba desmemoriado en todos los libros que llevamos leídos excepto en uno y que es muy grande, pues te pones automáticamente de su parte y Jason pasa a ser algo que no te cae mal, pero tampoco bien, un neutro despectivo, para entendernos.
En La casa de Hades, se redime. Y no solo por lo de Nico. Pero como esto va, precisamente, de Nico, pues ya os enteraréis de lo otro.
Porque Nico y Jason tienen que ir a ver a Eros, o Cupido, como es más popular, para pedirle un bastón que despierta a los muertos que sirvieron al ejército romano, y descubren una impactante realidad: EROS ESTÁ COMO UNA PUTA CABRA Y ES UN PSICÓPATA.
Exacto, las tarjetas de San Valentín, are a liers! Mentirosas, engañosas y malvadas.



¡MENTIRA COCHINA! Eros se divirtió practicando tortura psicológica con nuestro pobre y adorado Nico.
Se metió un poquitín con Jason, y después, a por Nico a saco. Y yo, ya sabía lo que iba a pasar porque leyendo uno de esos twitters de dioses que acababa de descubrir, me comí EL SPOILER. Creo que el UNIVERSO me la tiene jurada o algo, porque anda, que por una vez que no voy buscando spoilers... Me como uno más gordo que Varys. En todo caso, ya sabía lo que iba a pasar, aunque no era seguro. Es decir, fue un semispoiler. Cabía la posibilidad de que fuese parte de un rol propio y no de la novela. Pero cada vez parecía más y más claro, y después de todo eso daba una explicación a porque Annabeth creía que Nico estaba enamorado de ella - que no lo estaba, y yo no me lo creí ni cuando me lo dijo la suma sacerdotisa Sofía ni cuando se lo leí decir a ella -. Y era verdad. Toma.
Porque Nico, gente, está loco por Percy.
Y tiene huevos la cosa, porque para una vez que quiero que mi shipp slash se quede solo en los fics: hostia al canto. Is true. Toma geroma, pastillas de goma. Para que se las coma. La Ramona. Que era mormona. Y tenía una mona. Flipad.
Y, consideremos la situación:
Nico se crió en plena guerra mundial y quedó durante años congelado en el tiempo con su hermana mayor Bianca, para después salir y acostumbrarse al mundo moderno con bastante soltura, teniendo en cuenta las circunstacias. Se hace friki de un juego de dioses, y después descubre que es real, y claro, flipa y toca el cielo friki con los dedos. Después resulta que su hermana le deja tirado para hacerse una cazadora semi-inmortal que no puede relacionarse con los hombres. AUCH. Después descubré que el chico que le salvó, y que le gusta aunque no quiera admitírselo, no pudo cumplir su promesa. AUCH. Sobretodo porque esa promesa era impedir que a su hermana le pasase algo, y está muerta. AAAAUUUUCH. Descubre, entonces, que es un hijo de Hades, y por tanto no debería haber nacido por el acuerdo entre los tres grandes, y además todo el mundo le considera un mal presagio porque, tío, ¿un hijo del dios de la muerte? No, gracias. AUCH. No nos olvidemos del cabrón de Minos, comiéndole la oreja y manipulándole para que trate de resucitar a su hermana, pero sin interesarle nada más que su venganza y utilizarle como un arma. AUCH. ¡Se ninguneado por tu padre inmortal, que no deja de recordarte que tu hermana muerta y única figura materna que puedes recordar porque no sabes ni el nombre de tu madre es mejor que tú! AAAAAAAAUUUUUUCH. No te olvides de que luego, ¡te engaña para que le entregues al chico que te gusta y lo mete en una mazmorra a cambio de una mínima información de tu madre! AAAAAUUUUCH. Finalmente, consigues convencerlo de que ayude en una batalla final, y lucháis codo con codo por lo que por fin consigues su aceptación, aunque no sea toda, pero la gente te sigue mirando mal y él sigue prefiriendo a Bianca. AUCH. Para acabar la saga, ¡el chico que te gusta empieza a salir con otra y todo el mundo sabía que acabarían juntos y serían muy felices! AUCH. Aderézalo con una visita al Tártaro para tratar de ayudar que acaba contigo siendo torturardo y maltratado, para después ser encerrado en una vasija en dónde sólo puedes sobrevivir entrando en estado de coma. Revolvemos un poco, ¡y te sale un perfecto paradigma de la comunicación y de la sociabilidad, siempre dispuesto a sonreírle a la gente! ERROR.
Criticad a Nico, si tenéis la seguridad de que podrías con todo eso. Vamos, yo os animo a ello.
Bueno, pues que después de todo eso, Eros aun tiene la cara de torturarle psicológicamente. Aunque lo que en realidad quería es que admitiese de verdad quien le gusta y que es gay, y se muestra amable cuando lo consigue. Un. Psicópata. Yo no pienso enamorarme en la vida, le tengo mucho miedo. Es, definitivamente, mi dios griego favorito. Y no griego. ACOJONA MUCHO. Pero mola.


I know, Ron. I know.
En todo caso, Jason se porta, se pone en su lugar, le anima a admitirlo para que Eros deje de dar por saco, le apoya, y le promete que no se lo dirá a nadie, pero que todos están de su parte.
Ole Jason, sí señor.
Nico, en cambio, se sentirá avergonzado y estará desagradable y, sobretodo, a la defensiva. Se le perdona por las razones que ya he expuesto. Jason trata de acceder a él, de ser su amigo, pero Nico se cierra en banda y no hay manera. Yo, por mi parte, creo que en realidad sí aprecia los intentos de Jason, pero eso queda para cada cual.
El libro acaba cuando Annabeth y Percy escapan del Tártaro, y además se encuentran a Reyna.
La última debe volver para calmar los ánimos de ejército romano y devolver la estatua giagnte de Atenea, y el entrenador Hedge ha dejado embarazada a su nueva mujer, aunque lo llevan en secreto, así que, aunque nunca lo admitiría, él desea volver al Campamento Mestizo con ella. Los siete no pueden desviarse de su ruta para llevarlos a Nueva York, así que Nico sentencia que les llevará él a través de las sombras, porque ya está lo bastante recuperado y puede hacer el viaje por tramos.
Intenta alejarse de Percy. Jason y yo lo sabemos. Percy no. Le da las gracias por todo lo que ha hecho - mucho - y trata de hablar con él sobre el Tártaro, pero Nico no reacciona bien. Percy le perdona, aunque le duele un poco su actitud. ¿He dicho ya que Percy es un amor? Porque lo es.
Así que...
¡¡RIORDAN YA TE PUEDES DAR PRISA EN ESCRIBIR PORQUE AHORA SOY UNA COMPLETA ADICTA Y NECESITO MÁS NIIIIIIIIIIIIIICOOOOOOOOOOOOOOOO!!!
Gracias.


Ah, y ahora podéis pillar este chiste:


Un placer, maestros del frikismo. ¡Qué no os encontréis a Eros nunca!