Mostrando entradas con la etiqueta SPOILERS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SPOILERS. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de febrero de 2018

La falsa redención de Barney

Buenas, maestros del frikismo.
En este punto no me voy a molestar excusándome por mi ausencia porque me conocéis y porque probablemente habéis perdido toda fe en mis capacidades de persistencia, ética laboral y constancia. Que hacéis bien, no me malinterpretéis.
Pero bueno, ¡ignoremos todo eso y revivamos otra vez el blog! Esta vez ni siquiera os mentiré y diré que voy a publicar de forma regular porque os respeto a vosotros y a vuestra inteligencia, así que vamos allá.


Cualquiera con quién haya hablado de Cómo Conocí a Vuestra Madre sabe que mi personaje favorito es, y siempre será, Barney Stinson. Es uno de los personajes más icónicos de la televisión y los Dioses saben que alguien capaz de hacer un número musical sobre trajes se merece nuestro respeto. Aún así, soy consciente de que su personaje tiene problemas, problemas graves que no podemos excusas o ignorar porque sea gracioso y encantador. El carisma está muy bien, pero no justifica el machismo.

(Desde luego, pero una cosa no quita la otra, Barney)

Muchos me diréis, Artemisa, el horrible trauma del final te ha marcado de tal forma que eres incapaz de recordar el último capítulo y su momento de redención, lo comprendemos y te apoyamos pero sigue sin verdad. Bueno, plebe, agradezco la preocupación y sí he sido marcada por esa estúpida escena final con la trompa azul como todos vosotros, mas no he olvidado su mal llamada "redención", es solo que no la entiendo como tal. Creo que esa era la intención de los creadores, pero no lo ejecutaron bien y solo lograron agudizar el problema todavía más.
No es mi intención escribir una entrada sobre las razones por las que Barney Stinson es machista, pues considero que no es necesario hacer tal cosas. Se trata de un hombre que ha escrito un libro con formas de engañar y manipular a mujeres para poder acostarse con ellas, que las utiliza y no parece considerarlas personas más allá del servicio que pueden servirle: el sexo. Lo que quiero tratar es de porqué ese cambio en el capítulo final no funciona.

(Barney en uno de sus muchos momentos misóginos)

Una vez se casa con Robin entramos en la parte más polémica de la serie, los flash fowards (el contrapuesto de los flash backs, o sea, saltos hacia el futuro) en los que vemos qué fue de los amigos a los que hemos seguido por nueve temporadas. Vemos que Robin y Barney tienen un matrimonio infeliz y acaban por divorciarse, momento en el que Barney vuelve a Nueva York y a su vida de mujeriego, llegando incluso a proponerse otro de sus retos, como es el acostarse con una chica cada día durante un mes. Ya le hemos visto caer en ese tipo de comportamientos, mas esta vez los amigos han pasado página, son adultos y Barney parece haber quedado atrás. Sus acciones se retratan como una prueba de su inmadurez y tienen un tinte triste, casi esperpéntico. Y entonces una de esas chicas se queda embarazada.
Su reacción es la que esperamos, pánico y rechazo a lo que la paternidad significa, una huida hacia delante de un hombre aterrado que no está listo para que nadie dependa de él. Y entonces conoce a Ellie, su hija, en lo que, a mi parecer, es la escena más hermosa y cargada de sentimiento de toda la serie.

(Si es que es un momento precioso, maldición)

Sí, lo sé, estaréis diciendo, Artemisa, tú ser abyecto que no se aclara, ¿no era que la paternidad de Barney no le redimía y seguía siendo un machista redomado? Pues sí. Entiéndase, estoy hablando del impacto de la escena como un momento bonito por parte de uno de mis personajes favoritos. Está bien escrita, bien interpretada y la ejecución funciona, el problema es que se trata de un momento clave en el desarrollo del personaje que, aunque conmovedor, no funciona. Y no, no se trata solo de mi frustración hacia el cliché de "ahora que tenga una hija soy feminista" y de cómo el equivalente (una mujer diciendo que consideraba a los hombres seres inferiores hasta que tuvo un hijo) nunca sería aceptado, sino de cómo el cambio de actitud solo transforma el sexismo de Barney.
El problema reside en la siguiente escena, esa en la que el grupo está reunido después de que Barney sea padre y parece que ha cambiado, que ha madurado, ha seguido adelante y ya no necesita reafirmar su personalidad mediante el sexo con mujeres anónimas a las que había manipulado. Y entonces entran las dos chicas. Jóvenes, guapas, en plena veintena, vestidas para salir de noche y pidiendo un par de copas en la barra. Barney se precipita hacia allí y sus amigos se miran los unos a los otros con divertida resignación, el mensaje claro: él nunca cambiará, siempre va a ser así. Mas nos sorprenden. Barney les quita las copas y les echa la bronca, mandándolas a las dos a su casa y diciéndoles que llamen a sus padres. Los amigos muestran una expresión de maravillada incredulidad, dicen "¡sí que ha cambiado!" y se congratulan de los avances de su amigo. Sí, gran momento, Barney Stinson ha dejado atrás el machismo y se ha convertido en un hombre que respeta a las mujeres. Albricias.


No hemos asistido a la prueba de que Barney no es machista, solo hemos asistido a la prueba de que su machismo ha evolucionado con la paternidad. Vamos a repasar la escena. Un par de chicas en plena veintena entran en un bar. Son guapas y jóvenes, pero claramente mayores de 21, la edad mínima para beber en USA. Están vestidas para salir de marcha y está claro que quieren pasarlo bien. Y, de la nada, aparece un señor desconocido que les quita las bebidas. Lo primero que esas chicas pensarían sería un "mierda, un loco peligroso" y "por favor que no esté aquí para drogarnos las bebidas y violarnos en el callejón", pero pronto se dan cuenta de que nada más lejos de la realidad. El extraño solo está ahí para mandarlas a casa, intentar que se avergüencen de haber salido a pasarlo bien por la noche y decirles que se vayan a llamar a sus padres, que estarán preocupados. En definitiva, a tratarlas como si fuesen niñas e incapaces de tomar sus propias decisiones. Las chicas se van. Tal vez a otro bar donde no haya desconocidos dándoles órdenes, tal vez a sus propias casas, frustradas y de mal humor. Espero que no avergonzadas. Espero que esas chicas no asuman que están haciendo algo malo, porque no es así. No hay nada de malo con ir a un bar con una amiga.
Pero Barney, que ha dedicado toda su vida adulta a ligar, seducir a mujeres, manipularlas y utilizarlas para lidiar con sus propios problemas, ahora considera que lo hay. Porque no ha dejado de ser machista, sencillamente ha pasado de un machismo que le hacía sentirse con derecho sobre la sexualidad de las mujeres a un machismo paternalista en el que, oye, también se siente con derechos sobre la sexualidad de las mujeres. El único cambio es que ahora quiere protegerla y considera el sexo el gran enemigo.
El sexo no era el enemigo, Barney, ese nunca fue el problema. El problema era la actitud, los engaños, las manipulaciones y tu resistencia a considerar a las mujeres seres humanos. El sexo no.
Solo estamos pasando de considerar a las mujeres putas, meros objetos sexuales, a vírgenes, seres puros e inmaculados que no pueden estar en control de su propia sexualidad.

