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sábado, 22 de febrero de 2014

Nico di Angelo, grande entre los Spoilers

Bueno, pues he dejado a Tom Bombadil con la palabra en la boca - sí, voy muuuuuuuy lenta con El señor de los anillos, estoy viendo la primera película para ver si me fanatizo y le echo algo de vidilla - para venir a dar una gran noticia: la diosa Magik se ha acabado La casa de Hades ::lanza confeti al aire::. ¿Sabéis que significa eso? ¡Qué por fin puedo comentar EL SPOILER sin que cuente, válgame la redundancia, como un spoiler!
La novela en sí la comentará Magik, como siempre, pero yo me adelanto de mala manera para comentar la parte que hará que TODOS flipéis. ¿Qué? Yo lo leí antes. ¡He aguantado meses de espera! Me lo merezco.
Bueno, pues, como debéis haber sobreentendido ya, esto tiene SPOILERES. No SPOILERS normales, sino EL SPOILER.

La novela comienza con Hazel, Leo, y Nico. ¿A alguien se le ocurre una situación mejor para empezar una novela, si tenemos en cuenta que Percy está en el Tártaro y por ende no podría estar en ese barco volador acorazado? Sé que no.
Menciono esto sólo para poder decir algo que me descorazonó: a Leo no le cae bien Nico.
Lo sé, lo sé, yo también sufrí con ello. Entendámoslo, se parecen lo que un huevo a una castaña, no le podía caer bien, y menos cuando Nico lleva ese aire tétrico y tiene más aspecto de muerto que de vivo después del maldito Tártato y de los gigantes hijos de la gran puta que le encerraron en una vasija. Leo está lleno de vida y de bromas chachis, le corta un poquito el rollo.
Porque a nadie le cae realmente bien Nico en el Argo II, si dejamos de lado a Hazel que es su hermana. Y tampoco es que podamos reclamarles, porque Nico resulta ciertamente inquietante y después de todo, suele ser arisco con todo el mundo. No nos damos cuenta porque leemos desde la perspectiva de Percy, que SÍ aprecia a Nico y con el que es imposible ser arisco porque se le ama. Y tal. Y cuando lo es, Percy perdona y olvida, ya que es amor. Además, debemos considerar que le conoció cuando era un niño inocente y adorable que coleccionaba cartas y figuritas de dioses y quería más de lo que es humano a su hermana mayor. Y es imposible que te resulte inquietante después de eso.
Pero en ese barco no está Percy. Ni Annabeth. Ni Grover. Ni Quirón. Ni... ¿Tyson se llevaba bien con Nico? Da igual, tampoco está Tyson. No hay nadie de la primera saga, y la única que aprecia a Nico y es natural con él, es nuestra amadísima y maravillosa Hazel.
Porque este libro, nos habla del Tártaro. Nos habla del amor. De la magia.  De la amistad. Del perdón. De enfrentarse a un destino y a una naturaleza. De la muerte. De maldiciones que se cumplen por una última vez, pero que no volverán a acontecer. Y nos habla de Nico.
Excepto en los capítulos del Tártaro, Nico es algo omnipresente.
Cierto es, que no siempre los que cuentan la historia le ven con buenos ojos, pero está ahí. Teniendo en cuenta que en los otros libros casi nunca está, éste es algo como NicoNicoNicoNicoNicoNicoNicoNicoNicoNicoNico. Y es BESTIAL. Porque si ya amabas antes a Nico, en este libro vas a flipar.
Nico aparece de la nada y te da un ataque cardíaco y ganas de ponerle un cascabel - COMO CASTIEL, PLEBE -, Nico está siempre demasiado delgado, Nico tiene unos ojos oscuros que hablan de horror, Nico recuerda sus conocimientos de Mythomagic, Nico siente y padece como todo el mundo, Nico quiere de verdad a Hazel aunque esta dude de si es una mera sustituta para Bianca, Nico sigue cuidando de Jápeto y le habla de la buena gente del Campamento Mestizo y le trata como a un amigo, Nico corta todo intento de acercamiento de los demás porque se siente distinto y teme al rechazo y a sus propios sentimientos y a lo que él es más que al puto Tártaro. Nico. Más grande que Atlas, más grande que todos los gigantes juntos. Grandioso. Genial. Único. Nico.
Y coño, tú sientes algo de ganas de cargarte a toda la tripulación por no verlo - la parte de Leo me dolió lo indecible, por mucho sentido que tenga -, pero sabes que es porque él no quiere que se vea. Y es triste. Y duele. Y fascina. Porque Nico es grande y genial. Pero, descubrimos que sí hay alguien que, a pesar de los desplantes y de sus propias reticencias, sí trata de llegar a Nico. El que MENOS te esperas: Jason.
Porque cuando conocemos a Jason estaba desmemoriado, así que mucho no te llega si dejamos a un lado la ÉPICA escena de "Trató de comerse una grapadora a los dos años." que sí llega porque te despiporras. Y en el segundo no sale. Y en el tercero hay algo de rivalidad entre él y Percy por ver quien dirige las cosas. Dos machos alfa juntos nunca es buena idea. Y, si tenemos en cuenta que Percy no estaba desmemoriado en todos los libros que llevamos leídos excepto en uno y que es muy grande, pues te pones automáticamente de su parte y Jason pasa a ser algo que no te cae mal, pero tampoco bien, un neutro despectivo, para entendernos.
En La casa de Hades, se redime. Y no solo por lo de Nico. Pero como esto va, precisamente, de Nico, pues ya os enteraréis de lo otro.
Porque Nico y Jason tienen que ir a ver a Eros, o Cupido, como es más popular, para pedirle un bastón que despierta a los muertos que sirvieron al ejército romano, y descubren una impactante realidad: EROS ESTÁ COMO UNA PUTA CABRA Y ES UN PSICÓPATA.
Exacto, las tarjetas de San Valentín, are a liers! Mentirosas, engañosas y malvadas.



