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viernes, 7 de noviembre de 2014

"Ando mi camino solo. Porque, seamos sinceros... ¿quién estaría tan loco como para andarlo conmigo?"

Sé que llevo mucho sin publicar, pero tengo una excusa. Una excusa de peso: Segundo de bachillerato. El que lo inventó es un sádico y espero que Alistair se esté ocupando de él en el infierno.
Y es que no se trata tanto del poco tiempo que tengo para escribir entradas como del poco tiempo que tengo para ver cosas que contaros. Planeaba hablar de Supernatural, pero necesitaría tiempo para esa entrada y, adivinad, no lo tengo. Sí lo tengo para leer novelas de higlanders, pero vosotros sabéis que soy tonta y puedo ponerme a leer antes de un examen. Vosotros me queréis igual. Espero. Estoy sufriendo, ni se os ocurra darme malas noticias.

En todo caso, vengo con un poco de miedo, puesto que juzgar una serie tras dos capítulos es un poco precipitado, para hablaros de algo que me ha emocionado: Constantine.


Si bien comenté Outlander tras su primer capítulo, ya había leído el primer libro, por lo cuál tenía más criterio para juzgar. No os puedo decir si es una buena o una mala adaptación, así que no me preguntéis. Lo que sí os puedo decir es que mola un taco.

(SPOILERS Constantine; Hasta el 1x02)

Jonh Constantine es un exorcista, demonólogo y maestro en artes oscuras. Bueno, un aficionado ocasional. Es que no le gusta presumir. Cuando condena su alma por un error garrafal que atrapa en el infierno a una niña de nueve años, provocado porque cree que lo controla todo, decide dejar el mundillo. Ya que está condenado a una eternidad de sufrimiento, ¿para qué arriesgar su escaso tiempo de vida? Así que se interna en un manicomio y es desagradable con su psicólogo. Eso cambia cuando un demonio posee a una loca y le manda un mensaje: LIV DIE. Vamos, que Liv muere. Los demonios siempre escriben en mayúscula porque con lo raros que tienen los ojos no pueden leer las minúsculas, por cierto, por si teníais curiosidad.


En fin, Constatine le había prometido a un gran amigo suyo que cuidaría de su hija, a la que nunca se había acercado para no ponerla en peligro, pero que había heredado su súper-poder: la visión. Vamos, que ve el mundo exactamente como es, lleno de almas en pena y fantasmas y demonios. Su visión comienza a despertar, lo que es un faro gigantesco y luminoso para los demonios, que lo consideran una amenaza. Así que Constantine tiene que mantener a Liv viva, tratar con su desconocimiento por el mundo en el que vive y lidiar con sus propios fantasmas. Que los tiene. Muchos. Ese hombre necesita chocolate y un abrazo.  O antidepresivos directamente.

Esa es la trama que nos encontramos en el primer capítulo aunque, curiosamente, en el segundo Liv no sale y aparece Zed. Además de a ella, nos presentan a Chas, un tipo que al parecer es inmortal pero aún no sabemos la razón, a un genio de los ordenadores adicto a las pastillas porque una misión con Constantine le traumatizó mucho y a Manny, que es un ángel muy mal conseguido estéticamente porque sus ojos son raros y sus alas daban vergüenza.
Me imaginaba que la serie sería algo en plan Supernatural, pero nada más lejos de la realidad. Sí, en el segundo capítulo vemos como Constantine resuelve un caso con criaturas extrañas en una pequeña ciudad de américa, pero el ambiente, la estética y las sensaciones son completamente distintas. Supernatural, en comparación, parece el Mundo de la Piruleta. Constantine es desengaño, dolor, fantasmas en acoso constante y mucha nicotina, una ambientación sombría con notas tétricas. Incluso los golpes de humor encajan con la serie, pues es un humor cínico y carente de esperanza, provocados en su mayoría por la personalidad de Constantine y su grandeza.


Porque anda que Constantine no mola. Nuestro protagonista no tiene poderes de nacimiento, sino que aprendió en su adolescencia. Su madre murió en el parto y su padre le culpaba, así que le puso el cariñoso apelativo de asesino y le pegaba un puñetazo cada noche. Seguro que no recibió ninguna taza de "Mejor padre del mundo". En todo caso, Constantine quiere invocar a su madre por alguna razón, pero todavía no lo ha conseguido. Lo que sí ha conseguido tras leer muchísimos libros de ocultismo es un amplio conocimiento de criaturas malignas, de demonios y de hechizos y exorcismos. Y el acento británico y la gabardina le dan personalidad y le hacen molar incluso más. Lo que es difícil.