(Mi reacción ante este tipo de actitudes)

Os recuerdo que Barney les dice que llamen a sus padres, que estarán preocupados, como si mujeres de veintitantos no fuesen capaces por sí mismas y aún perteneciesen bajo la tutela paterna.
Os aseguro que si yo, a una semana de los veintiuno, decido a salir de marcha con una amiga, no me tomaría nada bien que llegase un señor desconocido a echarme la bronca. Ni puta gracia. Es más, dudo que dejase a mi padre echarme la bronca por ello, y es mi padre. No puedo decirlo seguro porque a él nunca se le ha ocurrido intentar que me sintiese avergonzada por quedar con amigas y hacer mi vida. Porque no es algo que se deba hacer hacia mujeres en la veintena.
Esta actitud está muy popularizada, esa concepción dual de la mujer, que puede ser una puta, un ser lujurioso y manipulador, como por ejemplo Eva en el Antiguo Testamento, o una virgen, un ser puro, dulce y maternal, como por ejemplo la Virgen María en el Nuevo Testamento. La mayor parte de los personajes femeninos en la ficción pueden ser encajados en una de estas categorías y ya es hora que se deje atrás esa idea, que se acepte que las mujeres somos personas y, por tanto, complejas. Y, por tanto, capaces de tomar decisiones sobre nuestra propia sexualidad.

(¡Porque es un tema serio y me indigna este doble estándar!)

Ese es mi problema con el personaje de Barney. Empezó como un personaje machista cuyo defecto era reconocido, lo que hacía que pudiese gustarnos a pesar de ese ello puesto que la narración de la serie lo denunciaba, pero acabó como un personaje machista cuya actitud era alabada y aplaudida por la narrativa y el resto de los personajes. Y eso ya no tiene excusa, pues nos muestra que la serie no es consciente de ese momento tóxico y sinceramente preocupante, destruyendo por completo la hermosa escena de Barney con su hija, su gran momento de redención.


Bueno, pues la han cagado porque no se ha redimido en absoluto.

PD: Que conste en acta que yo sigo adorando a Barney como personaje, ese momento no es más que otro flash foward que vamos a ignorar porque es ESTÚPIDO.

viernes, 7 de noviembre de 2014

"Ando mi camino solo. Porque, seamos sinceros... ¿quién estaría tan loco como para andarlo conmigo?"

Sé que llevo mucho sin publicar, pero tengo una excusa. Una excusa de peso: Segundo de bachillerato. El que lo inventó es un sádico y espero que Alistair se esté ocupando de él en el infierno.
Y es que no se trata tanto del poco tiempo que tengo para escribir entradas como del poco tiempo que tengo para ver cosas que contaros. Planeaba hablar de Supernatural, pero necesitaría tiempo para esa entrada y, adivinad, no lo tengo. Sí lo tengo para leer novelas de higlanders, pero vosotros sabéis que soy tonta y puedo ponerme a leer antes de un examen. Vosotros me queréis igual. Espero. Estoy sufriendo, ni se os ocurra darme malas noticias.

En todo caso, vengo con un poco de miedo, puesto que juzgar una serie tras dos capítulos es un poco precipitado, para hablaros de algo que me ha emocionado: Constantine.


Si bien comenté Outlander tras su primer capítulo, ya había leído el primer libro, por lo cuál tenía más criterio para juzgar. No os puedo decir si es una buena o una mala adaptación, así que no me preguntéis. Lo que sí os puedo decir es que mola un taco.

(SPOILERS Constantine; Hasta el 1x02)

Jonh Constantine es un exorcista, demonólogo y maestro en artes oscuras. Bueno, un aficionado ocasional. Es que no le gusta presumir. Cuando condena su alma por un error garrafal que atrapa en el infierno a una niña de nueve años, provocado porque cree que lo controla todo, decide dejar el mundillo. Ya que está condenado a una eternidad de sufrimiento, ¿para qué arriesgar su escaso tiempo de vida? Así que se interna en un manicomio y es desagradable con su psicólogo. Eso cambia cuando un demonio posee a una loca y le manda un mensaje: LIV DIE. Vamos, que Liv muere. Los demonios siempre escriben en mayúscula porque con lo raros que tienen los ojos no pueden leer las minúsculas, por cierto, por si teníais curiosidad.


En fin, Constatine le había prometido a un gran amigo suyo que cuidaría de su hija, a la que nunca se había acercado para no ponerla en peligro, pero que había heredado su súper-poder: la visión. Vamos, que ve el mundo exactamente como es, lleno de almas en pena y fantasmas y demonios. Su visión comienza a despertar, lo que es un faro gigantesco y luminoso para los demonios, que lo consideran una amenaza. Así que Constantine tiene que mantener a Liv viva, tratar con su desconocimiento por el mundo en el que vive y lidiar con sus propios fantasmas. Que los tiene. Muchos. Ese hombre necesita chocolate y un abrazo.  O antidepresivos directamente.

Esa es la trama que nos encontramos en el primer capítulo aunque, curiosamente, en el segundo Liv no sale y aparece Zed. Además de a ella, nos presentan a Chas, un tipo que al parecer es inmortal pero aún no sabemos la razón, a un genio de los ordenadores adicto a las pastillas porque una misión con Constantine le traumatizó mucho y a Manny, que es un ángel muy mal conseguido estéticamente porque sus ojos son raros y sus alas daban vergüenza.
Me imaginaba que la serie sería algo en plan Supernatural, pero nada más lejos de la realidad. Sí, en el segundo capítulo vemos como Constantine resuelve un caso con criaturas extrañas en una pequeña ciudad de américa, pero el ambiente, la estética y las sensaciones son completamente distintas. Supernatural, en comparación, parece el Mundo de la Piruleta. Constantine es desengaño, dolor, fantasmas en acoso constante y mucha nicotina, una ambientación sombría con notas tétricas. Incluso los golpes de humor encajan con la serie, pues es un humor cínico y carente de esperanza, provocados en su mayoría por la personalidad de Constantine y su grandeza.