¡MENTIRA COCHINA! Eros se divirtió practicando tortura psicológica con nuestro pobre y adorado Nico.
Se metió un poquitín con Jason, y después, a por Nico a saco. Y yo, ya sabía lo que iba a pasar porque leyendo uno de esos twitters de dioses que acababa de descubrir, me comí EL SPOILER. Creo que el UNIVERSO me la tiene jurada o algo, porque anda, que por una vez que no voy buscando spoilers... Me como uno más gordo que Varys. En todo caso, ya sabía lo que iba a pasar, aunque no era seguro. Es decir, fue un semispoiler. Cabía la posibilidad de que fuese parte de un rol propio y no de la novela. Pero cada vez parecía más y más claro, y después de todo eso daba una explicación a porque Annabeth creía que Nico estaba enamorado de ella - que no lo estaba, y yo no me lo creí ni cuando me lo dijo la suma sacerdotisa Sofía ni cuando se lo leí decir a ella -. Y era verdad. Toma.
Porque Nico, gente, está loco por Percy.
Y tiene huevos la cosa, porque para una vez que quiero que mi shipp slash se quede solo en los fics: hostia al canto. Is true. Toma geroma, pastillas de goma. Para que se las coma. La Ramona. Que era mormona. Y tenía una mona. Flipad.
Y, consideremos la situación:
Nico se crió en plena guerra mundial y quedó durante años congelado en el tiempo con su hermana mayor Bianca, para después salir y acostumbrarse al mundo moderno con bastante soltura, teniendo en cuenta las circunstacias. Se hace friki de un juego de dioses, y después descubre que es real, y claro, flipa y toca el cielo friki con los dedos. Después resulta que su hermana le deja tirado para hacerse una cazadora semi-inmortal que no puede relacionarse con los hombres. AUCH. Después descubré que el chico que le salvó, y que le gusta aunque no quiera admitírselo, no pudo cumplir su promesa. AUCH. Sobretodo porque esa promesa era impedir que a su hermana le pasase algo, y está muerta. AAAAUUUUCH. Descubre, entonces, que es un hijo de Hades, y por tanto no debería haber nacido por el acuerdo entre los tres grandes, y además todo el mundo le considera un mal presagio porque, tío, ¿un hijo del dios de la muerte? No, gracias. AUCH. No nos olvidemos del cabrón de Minos, comiéndole la oreja y manipulándole para que trate de resucitar a su hermana, pero sin interesarle nada más que su venganza y utilizarle como un arma. AUCH. ¡Se ninguneado por tu padre inmortal, que no deja de recordarte que tu hermana muerta y única figura materna que puedes recordar porque no sabes ni el nombre de tu madre es mejor que tú! AAAAAAAAUUUUUUCH. No te olvides de que luego, ¡te engaña para que le entregues al chico que te gusta y lo mete en una mazmorra a cambio de una mínima información de tu madre! AAAAAUUUUCH. Finalmente, consigues convencerlo de que ayude en una batalla final, y lucháis codo con codo por lo que por fin consigues su aceptación, aunque no sea toda, pero la gente te sigue mirando mal y él sigue prefiriendo a Bianca. AUCH. Para acabar la saga, ¡el chico que te gusta empieza a salir con otra y todo el mundo sabía que acabarían juntos y serían muy felices! AUCH. Aderézalo con una visita al Tártaro para tratar de ayudar que acaba contigo siendo torturardo y maltratado, para después ser encerrado en una vasija en dónde sólo puedes sobrevivir entrando en estado de coma. Revolvemos un poco, ¡y te sale un perfecto paradigma de la comunicación y de la sociabilidad, siempre dispuesto a sonreírle a la gente! ERROR.
Criticad a Nico, si tenéis la seguridad de que podrías con todo eso. Vamos, yo os animo a ello.
Bueno, pues que después de todo eso, Eros aun tiene la cara de torturarle psicológicamente. Aunque lo que en realidad quería es que admitiese de verdad quien le gusta y que es gay, y se muestra amable cuando lo consigue. Un. Psicópata. Yo no pienso enamorarme en la vida, le tengo mucho miedo. Es, definitivamente, mi dios griego favorito. Y no griego. ACOJONA MUCHO. Pero mola.


