Todo el que me siga en twitter sabrá que estoy con mi #RetoSupernatural, que podéis ver también en el lateral de mi blog. Y digo saber, por no decir que estará a hasta las narices de él porque he dado mucho la lata comentando los capítulos. Pero ya está, gente, podéis llorar de felicidad que se ha acabado y sois libres de actualizar la página sin que os salgan veinte mil comentarios míos. Os dejaría un tiempo para que celebréis y lloréis de alegría, pero no me apetece.
Veréis, yo ya he dicho en mi entrada anterior que la sexta temporada no me pareció tan horrible. Estuvo hasta bien. No muy bien, pero pasable. Hubo mucho Crack y el Crack mola.
La séptima ha sido una tortura china. En el capítulo catorce ya comenté que se me estaba haciendo eterna y tiene veintitrés. Me he aburrido y me ha cansado. Se supone que el centro de todo son los leviatanes, unos monstruos terribles y que dan mucho canguelo. Se supone. De forma figurada.
En primer lugar, aunque desarrollan un poco mejor la lucha y odio entre ellos y los Winchester, la forma de llevar la trama ha sido de vergüenza ajena. Les han puesto unas bocas gigantes y muy raras y gusto por la carne humana, pero no dan miedo en ningún momento. Cuando un monstruo es obligado a devorarse a sí mismo y no da miedo, es que estás haciendo algo mal. Pero muy mal, oye. Después está el que hubiese capítulos en los que esos monstruos temibles y monstruosos ni aparecían, lo que en principio no está mal porque son capítulos de relleno Crack que como ya he comentado molan, pero que en la práctica resulta un desastre. No son capítulos salteados en los que se flipase, son capítulos absurdos y normalmente aburridos que se sacan de la manga porque sí, o que sólo se centran en los hermanos y su relación. De la trama "Amy Pond" hablaré luego, porque tiene tela la cosa. Ahora, ¿sabéis lo que he dicho de que llevan mejor la lucha y el odio? Sí, lo llevan mejor y lo hacen más creíble, ¿pero sabéis cómo lo hacen, los hijos de la gran puta?: cargándose a Bobby. ¡A Bobby! Lo sé, es... Lo sé.
Después se sorprenderán de que llamemos a la Gambler perra. Los muy hipócritas. ¡Y encima le convierten en un fantasma para que los Winchester tengan que deshacerse de él! Dan ganas de... De... ¡De meterles un dedo en el ojo! No es una amenaza absurda, que tengo las uñas muy largas, ¿eh?
Ya no hablemos de Castiel. O sí. Porque se merece que hablemos del tema.
En el primer capítulo le vemos como Dios y, si obviamos como trata a Dean -que también se lo merecía un poquito-, es un buen Dios. Es decir, va por ahí castigando a los malvados y premiando a los justos. Y da su aprobación explícita a la homosexualidad. ¡DESTIEL! Pero es demasiado arrogante y se ha merendado a los leviatanes, así que... Oh, bueno, explota. Tú ahí lloras lo indecible y te lamentas. De forma figurada, claro, la única vez que he llorado de verdad con esta serie es cuando murió Bobby -¡BOOOOOOOOOOOOOBBYYYYYY...!-. Pero, ¡alto! Porque resucita. Cosa que, obviamente, yo ya sabía porque Misha Collins sigue en la serie y porque sale en más temporadas y yo estaba sólo en la séptima. Pero me imaginaba que estaría en el Purgatorio y que Dean se lo encontraría allí en su momento, ¡no que había aparecido desnudo en un río! -por cierto, estoy considerando irme a pasear cerca de los ríos a ver si hay suerte- Flipas bastante. Más o menos, porque yo me comí el spoiler justo antes de empezar el capítulo. Dejadme expresar mi cabreo por haber evitado como la peste cualquier información que pudiese contener un spoiler al respecto y que no haya servido de nada. ... Ya está. En todo caso, Cass recupera la memoria perdida y salva a Sam de un Lucifer que ya no mola tanto porque lo de no dejarle dormir llega un momento que cansa. Y se vuelve loco. Ole. Será perra, la puta Gamble... Y, encima, ¡Meg le cuida! Hija de la gran... Pero se recupera y no ve a Lucifer. ¡Qué bien!, ¿no? NO. Se vuelve... Zen. Raro. Inquietante. Que te ríes mucho, oye, pero ese no es mi Cass y yo quiero a mi Cass porque mi Cass es el mejor y le quiero YA. Después vuelve a recuperarse de eso en el trance final para ser arrojado al puto Purgatorio con Dean y desaparecer, dejándole solo.