Porque anda que Constantine no mola. Nuestro protagonista no tiene poderes de nacimiento, sino que aprendió en su adolescencia. Su madre murió en el parto y su padre le culpaba, así que le puso el cariñoso apelativo de asesino y le pegaba un puñetazo cada noche. Seguro que no recibió ninguna taza de "Mejor padre del mundo". En todo caso, Constantine quiere invocar a su madre por alguna razón, pero todavía no lo ha conseguido. Lo que sí ha conseguido tras leer muchísimos libros de ocultismo es un amplio conocimiento de criaturas malignas, de demonios y de hechizos y exorcismos. Y el acento británico y la gabardina le dan personalidad y le hacen molar incluso más. Lo que es difícil.

En conclusión: Constantine tenía una pintaza, pero ha superado las expectativas.

Y ahora, la ficha:
  • Lo mejor: El propio Constantine, que me parece un personaje complejo y original, lleno de sombras y matices, y del que estoy deseando descubrir más.
  • Lo peor: La estética que le han puesto al ángel no me gusta un pelo. No sé como será como personaje, pero no entra por los ojos. Menos mal que pliega las alas, porque duele verlas.
  • Lo más divertido: Cuando los loqueros entran en la habitación destrozada y Constantine se va tan tranquilo diciendo que ha sido la poseída. Me hizo mucha gracia xD
  • Lo más WTF?: La abuela con las cuencas hundidas vomitando ectoplasma negro. Eso ha sido raro de cojones.
  • Lo más bonito: He tratado de no mencionarlo, pero Matt Ryan. ¿Sabéis como le queda la gabardina? Ese hombre no es humano.
  • Lo más asquerosillo: ¿El ectoplasma negro de la abuela o las convulsiones del cadáver poseído? Quizá las cucarachas, pero a Chas le atravesó un cable de corriente eléctrica...

Moraleja: Si os gusta minimamente la fantasía urbana, tenéis que seguir esta serie.

PD: Y, para todo aquel que tenga buen gusto, ha empezado la sexta temporada de White Collar. Yo me voy a ver el primer capítulo y, si sabéis lo que es una buena serie, estaréis corriendo para verlo también.

viernes, 17 de octubre de 2014

"Abuelito, dime tú."

Sé que no ha habido balance. Puedo excusarme --y lo hago-- en que he estado enferma y que no he visto el de ayer, pero no es la única razón. La serie me hace reír por no llorar y no tengo mucho que decir cuando acaba el capítulo. Para eso, lo hago por twitter. Me frustra un poco porque era la oportunidad de tener una sección estable en el blog, pero bueno.
Hoy os quiero hablar de un tipo de personaje. Estaréis pensando que voy a seguir la misma línea que en mi última entrada y que os explicaré como se desarrolla y las utilidades que le puedes dar. Pues no. Esta entrada está escrita por una fangirl muy friki y con tendencias a Drama Queen. Me queréis igual. Supongo. Espero. ... Cómo sea.

Veréis, me di cuenta de ello mientras visionaba --por fin-- Star Wars. Llevo dos películas. Voy a mi propio ritmo.
En fin, que todo el mundo parece adorar a Obi-Wan Kenobi. Es como: "Oh, Obi-Wan, tu dominio de la fuerza es impresionante", "Oh, Obi-Wan, tu sable láser es taaaaan brillante", "Oh, Obi-Wan, sin ti Luke seguiría siendo un granjero paleto en un planeta polvoriento".
A mí me inquieta mazo Obi-Wan.
Y de eso vengo a hablar, de esos ancianos que siempre saben más que tú.


1. Dumbledore de Harry Potter:


Dumbledore era de mis personajes favoritos cuando leí la novela, pero tenía doce años así que no cuenta. Ahora me cae mal. Bastante mal. Y no sólo porque sea el indirecto responsable de la muerte de Sirius y porque fuese nazi, sino también por lo de sacrificar a Harry.
Es por un bien mayor. Lo sé. Lo entiendo. Me inquieta.
¿Hay en este mundo un ser más manipulador a excepción, tal vez, de Rumpelstiltskin, Meñique y los Corleone? NO.
Durante todo el cuarto año Sirius se las arregló perfectamente solito gracias a su transformación de animago, incluso aunque Colagusano ya les hubiese traicionado en la primera guerra, los mortífagos ya supiesen que era un perro negro gigante y todavía hubiese dementores en su busca. Pero en el quinto era obligatorio meterlo en Grimmauld Place. Por supuesto. ¿Y cuál es el motivo? Alejarlo de Harry. ¿Por qué? Porque Sirius es un mago competente. ¿Y en qué afecta eso a Dumbledore? En que va a anteponer a Harry al bien común y va a impedir que le manipule. Su resolución fue meterle en Grimmauld Place pues, conocedor como es de la psique humana, sabe que eso va a deprimir a Sirius. ¿Y qué pasó? Que funcionó. ¿Y qué hicieron los demás? Considerar que Sirius estaba intentado vivir a través de ellos y que el pobre diablo estaba perdiendo la cabeza, así que era mejor protegerle de sí mismo. Pero sin sacarle de Grimmauld Place ni echar al elfo, ¿eh?
Yo habría matado al elfo directamente.
En lo del nazismo no voy a entrar, pero, ¿los Dursley? Oh, ahí sí que me meto.
Dumbledore les entregó a Harry no sólo para protegerle, sino para que le hiciesen daño. Llevando una infancia de mierda, llena de traumas y desprecio y desdén y sin ningún tipo de amor, sería imposible que no hiciese cualquier cosa para salvar su primer hogar: el mundo mágico. Así que dejó que fuesen ellos mismos durante once años y que tuviesen al niño viviendo bajo una escalera.
Soy la primera que entiende el objetivo, oye, pero era un niño.
Por Merlín.

