jueves, 31 de julio de 2014

Sequía, crisis nerviosas y síndromes de abstinencia

Los dioses salven a Community y a Abed, porque son lo único que me queda.
Después de que, la semana pasada, mi ordenador se rompiese definitivamente, las cosas no han estado bien.



En primer lugar por el hecho en sí mismo. No pude recuperar ninguno de mis archivos, lo que me afectó tanto que ni siquiera hice una sola vez el chiste de "estaba a punto de jubilarse" que, por otra parte, era cierto. Es decir, tenía como mínimo diez años. Lo echo de menos...
Por suerte me decidí a tener betas para mi proyecto de novela, porque sino habría perdido más de doscientas páginas. Ahora sólo he perdido unas treinta. Pero sigue siendo mal.
El word nuevo es distinto al mío. ¡Odio los cambios! --si tenéis un buen programa de escritura agradecería que me pasaseis el nombre-- Y encima tengo que volver a corregirlo todo. Es agotador.



También pasa que, poco después, acabé La princesa mecánica --grandioso-- y los últimos relatos de The Bane Chronicles --épicos--. Como aún no han traducido Ciudad de Fuego Celestial y no encuentro una puñetera traducción ni a tiros, estoy pasando por un síndrome de abstinencia bastante serio. ¿Qué? ¡La saga engancha! (SPOILERS CIUDAD DE LAS ALMAS PERDIDAS ON) ¡Alec y Magnus lo han dejado! ¡Maureen es una loca psicópata que se ha cargado a Camille vestida con una camiseta sobre unicornios! ¡Jace se ha convertido en Edward Cullen y ahora no puede tener relaciones con Clary porque podría matarla de un polvo! ¡Simon e Izzy por fin empiezan a avanzar! (SPOILERS CIUDAD DE LAS ALMAS PERDIDAS OFF)



Los adelantos son crueles y sólo traen más ansia.

Sí, ahora es cuando deliro un poco acerca del tema. Dejadme cancha, lo estoy pasando muy mal.
¡SEIS PERSONAJES PRINCIPALES! ¡SEIS! Y, ¿quienes? Porque ahora me pregunto quién prefiero que muera y es peor. Porque NO pueden matar a Jace, que es un Herondale y es Jace. Y Clary, que es súper y se la quiere un taco. Simon, tan mono y tan friki y seguramente tan muerto cuando acabe la novela. Isabelle, que me cae bien y no quiero que muera pero, claro, entre lo malo... Alec, que se lo merecería un poco después de dejarse engañar por Camille --según una escena eliminada, es que hasta la alimentó, el gilipollas--, pero que me sigue cayendo bien y NO QUIERO QUE ME JODAN EL SHIPP. Y Magnus, que es mi personaje favorito desde siempre y que, si matan, me romperán en trocitos muy pequeños y me llevará el viento. Así que, yo pongo mis fichas sobre Luke o Jocilyn --seguramente sólo uno de los dos muera--, sobre Robert Lightwood --que me cae fatal, por lo que DESEO que muera--, sobre Sebastian --que oye, es principal--, sobre Simon --que no me hace gracia y duele pero es genial y a esos suelen matarlos--, sobre Maia o Jordan --y si no muere ninguno, apuesto a que cortan o algo-- y... Y no sé más. No se me ocurre ninguna otra muerte que no me desgarre el corazón. ¿Por qué no me estoy metiendo spoilers? ¿Por qué soy gilipollas y no resuelvo esta tensión? ¡NO LO SÉ! ::se encoge en una esquina y solloza mucho::



Sufro mucho.

Y, necesitada de algo que me distrajese de mi dolor, me metí de lleno en Panem. Sí, la trilogía de Los Juegos del Hambre me calmó ligeramente, pero como me la acabé en dos días --de forma literal-- no tuvo resultados a la larga. Además, tenía cinco personajes favoritos, de los que murieron tres. (SPOILERS SINSAJO ON) ¡FINNICK! ¡PRIM! ¡CINNA! Es que sólo se salvaron Haymitch y Peeta, lo que es mal. (SPOILERS SINSAJO OFF) Lo extraño es que, en vez de las pesadillas que esperaba, me provocó un sueño ñoño en plan novelilla romántica. Mi subconsciente tiene ese tipo de detalles, a pesar de su firme oposición a darme sueños con maromazos.

Como ninguno de los libros que quiero leer está en Internet, lo único que me mantiene en pie es Community. Porque tendría que comprarme La profecía, secuela de Kate y sus hermanas, mas, después del ordenador nuevo, estoy muy arruinada y tengo que guardarlo todo para Septiembre y Ciudad de Fuego Celestial.
Y es que, encima, la abstinencia de Cazadores de Sombras ha despertado nuevas abstinencias que tenía controladas. ¿¡QUÉ COÑO PASARÁ CON DEMONIO!DEAN!? ¿¡Y CON ROBIN HOOD Y REGINA Y HOOK Y EMMA Y EL RUMBELLE!? ¿¡QUÉ PASARÁ CON ARIADNE, DEKER Y JERO PERDIDOS EN EL TIEMPO!¿ ¿¡Y CON EL KENNAL!? ¿¡CUÁNDO COÑO EMPIEZA CORRIENTES DE TIEMPO!? ¿¡EL HIJO DE DIANA Y MATHEW NACERÁ BIEN O ELLA TENDRÁ OTRO ABORTO!? ¿¡FINN Y KATE ACABARÁN JUNTOS!? ¿¡KURT Y BLAINE SE CASARÁN EN LA PRÓXIMA TEMPORADA!? ¿¡CÓMO LLEVARÁN LO DE LUCRECIA Y HERNÁN!? ¿¡NOS LIBRAREMOS DE LA TRAMA ABSURDA DE NUÑO E IRENE!? ¿¡DÓNDE HA QUEDADO MI PROPÓSITO DE NO ABUSAR DE LAS MAYÚSCULAS!? ¡¡¡SON DEMASIADAS PREGUNTAS!!!