En conclusión: Constantine tenía una pintaza, pero ha superado las expectativas.

Y ahora, la ficha:
  • Lo mejor: El propio Constantine, que me parece un personaje complejo y original, lleno de sombras y matices, y del que estoy deseando descubrir más.
  • Lo peor: La estética que le han puesto al ángel no me gusta un pelo. No sé como será como personaje, pero no entra por los ojos. Menos mal que pliega las alas, porque duele verlas.
  • Lo más divertido: Cuando los loqueros entran en la habitación destrozada y Constantine se va tan tranquilo diciendo que ha sido la poseída. Me hizo mucha gracia xD
  • Lo más WTF?: La abuela con las cuencas hundidas vomitando ectoplasma negro. Eso ha sido raro de cojones.
  • Lo más bonito: He tratado de no mencionarlo, pero Matt Ryan. ¿Sabéis como le queda la gabardina? Ese hombre no es humano.
  • Lo más asquerosillo: ¿El ectoplasma negro de la abuela o las convulsiones del cadáver poseído? Quizá las cucarachas, pero a Chas le atravesó un cable de corriente eléctrica...

Moraleja: Si os gusta minimamente la fantasía urbana, tenéis que seguir esta serie.

PD: Y, para todo aquel que tenga buen gusto, ha empezado la sexta temporada de White Collar. Yo me voy a ver el primer capítulo y, si sabéis lo que es una buena serie, estaréis corriendo para verlo también.

viernes, 18 de julio de 2014

Crónica de la WizardCon

Poned música épica, amigos míos, porque os voy a contar mi aventura. Sí, esto es... Crónica de la WizardCon. Porque Teo está fuera de lugar en algo de esta índole.


Sábado 12 de Julio de 2014. Madrid; WizardCon.

Como nos levantamos tarde me perdí la proyección de WolfChildren, pero ya la habíamos visto en clase de Latín, así que me dio igual.



La WizardCon fue un impacto, te sientes genial cuando sabes que la gente de alrededor no te juzga, que son como tú. Y no, no hablé con nadie y me fui directa al mercandashing. Soy tímida, aunque no lo parezca mucho, y todo el mundo por allí iba en pareja o grupito o tenía cara de "ni me hables", así que nada. Yo solica.
Había decidido que sólo me compraría una camiseta y que con un autógrafo de Eoin Maken tenía suficiente. Pero, ¡oh, el oprobio! No venden autógrafos sueltos y hay que pagar unos 20€ por ir a que te lo firme él en persona. Pero bueno, ¡iba a conocer a Eoin! Así que es justificable. Lo que ya no lo es son las tres camisetas que me compré, pero bueno.



Desgraciadamente, la que me gustaba de Supernatural --una muy guay con el símbolo de expulsión de ángeles dibujado con sangre-- no la había de mi talla, así que me compré una del Team Free Will con las cabezas de Sam, Dean y Cas y santas pascuas. Luego me dije: Oh, una más. Mala idea. Había una oferta así que... Ahora tengo una de Hogwarts College y otra de "Mi vida está basada en hechos reales (Autenticidad garantizada)". Me gustaría poneros fotos, pero no las he encontrada en Google. Lo siento.
Después de dar vueltas y vueltas hasta descubrir que las entradas a las Q&A se compraban en el mismo sitio donde ya había comprado la camiseta y la foto de Eoin Maken, para conseguirla acto seguido, no tenía nada más que hacer durante media hora.
Me senté y leí más de Príncipe Mecánico.
Finalmente fui a mi primera actividad: la charla sobre series y películas de acción. Fue una charla amena, divertida, interesante... Así que no me imagino como se lo pasarían los que tenía una mínima idea de Star Wars, Star Treck, los superhéroes de Marvel y demás. Supongo que mejor que yo. Mi única intervención fue cuando nos mandó levantar la mano a los fans de Cumberbatch. Luego hizo una encuesta en plan ¿Preferirías a...? No sé quién era el otro, pero seguí con Benedict porque es Sherlock, tíos, y la voz de Smaug el Terrible, por lo que se merece un poquito de respeto.


La foto va dedicada a una amiga mía a la que le gustan Sherlock y los británicos con bufanda.