2. Agustín de Águila Roja:


Tenía catorce, así que en principio tampoco me dijo nada.
Pero es un ejemplo morrocotudo de lo que quiero explicar. Gonzalo le quiere y le aprecia. Agustín enseña a Gonzalo. Relación maestro-alumno súper chuli. Pero Agustín ocultaba cosas.
Ocultaba que Hernán era hermano de Gonzalo. Uy.
Ocultaba que Gonzalo era hijo del rey. Uy.
Ocultaba que Gonzalo tenía una hermano (aunque luego no lo tuvo y era hermana). Uy.
Ocultaba quién era la madre de Gonzalo. Uy.
Ocultaba que dicha madre estaba encerrada en las antiguas mazmorras de Torquemada. Uy.
Ocultaba que él era su carcelero. Uy.
Moraleja = El fraile mentía más que hablaba. No era de fiar.

3. Obi-Wan Kenobi de Star Wars:


Al principio estaba en ese planeta perdido de la mano de Dios y polvoriento en el que, curiosamente, también vivía Luke. ¿Coincidencia? No lo creo. Y luego se pone ahí, a enseñarle a Luke a usar la fuerza, que le responde de inmediato. ¿Coincidencia? Sabemos que no porque es el hijo de Anakin. Y él también lo sabe.
Que sí, que parece poco, pero, ¿recordáis su muerte?
"Si me matas, me volveré más poderoso de lo que te es posible imaginar."
Y sonríe cuando Luke le llama, dejando que Vader le traspase con la espada láser mágica. ¡Y desaparece! What the fuck!?
Vamos, que se dejó matar para que Luke odiase a Vader. Pero luego nos dicen que el odio es malo para un jedi. Pero luego nos cuentan que Vader es el padre de Luke. Así que el odio que le tiene por matar a Obi-wan se interpone entre ellos y nunca podrían colaborar. Osea, que estaba planeado. OSEA, que se dejó matar. ERGO Obi-Wan da muy mal rollo.
No me convenceréis de lo contrario.


Y es que podrían ser viejos que saben mucho y son maniupaldores sin intentar tomarnos el pelo, ¿vale? Cuando no intentan vendernos que son los maestros chupi guays tiendo a adorarles.

4. Rumpelstiltskin de Once Upon a Time:


Mirad a Rumpelstiltskin. Él sí que mola. Y dudo que exista en esta tierra un ser más manipulador que él. Fue capaz de predecir las acciones de todo el mundo durante siglos y manipularlas de modo que se acoplasen a sus planes. Manipulador tela. Mentiroso casi patológico. Malo despiadado. Personaje jodidamente brillante.
Él no inquieta, plebe, él mola.

5. Don Vito Corleone de El padrino:


Leí el libro este fin de semana y lo adoré. En serio. ¿Quién podría no hacerlo?
Cordial y familiar, pero no dado a las palabras de más. Racional y calmado, pero carente de escrúpulos. Poderoso y temido, pero tierno. Lo más importante es la familia, y es por ella por lo que se hacen las ofertas que uno no puede rechazar.
Es brillante, es manipulador --recordemos el grandioso momento en el que Johnny se da cuenta de que lo ha concertado todo para conseguir algo a cambio de lo que ha hecho por él, o ese en el que su plan y el de Mike sale a la luz-- y no es inquietante en absoluto. Porque pocos pueden molar más que Don Corleone: El padrino.


En resumen, hay que ser claros. Si es un personaje manipulador, véndenoslo, aunque sea al final, como un personaje manipulador. No le pongas medallitas de cartulina y hagas que los protas le llamen abuelito, leñe, que parecen tontos.

domingo, 31 de agosto de 2014

"Sólo si es un vals."

El Martes, como ya sabéis, acabé con White Collar, lo que me llevó a preguntar en twitter sobre qué me recomendaban ver.
Puse de opciones Teen Wolf, The Good Wife y Downton Abbey, aunque no esperaba respuesta o interés porque, bueno, la gente tendrá algo más interesante que hacer que hablar conmigo de series. En la RL sí, desde luego, pero mi TL es amor. Sois amor, TL, que lo sepáis.
Mi amiga Lady Minnie, a la que quiero un taco, me había recomendado Teen Wolf. Fue ella la que me recomendó True Blood y... Y no sé si eso es bueno o malo. Como sea.
Magik me recomendó The Good Wife, porque ella es muy fan de la serie. Así que empezamos a argumentar ella por TGW y yo por TW, que tiene slash y tal.
Inesperadamente, dado que no creí que nadie votase por ella, la buena de Olivia, una chica encantadora de twitter, me comunicó con emoción que la vida Downton Abbey es la vida mejor.
Yo, abrumada, no sabía que decidir, por lo que fue esta última la que me dio la solución; ver los pilotos y elegir yo. Sí, es muy lista.
Ganó Downton Abbey, que es, realmente, de lo que os vengo a hablar.

(SPOILERS Downton Abbey; Temporada 3)

En Downton Abbey hay un personaje especial. Un personaje al que, simplemente, estamos obligados a querer. Ese personaje es Lady Violet, que es la mejor. Y no lo digo sólo porque sea interpretada por la gigantesca Maggie Smith, aunque también porque, gente, esa mujer interpretó a McGongall y se merece un respeto.
La condesa viuda es una mujer tradicional pero decidida, que siempre se sale con la suya y acaba demostrando tener razón la mayoría de las veces. Nunca, y digo nunca, se calla lo que piensa y es que sus dialogos son una colección de puntazos impresionantes. Sólo habla por tres razones: 1) Convencer a alguien de lo que ella quiere; 2) Lograr sus planes; 3) Hacer que nos caigamos de la silla con comentarios que rozan la perfección.
Que es muy grande, ¿vale? Pues vale.