I know, Ron. I know.
En todo caso, Jason se porta, se pone en su lugar, le anima a admitirlo para que Eros deje de dar por saco, le apoya, y le promete que no se lo dirá a nadie, pero que todos están de su parte.
Ole Jason, sí señor.
Nico, en cambio, se sentirá avergonzado y estará desagradable y, sobretodo, a la defensiva. Se le perdona por las razones que ya he expuesto. Jason trata de acceder a él, de ser su amigo, pero Nico se cierra en banda y no hay manera. Yo, por mi parte, creo que en realidad sí aprecia los intentos de Jason, pero eso queda para cada cual.
El libro acaba cuando Annabeth y Percy escapan del Tártaro, y además se encuentran a Reyna.
La última debe volver para calmar los ánimos de ejército romano y devolver la estatua giagnte de Atenea, y el entrenador Hedge ha dejado embarazada a su nueva mujer, aunque lo llevan en secreto, así que, aunque nunca lo admitiría, él desea volver al Campamento Mestizo con ella. Los siete no pueden desviarse de su ruta para llevarlos a Nueva York, así que Nico sentencia que les llevará él a través de las sombras, porque ya está lo bastante recuperado y puede hacer el viaje por tramos.
Intenta alejarse de Percy. Jason y yo lo sabemos. Percy no. Le da las gracias por todo lo que ha hecho - mucho - y trata de hablar con él sobre el Tártaro, pero Nico no reacciona bien. Percy le perdona, aunque le duele un poco su actitud. ¿He dicho ya que Percy es un amor? Porque lo es.
Así que...
¡¡RIORDAN YA TE PUEDES DAR PRISA EN ESCRIBIR PORQUE AHORA SOY UNA COMPLETA ADICTA Y NECESITO MÁS NIIIIIIIIIIIIIICOOOOOOOOOOOOOOOO!!!
Gracias.


Ah, y ahora podéis pillar este chiste:


Un placer, maestros del frikismo. ¡Qué no os encontréis a Eros nunca!

jueves, 26 de diciembre de 2013

Sobre hobbits adorables, enanos con una buena patada en la boca y magos que trabajan a media jornada

¡Artemisa a vuestro servicio, maestros de frikismo! ¿Cómo os encontráis está apacible tarde pos-navideña? ¿Bien? ¡Me alegro! ¿Alguna indigestión reseñable por hincharse de chuches y chocolate? Yo sí, ¡pero no estamos aquí para hablar de eso!
Cualquiera que me siga en twitter, sabrá que ya me he acabado El Hobbit. Y cualquiera que leyese mi LJ, sabrá también que yo no reseño los libros que leo. Entraría en spoilers. Todo el tiempo. Pero bueno, esto es una reseña conjunta del libro y la peli, al menos la primera, que, sí, contendrá spoilers.