Luego, cuando yo había decidido comprar la revista Acción --de donde eran los conferenciantes--, ¡nos la regalaron! Fue genial y los chicos muy majos y muy graciosos. Puede que yo no hubiese visto ni la mitad de las cosas sobre las que hablaron, pero explicaron mucho sobre la técnica, el trasfondo, lo que funciona y lo que no funciona, etc. Y además, antes nos pusieron un vídeo crossover de Harry Potter, El señor de los anillos y Merlin, con el que yo me lo pasé pipa.
Los problemas llegaron cuando traté de irme a comer. En la cafetería me mandaron a por un ticket. Yo no lo entendí y miré a mi alrededor buscando una cola. Había una cola. Una gigantesca y larguísima cola. Por lo cuál me puse en ella, maldiciendo por lo bajo y preguntándome para que coño querrían un puto ticket los gilipollas esos. ¡Qué sólo tenía una hora para comer! Y apareció una chica, monísima, por cierto, haciendo cosplay de Castiel y con un pin del destiel, por el cuál yo sentí malsana envidia. Me preguntó en inglés si esa era la fila para el auditorio, a lo que yo le respondí que no. Luego me lo preguntó una con un colgante de las reliquias de la muerte multicolor, dándole yo la misma respuesta. Al segundo siguiente, el que me precedía en la cola se giró y me dijo que no, que esa cola era para entrar en el auditorio. Fue algo así.
Chico Random: Eh, no, te confundes. Esta es la entrada para el auditorio, lo de los tickets de comida es ahí ::señala una cola pequeñita con un cartel que pone "Tickets de comida"::.
Yo Misma: Ah, pues acabo de mandar a esas por ahí...
CR: ::comprensivo:: No pasa nada, mujer.
YM: No he estado aquí ::se va por patas::.
Resulta que lo que el chico quería decir era que había que comprar la comida antes y darle el ticket para que te la entregasen. Yo es que soy tonta, pero bueno, vosotros ya lo habréis intuido y tal.
Me comí mi bocadillo de tortilla tranquilamente mientras ojeaba la revista Acción, la que me habían regalado, vaya.
Después fue la charla sobre CHF y GoT, en la que participaban un enviado de la editorial de Gigamesh, el creador de Los siete reinos, Javi --sí, yo ya me tomo toda la confianza del mundo-- y Unai, los dos últimos forman parte de Podcast de Hielo y Fuego, que es grandioso.
Se les notaba el amor por la saga y, sobretodo, que sabían de lo que hablaban. Hubo debate, diversidad de opiniones y un caminante blanco. Además, que leñe, que me ha hecho ilusión verlo en vez de sólo oírlo. Como yo ya sabía, Unai es un ídolo. Y no lo digo porque se riese de mi chiste. Que también. Porque sí, el humor estuvo muy presente y yo tuve una pequeña intervención. Algo como esto (apróx.):
Javi: Porque claro, si lo leías cuidadosamente, te dabas cuenta de que Loras era gay.
Unai: ::de broma:: ¡Estaba rezando!
Yo Misma: ¡Bueno, de rodillas estaba!
Que no será muy original, pero intervine. ¿Tú lo has hecho? Pues eso, JA.
Y tal.
Después subí a la habitación a hacer tiempo y a comenzar esta entrada, antes de bajar a las 16:10 porque a las 16:30 empezaba la firma de autógrafos y, estando Eoin, TENÍA que haber cola.





Había una inglesa repartiendo tarjetitas para pedir la renovación de Merlin, a mí me dio una, para después ofrecérsela a un par de chicas que estaban detrás de mí. Lo que, conociéndome, propició una conversación sobre la serie. Antes de que podáis decir quidditch, yo ya estaba acoplada y estábamos charlando con otra chica sobre series y frikismo y demás. Que la firma se había retrasado un huevo. Ellas también habían ido para conseguir un autógrafo de Gwaine, dado que en el último momento se anuló la presencia de Misha Collins. Lo que es mal, pero bueno.
Por fin pudimos entrar y, entonces, yo estaba primera para el autógrafo. Él llevaba un conjunto feucho, pero seguía siendo tan guapo... Y estaba con un chupa-chups. ¡CHUPA-CHUPS! ¿Que por qué me emociona? ¡ES EOIN!