Pero claro, Lady Violet, por mucho que sea la mejor, no es mi único personaje favorito.
...
¿Qué? ¿Que quién es? ¿Por qué preguntáis eso?
...
¡Vale!, es... Es Thomas.
Lo sé, lo sé. No digáis nada, por favor.
En la primera temporada yo también me sorprendí al ver que Thomas era mi favorito. Me hizo cuestionarme mi salud mental y todo. Es decir, era sarcástico y conspirador, sí, pero también cruel, egoísta y un petardo de mucho cuidado. Durante la primera temporada parecía el típico malo de dibujos animados, conspirando contra Mr. Bates para no conseguir nada y volver a intentarlo al siguiente capítulo. No me habría sorprendido una escena con Bates atado a un árbol y Anna a las vías del tren, mirando con furia a un Thomas riendo y exclamando "¡Adiós, Mr. Bates!" para luego dar un golpe de capa e irse. Seguramente Miss O'Brien estaría retorciéndose las manos tras él y riendo cual Igor sin chepa y con rulos. Eso resume bastante bien la trama de esos dos en la primera temporada.
Así que me sentía mal, porque Thomas era un cabronazo y, aun así, sus chistes tenían gracia. ¿Sabéis cuando Shae habla en el juicio de Tyrion y todos nos descojonamos pero nos sentimos mal porque Tyrion sufre y no deberíamos reírnos pero es gracioso? Pues igual. Porque una cosa es coquetear con Daisy para fastidiar a William y otra es meterse con la muerte de su madre. Eso está mal.
No sé, supongo que me ganó en el primer capítulo, dejando a un lado que me pareció guapo, porque me dio pena con lo del duque usándolo como juguetito sexual. Eso estuvo feo. Pero claro, no era suficiente.


No hasta la segunda temporada. En la escena del soldado ciego por el gas mostaza, dejé de sentirme culpable y abracé mi amor por Thomas. ¿Sabéis cuando Will confiesa que está maldito y es desagradable con todo el mundo porque los que le quieran morirán? Pues fue más o menos eso para mí. Thomas tiene un miedo profundo, arraigado en la médula de los huesos, a que los demás le hagan daño. Y, claro, ¿quién puede hacerle daño, quién puede ver ese miedo, cuando él se comporta como un bastardo cruel? Exacto. Esa conversación fue la primera señal de que Thomas tenía corazón. Antes, si hubieses abierto su pecho habrías encontrado tres carteles: "Quiero ser ayuda de cámara.", "Soy gay." y "Mi padre era relojero.", porque es lo único que sabíamos de él.
Lamentablemente, no hubo mucho más de eso en lo que quedó de temporada.
Pero en la tercera vemos como se enamora de Jimmy, consiguiendo que la mayoría de sus defensas se derrumben. Porque se enamoró de él como una colegiala, seamos sinceros. Luego hablaré de lo que sufrí con esa trama, porque no fue humano. Vemos un Thomas amable y considerado, vemos un Thomas que sufre como un condenado tras la muerte de Lady Sybill, vemos un Thomas puteado por las dudas respecto a Jimmy. Y, finalmente, vemos a un Thomas hundido y derrotado al que no le queda esperanza.
Al principio, creí que esa trama era una especie de castigo de los guionistas en plan: "Ah, ¿qué a este grupito le gusta Thomas? ¿A pesar de ser un bastardo? ¡Pues pagad, siervos del mal! ::les flagela cruelmente con amor gay no correspondido::". Sinceramente, tuve que parar la escena al menos cinco veces cuando Thomas entra en la habitación de Jimmy. En serio. Es que se veía que iba a salir todo mal y se sufría mucho, ¿vale? Vamos, que estaba MUY enfadada con los guionistas. Pero, reflexionando sobre el tema, me he dado cuenta de que la trama ha beneficiado enormemente al personaje de Thomas. A ver, no a Thomas en sí mismo, a él le ha puteado lo indecible, pero como personaje ha sido una mejora importante. Hemos cruzado la alambrada y hemos contemplado la realidad del personaje, que se ha visto sumamente enriquecido con ella.


Y ahora, mi defensa encarnizada de Thomas porque le quiero mucho. No sé muy bien el motivo pero es así.

Hemos visto que Thomas tiene, como ya he dicho, un miedo profundamente enraizado a que la gente trate de herirlo, combinado con una enorme desconfianza hacia todo el mundo excepto por Miss O'BrianDurante tres temporadas, sólo hemos recibido dos datos acerca de su pasado: que su padre es relojero y que tiene un primo en Bombay. Le dice a Jimmy que él también está solo en el mundo, aunque no llega a especificar si sus padres siguen vivos o no. También sabemos que Thomas adora los relojes, tratándolos con mucho más cariño y cuidado del que utiliza con sus compañeros de servicio. Lo explica con la profesión de su padre, lo que podemos extrapolar y decir que quiere o quería sinceramente a su padre. Entonces, teniendo ese cariño por su padre, ¿no es un poco raro que nunca se haya mencionado nada más allá de su profesión?
Mi teoría es que, al descubrir su sexualidad, quería y confiaba lo suficiente en su padre como para contárselo. Y que no salió bien. Y que de ahí viene la desconfianza y el miedo y los comentarios crueles. Es mi teoría.
A algunos les puede parecer que está exagerando, pero, como ya hemos visto en la serie, los homosexuales eran tratados como una especie de demonios y era ilegal tener relaciones con otro hombre. En las pocas ocasiones en las que Thomas se abre, suele ser para manifestar de alguna forma su soledad por ser diferente y su miedo al rechazo.
Obviamente, eso no le excusa por ser un cabrón del quince, pero lo explica. Y no es el primer personaje cabrón al que adoro, tengo práctica.

Ahora bien, ¿tanto les costaba que Jimmy fuese gay? ¿En serio? ¿Era tanto sacrificio? ¡Yo quería un amor prohibido y shippeable lleno de momentos monos! ¿Es tanto pedir? ¡Pero si es canon que Thomas sea gay! ¡La mitad del trabajo está hecho!
Pero da igual porque, de todos modos, Jimmy me cae mal y creo que Thomas se merece algo mejor. Sí, sé que debo ser la única que lo cree. Me da igual. Se merece amor. Aunque lo haya rodeado de alambre de espino electrificado con minas antipersona y perros asesinos, su corazón es un enorme peluche blandito y peludito que huele a golosina. Y nadie me saca de ahí.

Y, como ya supondréis, al ser mis dos personajes favoritos el verlos bailar juntos en el especial de Navidad fue genial. Mi cumpleaños, mi santo y las Navidades coincidieron en un par de frases. Soy MUY fan.


Que veas Downton Abbey, plebe. Es corta y grandiosa.


PD: Todas las conspiraciones para ser ayuda de cámara me recuerdan a Juego de Tronos, pero una cosa es conspirar por el trono y otra es conspirar por atarle los zapatos a un Lord.

martes, 26 de agosto de 2014

Masones, diamantes y oro galés

En su día os mencioné que era fan acérrima de la serie White Collar, que, dejando a un lado a Matt Bomer, es una serie emocionante, inteligente, divertida y bien planteada. Además de que aprendes mucho sobre arte, falsificaciones, actividades criminales y demás. En serio. Creo que me las apañaría para huir del país con lo que he aprendido. Bueno, no, pero pasaría el examen teórico.