Bueno, pues el libro comienza con la consabida frase:
En un agujero en el suelo, vivía un hobbit.
Ese hobbit se llamaba Bilbo Bolsón. O Baggins. O Labingi. O Bulseiro. O Panauste, si sabéis estonio. Como yo no soy buena en idiomas, y no sé cuantos sabéis vosotros, le llamaré Bilbo Bolsón.
Bueno, pues Bilbo es un Bolsón, o todas las variantes ya vistas y muchas más, y los Bolsón son hobbits respetables. Por respetables, decimos hobbits que se quedan en sus agujeros-hobbits fumando en pipa, comiendo siete veces al día y no queriendo aventuras. Pero también es un Tuck. Por parte de madre. Y los Tuck, si bien no son respetables, son muy ricos, y sus miembros sí tienden a las aventuras.
Bilbo parecía ser un Bolsón desde la coronilla hasta la punta de sus peludos pies, y lo era, hasta la llegada del mago Gandalf.
Gandalf quiere enrrolarle en una aventura. Bilbo se niega y, por los nervios, le invita a tomar el té al día siguiente. Fue un error. O un acierto. Depende de en que punto de la historia se mire.
Le mete a TRECE enanos en su casa, para que sean sucios, ruidosos, y canten canciones sobre desafilar cuchillos, romper platos y demás. Bilbo flipaba bastante, pero, como buen anfitrión, les sirve con educación. Reconozcámosle el mérito, ¡yo les habría echado a varazos de mi casa! Además, le dan un contrato para convertirle en el saqueador de su compañía de enanos. Al final, Bilbo firma y parte a la aventura.
Pero, ¿cuál es el objetivo de dicha aventura?
En el año 2.770, Smaug el terrible, un enoooooorme y poderoso dragón rojo y dorado, atacó la ciudad enana de Erebor. Erebor, o Montaña Solitaria, era el reino enano más próspero, rico y famoso de la antigüedad. Asumo yo, que todavía no he leído sobre ningún otro excepto las Colinas del Hierro, pero vamos, que se sobreentiende. Bueno, pues que Smaug, que era muy puñetero el cabroncete, destruye, quema, asesina, y acaba expulsando a los enanos, para quedarse restregándose en el oro. Jo, así dicho suena mal. Restregarse en plan malvado con un tesoro, no en el otro plan, que es un cuento infantil. Aunque, claro, se supone que los pitufos y los teletubbies también son infantiles...
...
En todo caso, dejando a un lado las filias de los dragones, Thorin, hijo de Thrain, hijo de Thror, heredero al trono bajo la montaña, decide recuperar Erebor, y el tesoro que hay allí.

Y esto es sólo una cámara, que ni siquiera se ve del todo. Los enanos llaman al oro como Sookie a los hombres/vampiros/ licántropos/cambia-formas/ demás-bichos-raros-con-forma-masculina.