Bueno, pues eso. Más o menos así:
Eoin: Wath is your name?
Yo Misma: Artemisa.
Eoin: Wath? ::mira el papel que ella le tiende dónde lo tiene escrito: Ah! Beautiful.
Yo Misma: Gwaine is my favorite character.
Eoin: Yes, I am agree ::enorme sonrisa::.
Yo Misma: Is the best.
Eoin: Yes, he was.
Yo Misma: ::recogiendo el autógrafo:: And you're the best too.
Eoin: Thanks.
Yo Misma: ::se retira::
Guardia de seguridad: Te iba a dar un beso.
Yo Misma: ¿Qué?
Guardia: Se estaba acercando para darte un beso y tú te has apartado.
Yo Misma: ¿QUÉ?
Me odio a mí misma.
En serio, me odio tanto que he tardado casi una semana en seguir escribiendo esto, ya que cada vez que lo recuerdo tengo ganas de pegarme de cabezazos contra una pared.
Bueno, continuemos.
Después de que nos firmase las fotos nos fuimos al territorio del mercandashing, donde había mesas y asientos libres. Estuvimos allí un rato, que yo aproveché para hacerme fotos en los fondos que nos habían puesto para tal fin. Bueno, una de las chicas me las hizo porque yo sigo sin tener móvil. Da igual. En todo caso, estuvimos allí esperando porque la Q&A de Merlin se había retrasado un montón.
La Q&A... La Q&A fue una pasada. Los actores eran muy divertidos y, a pesar de no tener mucha idea en inglés, se les entendía bastante bien. Y yo hice una pregunta. No me entendieron del todo, pero la hice. Ponedlo desde el 13:50 para oírla:



Sí, os juro que soy yo. Palabrita de fangirl.

Y después de eso ya me volví a la habitación, pero más contenta que unas pascuas. Y bueno, he perdido un beso en la mejilla, sin embargo, siempre puedo besar la foto firmada, ¿no? Lo hago cada noche antes de dormirme. Podéis tenerme envidia, pena o lo que queráis, pero el chaval está tremendo y Gwaine es la leche, así que...


Aysh, quién fuese collar...


PD: El nombre de Eoin se pronuncia "Owen", lo dijo él mismo. ¿Fuimos la pareja de chicas que os he comentado y yo las únicas a la que no les pegaba?

jueves, 1 de mayo de 2014

Cien años de perdón, cuatro en prisión y cuatro en el FBI

White Collar.
No, no me he currado la introducción porque sigo jodidamente impactada por el final de temporada. En serio.

Pero, os preguntaréis, ¿qué leñe es ahora White Collar? ¿De qué me estás hablando, muchacha?
White Collar es una serie. Una de las mejores series que he visto en mi vida porque tiene a uno de los mejores personajes que he visto en mi vida: Neal Caffrey.


Guapísimo pero de doler, inteligente, elegante, caballeroso, con talento para ligar, agudo, con sensibilidades artísticas, romántico, hábil... Si es que es perfecto. Pero perfecto, os digo. Y, ¿sabéis lo mejor? Hetero. Toma geroma pastillas de goma. Chachi. Un tío perfecto al que le van las chicas. Creo que voy a llorar de felicidad. ¿Hace cuanto no teníamos un caso como éste? Yo os lo diré: desde que pasamos de los dibujos animados a las series. Neal Caffrey representa todo lo que puedes querer en un hombre. Vale, representa todo lo que yo quiero en un hombre, pero esa no es la cuestión.
La cuestión, en realidad, tiene muchísimo que ver con la grandeza y genialidad de Neal, pero con un trasfondo distinto: la serie, en sí, es buena.
No es como, por ejemplo, True Blood. Osea. No es de las series que ves por un personaje guapo y que mola pero en realidad te alegra verla en el ordenador para saltarte las partes más aburridas e insoportables: casi todas. No, White Collar no tiene que ver con eso.