(SPOILERS White Collar; Temporada 5)


En todo caso, por fin he acabado la quinta temporada. La dejé de lado un par de semanas porque, bueno, los primeros capítulos me estaban decepcionando una barbaridad. A priori la decepción parecía imposible. Venga hombre, ¡habían encarcelado a Peter! ¡Contaban con Curtis Hagen, el Holandés, que es interpretado por Mark Sheppard! ¡Mark Sheppard y Matt Bomer ante la cámara! ¡Y James, el padre de Neal, era un criminal que había huido! Pero tras un primer capítulo que servía más de calentamiento que de otra cosa a pesar de la emoción, cayó en picado. ¿Os suena el Crack del 29? Pues fue eso. De un día para otro. Caída mortal. Y resulta extraño, porque Neal estaba siendo chantajeado por Hagen y había más robos de lo normal, cosa que es bien. Pero la mayor debilidad de la serie se puso al descubierto: necesitan a Neal y a Peter. No por separado, sino trabajando juntos. Seigel duró un sólo capítulo en acción y me provocó un bajón considerable que me hizo abandonar la serie. Y me caía bien --bueno, es decir, su fortuna fruto de los botones de ascensor fue la leche--, pero no me llegó.

Adoro a ese hombre. Y a su voz. A ella también.

Que eso me lleva a otro tema, como la trama de Peter esta temporada. Peter no quería irse a Washington, siempre ha dicho que lo que le interesaba era el trabajo de calle, ¿por qué nos venden lo contrario en esta temporada? Es decir, ni siquiera quería el puesto de encargado de White Collar porque la burocracia no era lo suyo, ¿qué ha cambiado? Es contradictorio con el propio Peter, por mucho que nos pongan a su ex novia preguntándole porque no sigue sus aspiraciones a la capital. ¡Por qué no las tiene, zorrón! ¿Qué? Adoro y venero a Elisabeth, ¿vale? Y ella era desagradable. Por suerte para todos, tras la muerte de Seigel, Burke vuelve a ocuparse de los casos con Neal, aunque sin dejar su puesto como encargado de White Collar. Cualquiera vería ahí que lo suyo no es Washington, pero aceptamos el barco.
En parte comprendo mi reacción y mi desencanto, puesto que durante esos capítulos todo parecía más bien artificial y forzado, como si no consiguiesen ensamblar las escenas correctamente. Pero es una pena porque utilizan la muerte de ese agente como un catalizador para volver a ser lo que eran.
A pesar de que Neal está muy presionado con Hagen, además de la sempiterna desconfianza de Peter --que ha subido de nivel y ya no es un tópico de la serie: es un clásico--, consigue compenetrar todas las situaciones igual de bien que siempre. Si bien no se libra del Holandés, sabe manejar las dos situaciones como un malabarista, salvándolas en el último segundo. Con ayuda de Mozzie, claro. Mozzie es la leche, por cierto, es grande y genial. Aunque ya os lo he mencionado.
Los secundarios tan geniales como siempre. El, siendo la mejor esposa de un agente que ha pisado un plató de televisión. Jones, al que por fin han dado protagonismo real y no como pelele con nombre. Diana, que sigue siendo una badass de la leche --tendré pesadillas con lo del tendón roto, lo estoy viendo-- a pesar de tener que amamantar a un bebé cada tres horas. Theo, al que han nombrado así por Mozzie --que se llama Teddy Winters-- y que es un bebé monísimo y que ayudó a su tocayo a descubrir el enigma del Mosconi.
Y es que en esta temporada la búsqueda es tan genial como siempre: antiguos códices de italianos locos multifacéticos, diosas hindúes, vitrales que desvelan secretos, códigos extraños, masones... Y eso por no hablar de la mala de la temporada.
Porque crees que el cabrón es Hagen y... Aciertas. Pero hay un jugador más en este juego. Y esa es Rachel o, como la conocemos al principio, Rebecca. Nos presentan a Rebecca como una pardilla a la que Neal seduce para conseguir algo. Nada fuera de lo normal. Pero después se convierte en su interés romántico. Es impresionante lo que he mejorado en asuntos frikis y en darme cuenta de las cosas antes de que nos las enseñen, plebe. Yo sabía que era una traidora casi desde el principio. Demasiado interesada en el asunto, siempre preguntando, buscando información, esa apariencia de mosquita muerte que se gastaba la menda, el que al enterarse de que Neal la había engañado y era un criminal se le lanzase encima como si tal cosa. Sospechoso. Mozzie la investigó y no encontró nada, pero eso no me hizo cejar en mi teoría. Estoy en racha, porque todas las que formulo aciertan. Rebecca se declaró finalmente como una asesina a sueldo. Y como una psicópata extraña. Como eso también. ¡Envenenó a Mozzie! Esa zorra se merecía lo que le pasara.


Así que, dejando a un lado mi enfado con Peter dado que: a) quería irse a Washington --lo que no tenía sentido-- y b) se enfadó porque Neal sobornarse a su fiscal --lo que sí le pegaba pero, vamos, es que no tenía razón--, ha sido una buena temporada.


Oh, y el final. Que final.
Deniegan la libertad a Neal porque en el FBI se han dado cuenta de que es un activo demasiado valioso como para prescindir de él, haciendo que Peter se dé cuenta de lo que le espera en su nuevo puesto y renuncie. Claro que Neal no llega a enterarse, puesto que un grupo de mala gente le secuestra. Y yo pregunto, ¿es que no hay otro al que dar la vara? Sé que es el protagonista, pero pierde bastante sentido.

En resumen: White Collar, siento haber desconfiado de ti. Te sigo por mucho más que los abdominales de Matt Bomer --que también--.

jueves, 31 de julio de 2014

Sequía, crisis nerviosas y síndromes de abstinencia

Los dioses salven a Community y a Abed, porque son lo único que me queda.
Después de que, la semana pasada, mi ordenador se rompiese definitivamente, las cosas no han estado bien.



En primer lugar por el hecho en sí mismo. No pude recuperar ninguno de mis archivos, lo que me afectó tanto que ni siquiera hice una sola vez el chiste de "estaba a punto de jubilarse" que, por otra parte, era cierto. Es decir, tenía como mínimo diez años. Lo echo de menos...
Por suerte me decidí a tener betas para mi proyecto de novela, porque sino habría perdido más de doscientas páginas. Ahora sólo he perdido unas treinta. Pero sigue siendo mal.
El word nuevo es distinto al mío. ¡Odio los cambios! --si tenéis un buen programa de escritura agradecería que me pasaseis el nombre-- Y encima tengo que volver a corregirlo todo. Es agotador.