Pero, porque sí, hay un pero más allá de reírte, da igual porque en cada escena en la que aparece Cass si dejamos a un lado la actitud dolida de Dean hacia él podemos encontrar destiel. Destiel a porrones. Porque el Cass Zen se va a Noruega a preparle un sandwich como una diligente esposa. Porque juegan a juegos de mesa mientras Cass cuenta batallitas como si fuesen un viejo matrimonio. Porque no para de hablarle de "las abejas y las flores" a Dean y todos sabemos lo que eso significa porque además se le apareció desnudo en el asiento trasero cubierto de las primeras. Y, sobretodo, porque antes de explotar con los leviatanes, cuando se vacía de almas, le dice a Dean que hará cualquier cosa para que le perdone.
Sí, el destiel is so true.
Y, ahora, lo que en realidad estaba retrasando: la trama Amy Pond.
Amy era maja y me caía bien. Y Dean la mata. Y ese no es Dean porque Dean no habría hecho eso, por lo que ya ni aceptamos el barco. Y lo empeoran. Porque miente a Sam. Y éste se entera. Y se pasan capítulos dándole bombo a la maldita trama Amy Pond que podía ser interesante UN capítulo pero que ya no lo era. Lo peor es que la resolución no me gustó. No es: "Amy era mi amiga y la has matado." No. Es: "Has matado a una mujer por cargarse a unos sinvergüenzas para curar a su hijo." Eso es lo que deberían haber dicho. Pero no, claro, lo importante es el daño que ha hecho a Sam. ¡Pues no, chatos! Vamos, es que es oír el nombre de la maldita Amy y ponerme mala. Le he cogido asco.
Pasemos a un tema más agradable, como los dos secundarios estrella de esta temporada. Porque los que tenían se los han cargado y porque los que trataron de introducir eran una mierda importante.
En primer lugar tenemos a Frank. Un viejo loco y paranoico que amenaza a la gente con distintas armas y es un genio con los ordenadores. Un buen tío, ese Frank. Una historia trágica detrás, como todos los cazadores, aunque él no lo sea del todo. Dean no le aprecia mucho porque está como una cabra, pero, ¿quién soy yo para juzgarle por eso? Exacto. Mola mucho, de verdad. Me dio mucha rabia que también se lo cargasen y ni siquiera se molestasen en mostrarnos como. MUCHA.
Y, después, está Charlie. Charlie es la mejor secundaria femenina que ha pisado esta serie. Que coño, está en el Top Ten de las mejores secundarias femeninas de la historia de la humanidad. Es una friki del copón. Una friki muy molona. Hace referencias, habla con sus muñequitos de Hermione, trata de defender su shipp aunque no sea el momento y baila a todo tren dentro de los ascensores. Adoras a esa tía desde que sale en pantalla, es automático. Además, no es un estereotipo andante como lo fue Becky, que molaba pero era una exageración, sino que tiene veras, virtudes, defectos y profundidad psicológica. Cuando vi que se iba solté un gritito de indignación. Porque no sólo mola, sino que es muy útil y una genio con los ordenadores comparable al mismísimo Frank. Y lesbiana. Por lo que no supone peligro alguno para mi shipp. Aunque es una pena ya que pretendía shippearle con Sam. En fin. Magik me ha asegurado que volverá a salir, a lo que yo digo: ¡BIEEEEEEN!
Y creo que esto es todo lo que quería comentar y no lo había hecho por twitter. Así que dejo la lista de tags:
Y los extras: #RetoSupernatural
Y esto es todo, maestros del frikismo. Echad borax y sal alrededor de vuestra cama esta noche ;P