Algunos dirán que tiene una trama sencilla, es decir: antiguo ladrón de arte escapa de la cárcel para recuperar a su novia, el policía que le detuvo la primera vez le vuelve a detener, ambos acaban trabajando juntos para resolver los casos mientras el primero sigue buscando a su novia.
Parece sencilla, para algunos, y poco original. Para mí no, pero asumamos que me lo hubiese parecido en un principio: se os olvidará. Resuelven un caso por capítulo, todos interesantísimos y con su propia personalidad. Neal trabaja con Peter, el policía, y acaban ganando a los malos, a veces no de la forma más ortodoxa y siempre con la duda de si Neal está realmente en el equipo. La relación entre ambos es uno de los mayores atractivos, en mi opinión, que tiene la serie. No se pasan media hora con ellos enfadados y ofendidos o cualquier cosa de ese tipo para que veamos sus sentimientos y comprendamos lo complejo de su relación coffcoffSupernaturalConSamYDeancoffcoff. No hay un rencor sordo entre ellos por los años de jugar al gato y al ratón ni aspereza o mala hostia adormecida. Discuten, a veces falta confianza, pero están ahí y no dramatizan y se pasan el capítulo dándole vueltas. El eje central son los casos, casos encauzados por la búsqueda de Kate y de la caja de música; la relación entre Neal y Peter es, realmente, secundaria, es algo que se va desarrollando de forma lógica y perfecta capítulo a capítulo mostrándonos realmente a los personajes. Hay respeto entre ellos. Hay desconfianza, secretos, mentiras, dudas, engaños. Sí, hay todo eso, pero siempre con respeto. Con el respeto que, al menos a mí me gusta pensar, hay en el gremio. Respeto entre profesionales. Peter es el mejor efectivo del FBI. Neal es uno de los mejores ladrones de arte del mundo. No están en el mismo equipo, no están en el mismo bando, pero sí saben reconocer que el otro es bueno. Al menos, es como yo veo esa relación. Ha llegado a un punto en el que veo a Peter protegiendo a Neal, tanto de las amenazas externas como de sí mismo, de una forma ligeramente paternal. Un paternalismo implícito, simple, en plan tutor-maestro aplicado a compañeros. Hay cariño, por supuesto, pero no se trata de abrazarse en cada escena, se trata de una relación entre compañeros en la que Neal necesita un guía aunque no lo sepa. Quizá. No sé, es la forma en la que yo lo he visto, pero puede que sea porque ese tipo de cosas me encantan.



También hay más personajes en escena, claro. Está, por ejemplo, El. Elizabeth es genial. Es maravillosa, en serio. Las mujeres de los policías suelen reducirse a: "¡No has venido a cenar!", "¡Estás tan metido en un trabajo que te olvidas de nosotros!", "No puedo seguir así, durmiendo sola por las noches preguntándome si estás tirado en una cuneta con un tiro entre los ojos.", etc. Que sí, entendible. Pero abuuuuuuuuuuurre. Mucho. Elizabeth, en cambio, es una mujer inteligente, comprensiva, que entiende a su marido y le apoya. Tiene su propia empresa para organizar eventos y sabe arreglárselas por sí misma, sin necesitar a Peter en cada momento. Su relación es fuerte, sana y bonita sin resultar nunca empalagosa. Y con Neal es genial. Eso para mí es fundamental.

Sí, he elegido la imagen aposta para que veáis lo mona y guay que es.

Mozz, por otra parte, es el secundario de Neal. Es un gran amigo suyo de su época como ladrón, un falfisicador excelente e increíblemente paranoico y... Es Stanford. Sí, el gay de Sexo en Nueva York. El musculitos bajo que hablaba como una marica mala no, el de gafas y camisas rosas. Os lo digo porque a mí me sorprendió y tal. En todo caso, desprecia al FBI, viéndoles como enemigos, pero está dispuesto a tratar con ellos por Neal. Es un gran amigo, por eso y por más cosas, y un profesional como la copa de un pino. Bastante paranoico, aunque ya lo he dicho me veo en obligación de recalcarlo, soberanamente inteligente, profesional y fiel a sus amigos; con eso podríamos hacer un retrato de un personaje algo excéntrico, pero que adoras. Yo lo hago, al menos, aunque sé que ganarme a mí es fácil.


June, la dueña de la casa en la que vive Neal, sale poco pero en todas sus apariciones está genial. Magnífica. Y los demás polis del FBI salen más, aunque con intervenciones pequeñas, y molan también.

Y luego están los casos. Los casos son interesantes, individuales y muy entretenidos. Me gusta, sobretodo, la forma de tratarlos. Neal es el que ha estado dentro, el indudable protagonista de la serie, al fin y al cabo. El que sabe quién es quién y el que intuye como podría moverse el malo. Pero, y esto es lo importante, Peter es un agente del FBI profesional y que sabe hacer su trabajo. Vamos, que no va a remolque preguntando: ¿Adónde vamos, Neal? ¿Por qué, Neal? ¿Qué podrían querer con eso, Neal? ¿Estás diciendo que cómo has ido cinco minutos al baño hemos dejado escapar a un criminal peligroso y que no ha ido al Starbucks a por café para todos, Neal? No, Peter es inteligente --después de todo, consiguió atraparle, ¿no?-- y sabe lo que hace, muchas veces incluso salvándole el culo a Neal. Por supuesto, se lo salvan mutuamente, pero es una novedad ver que los policías no van detrás con cara de nada y sin saber muy bien que hacer más allá de asentir y obedecer.
Y, que leñe, que si no me habían ganado con su huida de la cárcel --¡lo habían hecho!-- me ganaron con el primer malo. ¡Crowley, plebe! ¡Crowley!