Vale, pues que pasan muchas aventuras. Yo diría que incluso demasiadas. Porque lo tienen muy difícil. Un cuento infantil con tantas aventuras resulta extraño, hay demasiadas tramas. Me cansó un pelín. Pero bueno, Bilbo estaba encantador y adorable en todas ellas, así que se perdona.
Bilbo, los enanos, y ocasionalmente Gandalf - que, como buen mago, es un constante "ahora me ves, ahora no me ves" -, se enfrentan a todo tipo de peligros, en los que, al final, son el mago y el hobbit los que les salvan a todos. Eso sí, hasta la mitad del libro, los enanos se lamentan por tener que aguantar al hobbit y tener que encargase de él. Hasta la mitad del libro, los enanos como que me reventaban un pelín. ¿Cómo se puede no adorar a Bilbo? ¡Bilbo es AMOR!
Dios creó a Bilbo, y vio que era bueno, y de Bilbo nacerían los cachorritos, los peluches que quieres abrazar para siempre, y los bebés. Génesis, capítulo 1, versículo 25. 
Se sabe.
Pero Bilbo no es sólo adorable, no. También es super inteligente, ¡y vence al malvado Gollum en un reto de acertijos! ::aplaude:: Yo el del tiempo me lo supe al instante, pero fueron complicadillos, saqué algunos, pero en otros estaba más perdida que Marco el día de la madre, como diría Soledad.
Y, hablando de Gollum, no me ha decepcionado. Mola mucho. Por lo que llevo de La comunidad del anillo - poco -, parece que será malo, y me alegro de saberlo por fin. ¿Qué? ¡No me miréis así! Lo único que sabía de El señor de los anillos, es que había un anillo y Gandalf llamaba a la gente insensata. Único. Mis otras fuentes de información eran el anuncio del tío que se pone en plan "Mi tesssssssoooooorooo...", y la parodia que hicieron en Aquí no hay quien viva. Y en esa parodia, Emilio/Gollum dice que es de los buenos. ¡Y yo me fío de Emilio!
En todo caso, yo sólo le veo un pequeño defectillo a la historia. ¿El maltrato de Thorin hacia Bilbo? No, se redime. ¿El trolleo descarado de Gandalf? No, me hizo gracia. ¿Las absurdas cancioncillas que a veces hasta me saltaba y todo? Bueno, eso sí que me cansó, pero vamos, es un cuento infantil, ¡mirad si no a Disney! El defecto, es que los pueblerinos del Lago se carguen a Smaug.
¿Porque me caía bien? No. Bueno, sí, es decir, quería que muriese y toda la pesca, pero era un dragón listo y un pelín sarcástico, esas cosas me ganan. El problema, es que tú estás preguntándote como va a vencerle Bilbo, y no lo hace. No. Lo. Hace. Y tú, con esta cara:


Pero se le perdona. Sí, sí, se le perdona. ¿Cómo no hacerlo, si después pasa lo que pasó? La Batalla de los cinco ejércitos. ¿No os suena? ¡Esa batalla ha tenido que ser, por lógica, inspiración de Martin! Batalla de los cinco ejércitos-----------} Guerra de los cinco reyes. 


Y, además, la batalla en sí mola.

En conclusión: El Hobbit es un libro que a mí, al menos, se me atragantó un poquito por el exceso de aventuras, pero totalmente recomendable. Si bien el estilo puede hacerse algo denso en algunos puntos por eso de ser, al fin y al cabo, un cuento infantil, durante casi todo el libro te encanta, lo disfrutas, y es una forma de expresarse que yo envidio mucho a Tolkien. Por otro lado, Bilbo es un protagonista que, por ahora, me gusta el triple que Frodo, puesto que es dulce, tierno, encantador, y tiene una evolución muy lograda para ser un cuento. Sólo por él vale la pena leer la novela. Eso sí, no intentéis aprenderos los nombres de los enanos, y tratad de no cogerle cariño a Fili y a Kili, por vuestro propio bien.