También pasa que, poco después, acabé La princesa mecánica --grandioso-- y los últimos relatos de The Bane Chronicles --épicos--. Como aún no han traducido Ciudad de Fuego Celestial y no encuentro una puñetera traducción ni a tiros, estoy pasando por un síndrome de abstinencia bastante serio. ¿Qué? ¡La saga engancha! (SPOILERS CIUDAD DE LAS ALMAS PERDIDAS ON) ¡Alec y Magnus lo han dejado! ¡Maureen es una loca psicópata que se ha cargado a Camille vestida con una camiseta sobre unicornios! ¡Jace se ha convertido en Edward Cullen y ahora no puede tener relaciones con Clary porque podría matarla de un polvo! ¡Simon e Izzy por fin empiezan a avanzar! (SPOILERS CIUDAD DE LAS ALMAS PERDIDAS OFF)



Los adelantos son crueles y sólo traen más ansia.

Sí, ahora es cuando deliro un poco acerca del tema. Dejadme cancha, lo estoy pasando muy mal.
¡SEIS PERSONAJES PRINCIPALES! ¡SEIS! Y, ¿quienes? Porque ahora me pregunto quién prefiero que muera y es peor. Porque NO pueden matar a Jace, que es un Herondale y es Jace. Y Clary, que es súper y se la quiere un taco. Simon, tan mono y tan friki y seguramente tan muerto cuando acabe la novela. Isabelle, que me cae bien y no quiero que muera pero, claro, entre lo malo... Alec, que se lo merecería un poco después de dejarse engañar por Camille --según una escena eliminada, es que hasta la alimentó, el gilipollas--, pero que me sigue cayendo bien y NO QUIERO QUE ME JODAN EL SHIPP. Y Magnus, que es mi personaje favorito desde siempre y que, si matan, me romperán en trocitos muy pequeños y me llevará el viento. Así que, yo pongo mis fichas sobre Luke o Jocilyn --seguramente sólo uno de los dos muera--, sobre Robert Lightwood --que me cae fatal, por lo que DESEO que muera--, sobre Sebastian --que oye, es principal--, sobre Simon --que no me hace gracia y duele pero es genial y a esos suelen matarlos--, sobre Maia o Jordan --y si no muere ninguno, apuesto a que cortan o algo-- y... Y no sé más. No se me ocurre ninguna otra muerte que no me desgarre el corazón. ¿Por qué no me estoy metiendo spoilers? ¿Por qué soy gilipollas y no resuelvo esta tensión? ¡NO LO SÉ! ::se encoge en una esquina y solloza mucho::



Sufro mucho.

Y, necesitada de algo que me distrajese de mi dolor, me metí de lleno en Panem. Sí, la trilogía de Los Juegos del Hambre me calmó ligeramente, pero como me la acabé en dos días --de forma literal-- no tuvo resultados a la larga. Además, tenía cinco personajes favoritos, de los que murieron tres. (SPOILERS SINSAJO ON) ¡FINNICK! ¡PRIM! ¡CINNA! Es que sólo se salvaron Haymitch y Peeta, lo que es mal. (SPOILERS SINSAJO OFF) Lo extraño es que, en vez de las pesadillas que esperaba, me provocó un sueño ñoño en plan novelilla romántica. Mi subconsciente tiene ese tipo de detalles, a pesar de su firme oposición a darme sueños con maromazos.

Como ninguno de los libros que quiero leer está en Internet, lo único que me mantiene en pie es Community. Porque tendría que comprarme La profecía, secuela de Kate y sus hermanas, mas, después del ordenador nuevo, estoy muy arruinada y tengo que guardarlo todo para Septiembre y Ciudad de Fuego Celestial.
Y es que, encima, la abstinencia de Cazadores de Sombras ha despertado nuevas abstinencias que tenía controladas. ¿¡QUÉ COÑO PASARÁ CON DEMONIO!DEAN!? ¿¡Y CON ROBIN HOOD Y REGINA Y HOOK Y EMMA Y EL RUMBELLE!? ¿¡QUÉ PASARÁ CON ARIADNE, DEKER Y JERO PERDIDOS EN EL TIEMPO!¿ ¿¡Y CON EL KENNAL!? ¿¡CUÁNDO COÑO EMPIEZA CORRIENTES DE TIEMPO!? ¿¡EL HIJO DE DIANA Y MATHEW NACERÁ BIEN O ELLA TENDRÁ OTRO ABORTO!? ¿¡FINN Y KATE ACABARÁN JUNTOS!? ¿¡KURT Y BLAINE SE CASARÁN EN LA PRÓXIMA TEMPORADA!? ¿¡CÓMO LLEVARÁN LO DE LUCRECIA Y HERNÁN!? ¿¡NOS LIBRAREMOS DE LA TRAMA ABSURDA DE NUÑO E IRENE!? ¿¡DÓNDE HA QUEDADO MI PROPÓSITO DE NO ABUSAR DE LAS MAYÚSCULAS!? ¡¡¡SON DEMASIADAS PREGUNTAS!!!




En resumen, que si tenéis la traducción de CHF la exijo. Completamente en serio. Y, por lo que más queráis, ¡qué alguien me recomiende una saga juvenil de literatura fantástica antes de que tenga un verdadero ataque de pánico y acabe hospitalizada!




PD: También está True Blood, pero es semanal y eso no me sirve de mucho.
PD2: Puede que esto haya sido ligeramente exagerado pero, en todo caso, lo estoy pasando muy mal y os fastidiáis.
PD3: Cassandra Clare es malvada.
PD4: Sobre Cazadores de sombras...




martes, 8 de julio de 2014

True Blood: entre la grandeza y el fiasco

Internautas: True Blood ha vuelto.
Que, imagino, ya lo sabríais, dado que llevamos unos tres capítulos de temporada. Y yo, como vuestra fiel aprendiza, escribo esto para daros mi opinión de estos tres capítulos y de las temporadas anteriores. Sí, es una entrada que llevo bastante tiempo retrasando escribir.