Grandísimo y genialoso en toda su gloria.

¿Qué más podría decir? Ah, sí, que Neal, a veces, lleva uno de esos sombreros antiguos. Si tenéis ovarios, preparaos para que se derritan.



Yo la recomiendo encarecidamente: es muy grande y está muy bien hecha, los personajes están bien cuidados y perfilados y las tramas saben interesarte. Vedla, copón.

(SPOILERS White Coller; temporada 1)

Han volado el avión.
Me pregunto si Kate ha muerto o no.
Estoy flipando.
El FBI es malvado.
Deberían haber escuchado a Mozz sobre los trajeados. No es tonto.

viernes, 11 de abril de 2014

Reto Supernatural: Séptima Temporada Desbloqueada

Todo el que me siga en twitter sabrá que estoy con mi , que podéis ver también en el lateral de mi blog. Y digo saber, por no decir que estará a hasta las narices de él porque he dado mucho la lata comentando los capítulos. Pero ya está, gente, podéis llorar de felicidad que se ha acabado y sois libres de actualizar la página sin que os salgan veinte mil comentarios míos. Os dejaría un tiempo para que celebréis y lloréis de alegría, pero no me apetece.

Veréis, yo ya he dicho en mi entrada anterior que la sexta temporada no me pareció tan horrible. Estuvo hasta bien. No muy bien, pero pasable. Hubo mucho Crack y el Crack mola.
La séptima ha sido una tortura china. En el capítulo catorce ya comenté que se me estaba haciendo eterna y tiene veintitrés. Me he aburrido y me ha cansado. Se supone que el centro de todo son los leviatanes, unos monstruos terribles y que dan mucho canguelo. Se supone. De forma figurada.
En primer lugar, aunque desarrollan un poco mejor la lucha y odio entre ellos y los Winchester, la forma de llevar la trama ha sido de vergüenza ajena. Les han puesto unas bocas gigantes y muy raras y gusto por la carne humana, pero no dan miedo en ningún momento. Cuando un monstruo es obligado a devorarse a sí mismo y no da miedo, es que estás haciendo algo mal. Pero muy mal, oye. Después está el que hubiese capítulos en los que esos monstruos temibles y monstruosos ni aparecían, lo que en principio no está mal porque son capítulos de relleno Crack que como ya he comentado molan, pero que en la práctica resulta un desastre. No son capítulos salteados en los que se flipase, son capítulos absurdos y normalmente aburridos que se sacan de la manga porque sí, o que sólo se centran en los hermanos y su relación. De la trama "Amy Pond" hablaré luego, porque tiene tela la cosa. Ahora, ¿sabéis lo que he dicho de que llevan mejor la lucha y el odio? Sí, lo llevan mejor y lo hacen más creíble, ¿pero sabéis cómo lo hacen, los hijos de la gran puta?: cargándose a Bobby. ¡A Bobby! Lo sé, es... Lo sé.


Después se sorprenderán de que llamemos a la Gambler perra. Los muy hipócritas. ¡Y encima le convierten en un fantasma para que los Winchester tengan que deshacerse de él! Dan ganas de... De... ¡De meterles un dedo en el ojo! No es una amenaza absurda, que tengo las uñas muy largas, ¿eh?