En cuanto a la película, estoy dividida.
Por una parte, los primeros cincuenta minutos, que algunos consideran los más aburridos por la falta de acción, son mis favoritos. Nos presentan Bolsón Cerrado con una arquitectura y unas formas mucho más bonitas de las que me había imaginado, y el como comienzan a contar la historia me gustó mucho. Me gustó el Bilbo anciano, me gustó el Frodo con el que charlaba, me gustó Dumbledore/Gandalf, me gustó todo, en general. Me había imaginado a los enanos menos rudos, y la canción más divertida, pero está bastante bien. Y luego, la historia de porqué llaman Escudo de roble a Thorin, era bastante parecida a lo que yo me había imaginado, aunque debe aparecer en el Silmarillion o en la trilogía, porque en el libro no.
Debo aclarar que yo puse la película bastante insegura, pues, si bien a la diosa Magik le había gustado, yo tenía miedo. Tenía miedo de que cogiesen una historia bonita, entretenida y tierna, y la convirtiesen en algo oscuro, inquietante, indescifrable, algo más de aventura y de "soy una película muy seria", y no quería eso. Es más, si a mí me llegan a preguntar como creo que deberían adaptar El Hobbit, yo habría dicho que en dibujos animados. Que sí, que vale, que yo siempre me imagino las historias en dibujos animados, pero ese no es el tema. Es que a esa historia le pega, es que esa historia ESTÁ en dibujos animados.
Pero no me quejo de que no lo haya estado, claro, era sólo algo que creí importante mencionar. Me ha encantado la ambientación, y el trabajo de los actores es exquisito. Y sí, mi Bilbo Bolsón se parece a Martin Freeman lo que un huevo a una castaña. Mi Bilbo era un hobbit bajito, regordete, con mejillas encarnadas, algo calvo, sonrisa afable y ese aura de "quieres achucharme" que tiene por definición. El Bilbo cinematográfico no se parece mucho. Pero me ha ENCANTADO el Bilbo de Freeman.
Porque Freeman, plebe, es el actor más mono de la actualidad. Tanto en Love Actually como en Sherlock, tú te ríes y quieres darle un abrazo con una sonrisa, y en El Hobbit, no ha habido una excepción. Bilbo es monísimo, quieres achucharle y pegar un puñetazo en la nariz a Thorin por tratarle mal. Muy fuerte. Quieres que llore y se le quede la nariz de Rudolph durante un mes. ¡O más! Magik - que es, básicamente, con quien he hablado de esto ya que nadie que conozco se ha leído ni El Hobbit ni El señor de los anillos - lo definió como un "borde desagradecido" y yo coincido de medio a medio. Que sí, que tengo una religión a su alrededor y que lo que ella diga cuenta mucho, pero tengo opinión propia - aunque sé que no os lo parecerá ;P - y os digo que es cierto. Un borde desagradecido, que sólo le da crédito después de que arriesgue su vida por salvarle de sus propios errores. Quieres pegarle en la nariz MUY fuerte. Pero aun así, su historia personal mola bastante.
Porque la verdad es que han hecho un buen trabajo con los enanos, a destacar Thorin, Fili, Kili y Balin. Dwalin me pareció muy rudo, Ori se lo han inventado completamente y el resto pasa desapercibido, pero en el libro también pasa eso último, y yo he disfrutado bastante con ellos. Ahora, se les acabó el presupuesto al llegar Bombur, que, básicamente, es Obelix en bajito.

A ver, Bombur, di: "¡Están locos estos elfos...!".

Y ahora llega el pero. Y es que hay un pero. Un pero que tiene nombre y especie. ¿Qué coño pintan los orcos en El Hobbit?
Que sí, que lo he mirado en la Wikipedia y la diferencia entre orcos y trasgos siempre ha sido un error de traducción, siendo éstos los mismos, ¿pero de dónde coño se han sacado el ejercito vengador del Gran Orco Garfio?



No, es que yo he leído el libro, y recuerdo perfectamente que no había ningún orco emulando al Capitán Garfio. Lo tengo clarísimo. Cristalino.
Y ya no hablemos del Gran Trasgo, que vale, después de enterarme de lo de Trasgo = Orco está claro que mi imagen mental estaba equivocada, pero no te esperas esa cosa:


Eso, no es lo que te imaginas pero NI DE COÑA. ¿Qué es esa barba/papada que le han encasquetado? En serio, ¡da grima! Y en el dibujo menos, ¿pero en la peli? Ecs. No pongo una foto de la peli porque o sale demasiado lejos, o demasiado cerca, ¡ni las cámaras quieren captar el asco que da esa horrenda barba/papada...!
De lo de los magos y elfos y tal no voy a hablar, porque esas son las cosas que no se ven en el libro, pero que imagino explicarán a lo largo de la trilogía. Y, para aquellos que lo hayan leído, será super emocionante y super guay volver a verles a todos. Yo me imaginaba a Enrold rubio platino, pero teniendo en cuenta que mi único referente respecto a los elfos eran imágenes sueltas de Legolas, eso fue un error mío completamente comprensible.


En definitiva, tanto el libro como la película son verdaderamente recomendables, aunque mi consejo es que esperéis a leeros todos los libros antes de verla.

Y ahora, si me disculpáis, he quedado con Enrold para buscar runas lunares en los libros de Martin y ver si hay alguna pista de como acabará. ¡Que vuestras barbas nunca crezcan ralas!