(SPOILERS True Blood; Hasta el capítulo 7x03)

True Blood es una serie de la HBO, como Game of Thrones, que ha ganado bastante fuerza en la cadena. Se basa en una saga de libros llamada The Southern Vampire Mysteries, escrita por Charlaine Harris, que han ido ignoran progresivamente hasta que coinciden solo en el nombre de algunos personajes.
Mientras que la primera temporada discurre de forma bastante simular al libro, en la segunda empezaron a tomarse algunas licencias, en la tercera coincidían en el trasfondo de la trama, en la cuarta conservaron un par de cosas y le metieron imaginación, y al llegar a la quinta ya tiraron los libros a la basura e hicieron lo que les dio la gana.


Algunos se quejarán de que es una mala adaptación y que por eso ha ido degenerando a lo bestia. Quizá porque no me leí la traducción oficial no estoy de acuerdo con esto, ya que los libros me parecieron un horror. Sookie era menos asesinable, pero el resto de personajes... Eran aburridos que no veas y en la serie molaban más.
En todo caso, ni las tramas ni los personajes tienen ya nada que ver.
La primera temporada no estuvo mal, en la segunda metieron bastante crack y la tercera y la cuarta fueron los mejores. La pregunta obvia es que las hizo mejores. ¿Fue seguir el libro en líneas generales? ¿Fue distanciarse bastante de él? ¿Dónde estaba el término medio?
La tercera debe más de la mitad de su grandeza a dos cosas: Russell Edgington y el pasado de Erik. Aunque, si bien el pasado vikingo y sus planes de venganza fueron maravillosos, Russell tiene la mayor parte del mérito. En el libro era un vampiro gay. Punto. En la serie era un ser mezquino y manipulador que convivía con su esposo Talboot --que en el libro era uno de sus putos, por cierto, ya que su casa era una sucursal de la mansión PlayBoy en gay--, teniendo un montón de trifulcas doméstica ya que éste era un Drama Queen de la leche, y que siempre consigue lo que quiere. Cuando Erik mata a su pareja para robar la corona de su padre --porque sí, plebe, el padre de Erik era el rey de los vikingos--, el chaval se china que no veas y se carga los intentos de integración vampíricos: le arranca parte de la columna a un presentador de la televisión en antena y da un discurso sobre como los vampiros quieren beberse a sus hijos. Flipas un poquito. Como molaba ese hombre... La cuarta, aunque se hace un poquito pesada con el tema de las brujas, mola porque tiene a Erik. Que vale, estaba desmemoriado, algo perdido y menos molón, pero era Erik. Y se emborracha bebiéndose a un hada que es Irene Atler en Sherlock, por lo cual soy fan suya.

Erik poco antes de matar a Talboot --sí, le engañó fingiendo que iban a jugar a los médicos, ¿no es el vampiro más guay del mundo?-- y recuperar la corona de su padre.

La quinta... Bueno, la quinta tiene varios momentazos, pero ya no está tan bien. Y muestra cual es la mayor lacra de la serie: Sookie. Que sí, que es la protagonista, pero da asco. En un principio la shippeé con Erik, pero he cambiado de opinión. Les shippeaba en plan "Erik la quiere, así que..." no porque me gustase Sookie. Sookie es el ser más Mary Suesco que existe y existirá nunca. A algunos la temporada no les gusta porque tiene contenido religioso, dado que toda la trama de la Autoridad orbita alrededor de la figura de Lilith, la primera vampiresa, y quien será su elegido: para mí, es la parte más interesante de la serie. El resto de las tramas son aburridas que no veas, ¿vale?

Erik cuando le cortan el pinchito con Nora, su hermana.

La sexta llegó a un nuevo nivel de estupidez. Lo único interesante era Erik tratando de salvar a los vampiros de los campos de concentración semi-nazis. Oh, bueno, reconozco que algunas partes de Billith no estaban mal, pero eran las menos. Sookie... Sookie estaba ocupada relacionándose con Warlock, su tío abuelo en no sé qué grado que había sido convertido por Lilith al inicio de los tiempos, cambiando a un hada-vampiro, y que llevaba esperando por conocerla desde entonces para convertirla también y que pudiesen ser hada-vampiros de la realeza de las hadas juntos hasta el fin de los tiempos. Guau. Que oración más larga... 

Warlock siendo Warlock.

No nos olvidemos de las tramas absurdas resultado de convertir a Lafayette en médium, de la trama aparte de Sam, que tenía poco que ver con la serie y era prescindible de medio a medio, de los licántropos canis raros de Alcide ni del fantasma de fuego irakí que perseguía a Terry. Yo las de los dos últimos me las saltaba directamente.

Y la verdadera pregunta: ¿Cómo va esta séptima temporada?
Se están cargando a todo lo que se mueve. Lo apruebo. Casi todos los personajes de la serie me importan una mierda pinchada en un palo, así que me alegro de que nos libren de su presencia. Siento la ausencia de Steve Newlin y de Russell, pero que le vamos a hacer. También hecho de menos a Godric y Nora, igual que Erik, y tengo que aguantarme. El resto de personajes van cayendo uno tras otro. Por ahora se han cargado a Maxine Fortenberry, a Alcide, a Tara y a un montón de vampiros random que están enfermos de V. Se nota que es la última temporada, porque no están dejando títere con cabeza y han perdido el miedo a cagarla. En realidad, creo que eso les favorece. En parte. Porque, seamos sinceros, han convertido True Blood en una especie rara de Walking Dead vampírico. Y han contagiado a Erik --¡a Erik!-- con V. ¡Oh, señor, ¿por qué?! Por suerte, Pam ha conseguido levantarle y hacerle luchar, ya que Jason perdonó la vida de Sarah Newlin la temporada pasada y eso no se puede consentir. Como le maten, serán perseguidos por fangirls y fanboys hasta los confines de la tierra.


¿Qué si espero alguna otra cosa de esta temporada más allá de escenas de Erik? Sueños candentes por el V --si son Jason & Erik mejor, porque me hacen mucha gracia--, algo de conflicto político --que parece que vamos a tener por parte de la empresa que fabricaba la True Blood-- y, sobretodo, que líen a Lafayette con el Hippy!Vampiro, a ver si vuelve a ser el increíble personaje que era. Que Jessica es mona, pero no interesa tanto, leñe.



¿Qué? ¿Qué en casi todas las imágenes sale Erik sin camiseta? No sé que queréis decir.
¡Un placer, maestros del frikismo! ::brinda a su salud con una True Blood::

PD: Russell Edgington dando miedo cual hombre del saco aquí.