Ya no hablemos de Castiel. O sí. Porque se merece que hablemos del tema.
En el primer capítulo le vemos como Dios y, si obviamos como trata a Dean -que también se lo merecía un poquito-, es un buen Dios. Es decir, va por ahí castigando a los malvados y premiando a los justos. Y da su aprobación explícita a la homosexualidad. ¡DESTIEL! Pero es demasiado arrogante y se ha merendado a los leviatanes, así que... Oh, bueno, explota. Tú ahí lloras lo indecible y te lamentas. De forma figurada, claro, la única vez que he llorado de verdad con esta serie es cuando murió Bobby BOOOOOOOOOOOOOBBYYYYYY...!-. Pero, ¡alto! Porque resucita. Cosa que, obviamente, yo ya sabía porque Misha Collins sigue en la serie y porque sale en más temporadas y yo estaba sólo en la séptima. Pero me imaginaba que estaría en el Purgatorio y que Dean se lo encontraría allí en su momento, ¡no que había aparecido desnudo en un río! -por cierto, estoy considerando irme a pasear cerca de los ríos a ver si hay suerte- Flipas bastante. Más o menos, porque yo me comí el spoiler justo antes de empezar el capítulo. Dejadme expresar mi cabreo por haber evitado como la peste cualquier información que pudiese contener un spoiler al respecto y que no haya servido de nada. ... Ya está. En todo caso, Cass recupera la memoria perdida y salva a Sam de un Lucifer que ya no mola tanto porque lo de no dejarle dormir llega un momento que cansa. Y se vuelve loco. Ole. Será perra, la puta Gamble... Y, encima, ¡Meg le cuida! Hija de la gran... Pero se recupera y no ve a Lucifer. ¡Qué bien!, ¿no? NO. Se vuelve... Zen. Raro. Inquietante. Que te ríes mucho, oye, pero ese no es mi Cass y yo quiero a mi Cass porque mi Cass es el mejor y le quiero YA. Después vuelve a recuperarse de eso en el trance final para ser arrojado al puto Purgatorio con Dean y desaparecer, dejándole solo.


Pero, porque sí, hay un pero más allá de reírte, da igual porque en cada escena en la que aparece Cass si dejamos a un lado la actitud dolida de Dean hacia él podemos encontrar destiel. Destiel a porrones. Porque el Cass Zen se va a Noruega a preparle un sandwich como una diligente esposa. Porque juegan a juegos de mesa mientras Cass cuenta batallitas como si fuesen un viejo matrimonio. Porque no para de hablarle de "las abejas y las flores" a Dean y todos sabemos lo que eso significa porque además se le apareció desnudo en el asiento trasero cubierto de las primeras. Y, sobretodo, porque antes de explotar con los leviatanes, cuando se vacía de almas, le dice a Dean que hará cualquier cosa para que le perdone.


Sí, el destiel is so true.

Y, ahora, lo que en realidad estaba retrasando: la trama Amy Pond.
Amy era maja y me caía bien. Y Dean la mata. Y ese no es Dean porque Dean no habría hecho eso, por lo que ya ni aceptamos el barco. Y lo empeoran. Porque miente a Sam. Y éste se entera. Y se pasan capítulos dándole bombo a la maldita trama Amy Pond que podía ser interesante UN capítulo pero que ya no lo era. Lo peor es que la resolución no me gustó. No es: "Amy era mi amiga y la has matado." No. Es: "Has matado a una mujer por cargarse a unos sinvergüenzas para curar a su hijo." Eso es lo que deberían haber dicho. Pero no, claro, lo importante es el daño que ha hecho a Sam. ¡Pues no, chatos! Vamos, es que es oír el nombre de la maldita Amy y ponerme mala. Le he cogido asco.



Pasemos a un tema más agradable, como los dos secundarios estrella de esta temporada. Porque los que tenían se los han cargado y porque los que trataron de introducir eran una mierda importante.
En primer lugar tenemos a Frank. Un viejo loco y paranoico que amenaza a la gente con distintas armas y es un genio con los ordenadores. Un buen tío, ese Frank. Una historia trágica detrás, como todos los cazadores, aunque él no lo sea del todo. Dean no le aprecia mucho porque está como una cabra, pero, ¿quién soy yo para juzgarle por eso? Exacto. Mola mucho, de verdad. Me dio mucha rabia que también se lo cargasen y ni siquiera se molestasen en mostrarnos como. MUCHA.
Y, después, está Charlie. Charlie es la mejor secundaria femenina que ha pisado esta serie. Que coño, está en el Top Ten de las mejores secundarias femeninas de la historia de la humanidad. Es una friki del copón. Una friki muy molona. Hace referencias, habla con sus muñequitos de Hermione, trata de defender su shipp aunque no sea el momento y baila a todo tren dentro de los ascensores. Adoras a esa tía desde que sale en pantalla, es automático. Además, no es un estereotipo andante como lo fue Becky, que molaba pero era una exageración, sino que tiene veras, virtudes, defectos y profundidad psicológica. Cuando vi que se iba solté un gritito de indignación. Porque no sólo mola, sino que es muy útil y una genio con los ordenadores comparable al mismísimo Frank. Y lesbiana. Por lo que no supone peligro alguno para mi shipp. Aunque es una pena ya que pretendía shippearle con Sam. En fin. Magik me ha asegurado que volverá a salir, a lo que yo digo: ¡BIEEEEEEN!


Y creo que esto es todo lo que quería comentar y no lo había hecho por twitter. Así que dejo la lista de tags:

Y los extras: 

Y esto es todo, maestros del frikismo. Echad borax y sal alrededor de vuestra cama esta noche ;P



domingo, 6 de abril de 2014

Reto Supernatural: Sexta Temporada Desbloqueada

Bueno, todo el que me siga por twitter sabrá que me he propuesto un pequeño reto. Vamos, que charlando con la diosa Magik acerca de lo que me esperaba en las dos temporadas negras de Supernatural, mencioné que me lo iba a tomar como un reto. Y, no sé, debe de ser la cercanía espiritual a Cass que eso provocaría, pero me lo he tomado de forma literal.
Ya he acabado la sexta temporada y vengo a decir que no ha sido tan negra. Esperaba lamentos, arrancarnos los ojos, arrastrarnos en charcos de sangre, vomitar órganos vitales y demás cosas muy nice. Y no ha sido para tanto. En serio, ha estado bien y todo.
Ahora, hay pequeños detalles.
La trama que nos vendían estaba muy bien. Tenemos a Crowley, el mejor demonio de la serie, que leñe, el único demonio no asesinable y que mola de la serie, al frente del infierno. Tenemos a los ángeles en plena guerra civil con Castiel al pie del cañón en uno de los bandos. Tenemos a Sam sin alma ni escrúpulos. Tenemos a Dean con la certeza de que no puede quedarse con Lisa y Ben, porque no se sale de la caza nunca. Tenemos... bueno, a Bobby, no está haciendo nada especial pero tenemos a Bobby y eso siempre mola. Tenemos a Balthazar, un ángel rebelde y guasón que se han sacado de la manga para sustituir a nuestro adorado Gabriel -inútilmente, puesto que es insustituible y oh, señor, le necesito en pantalla ya- pero que mola mazo. Tenemos al abuelo Campbell de vuelta entre los vivos. Tenemos Alfas malvados organizando a los monstruos bajo las ordenes de una madre que puede crear nuevos. Tenemos el Purgatorio como un caramelito tentando a todo el mundo.


Coño, si es que la cosa pintaba genial.
Pero no le han sacado suficiente jugo.
Estoy encantada con casi todo, no os creáis, pero la cosa no acaba de encajar.
Y es que, con todo lo que tenían, con todas esas líneas argumentales, con todos esos secundarios, ¿cómo puede haber tantos capítulos de relleno? Porque los ha habido a montones.

Los Winchester en el salvaje Oeste. Si esto no es Crack, que baje Cass y lo vea.

Y ya no es sólo el relleno, si no que la mitad de los capis han sido puro Crack. Y oye, yo soy fan incondicional del Crack de esta serie. Amo, el Crack de esta serie. Lo adoro. Tienen ositos de peluche suicidas y joyas como Changing Channels, es genial. El problema, es que pasan de dramón gordísimo a Crack total sin término medio. O vamos a sufrir como perras, o vamos a tener que reflexionar y dudar de todo, o simplemente vamos a ver surrelismo puro y duro. O todo a la vez. Porque lo pusieron todo junto en My Heart Will Go On, que moló cantidad pero fue algo confuso.

Balthazar, tú sí que sabes. Cómo molas y que muerte te han dado.

En todo caso, dejando a un lado eso y lo que le han hecho a nuestro amadísimo y queridísimo Cass, que después de todo explicaron en The Man Who Would be King, la temporada no ha estado nada mal.

Pobre Castiel, ahí, suplicando el consejo de su padre. Sólo y más perdido que un pulpo en un garaje.


Ya he visto el primer capítulo de la séptima y, además de confirmarme que Misha Collins es un actor como la copa de un pino, me ha dejado claro que voy a sufrir como una perra. Seguiré informando desde las trincheras de las temporadas negras. Recordad cubrir las rendijas con sal, niños ;P

PD: Cómo habéis leído, la sexta temporada no está exenta de destiel, pero temo mucho la séptima. Cual demonio bañado en agua bendita vamos a sufrir, lo estoy viendo.