En resumen, que si tenéis la traducción de CHF la exijo. Completamente en serio. Y, por lo que más queráis, ¡qué alguien me recomiende una saga juvenil de literatura fantástica antes de que tenga un verdadero ataque de pánico y acabe hospitalizada!




PD: También está True Blood, pero es semanal y eso no me sirve de mucho.
PD2: Puede que esto haya sido ligeramente exagerado pero, en todo caso, lo estoy pasando muy mal y os fastidiáis.
PD3: Cassandra Clare es malvada.
PD4: Sobre Cazadores de sombras...




martes, 22 de julio de 2014

Bajo la misma estrella

He acabado Bajo la misma estrella hace unos minutos.
Lo he intercalado en la lectura de Ciudad de las Almas Perdidas, para después intercalar en su propia lectura varios tomos de Las crónicas de Bane --que debéis leer obligatoriamente--, pero lo he acabado.


Bajo la misma estrella no ha sido mi libro favorito y no lo será nunca. No porque el libro sea malo, no porque desmerezca la fama que tiene. Es un libro magnífico, casi poético y francamente admirable. No, la razón de que no esté entre mis tomos favoritos no es problema del libro, sino mío. Egoístamente, trato de evitar las tragedias. Me gusta que, a pesar de no tenerlas todas conmigo respecto a la idea de un final feliz, los personajes a los que aprecio y quiero acaben bien y sean felices. ¿Para qué está sino la ficción? Aunque no aplique las mismas reglas para leer que para escribir, siendo esto hipócrita por mi parte, quiero un mundo mejor sobre el que leer.
No hablo de mundos edulcorados y llenos de unicornio, por supuesto, pero sí hablo de un alivio final. De que, por mucho que pase, ese personaje al que aprecias desde lo más profundo de tu corazón, ese ser que ni siquiera existe en el mundo real, alcance un buen final, acorde con lo que merece. Quiero mundos ensombrecidos y realistas, llenos de maldad, en los que al final tengas un pequeño alivio, algo que te descargue la tensión y la culpa.
¿No es absurdo?

Bajo la misma estrella es un libro triste y realista, no es otra historia de lucha contra el cáncer. No lo es. Podría enumerar un millón de diferencias, si bien la principal razón para mis palabras es la resignación. Hazel Grace sabe que va a morir, sabe que le duele y no va a mantener una sonrisa hasta el final de sus días, lo sabe y lo asume. Lucha para respirar, pero no lucha para cambiar el verdadero meollo del asunto: se muere. Asume la muerte, la ve injusta y dolorosa y sufre por ello, pero se resigna. Porque no resignarse, después de todo, da el mismo resultado: morirse.
Y no es una tragedia, exactamente. No es un libro que sólo busca hablar de muerte o de tristeza o de cáncer. Es una historia de vida, de amor y de muerte. Los tres componentes conviven apaciblemente, sin grandes luchas, sin convulsionar el ritmo de la novela. Tres etapas de la existencia que, tanto en el libro como en la realidad, se superponen unas sobre otras.
Hazel y Augustus son personajes reales e irreales al mismo tiempo. Son reales porque transmiten esa sensación de realidad, de "esto puede pasarte a ti". Jon Green es realista y no les engrandece inútilmente, no les convierte en héroes de la lucha, sino que desmiente esa idea y deja sólo lo que hay: dos seres humanos con la certeza de la muerte sobre sus hombros. Ambos van avanzando por un mundo seco y semi-desértico donde no hay nada, porque la vida, como dicen, es un valle de lágrimas y las lágrimas no son sino agua salada; la sal esteriliza, la sal convierte un lugar hermoso en un desierto por el que andar es difícil. Y a la vez, el desierto es uno de esos paisajes impresionantes y hermosos. Supongo que es una buena metáfora. O eso, o estoy quedando fatal. Me arriesgaré. Y a la vez, Hazel y Augustus son irreales. Porque hay un punto de irrealidad en que dos personas tan excepcionales no sólo hayan existido, sino que además se encuentren entre todos los imbéciles que habitamos este mundo. O quizá es que, a mis diecisiete años, ya soy una cínica egocéntrica y no puedo ver que hay personas tan maravillosas en el mundo porque no soy una de ellas.


Esa es otra. Gus muere con mi misma edad. Es jodidamente extraño e injusto que él muriese mientras que yo esté viva. O al menos, es así como se siente. Absurdo, dado que Augustus nunca existió ni existirá, no digo que no. Pero supongo que esas cosas te afectan, te hacen algo. Es como si, de pronto, fueses más consciente de tu humanidad y tu mortalidad, como si la amenaza del cáncer o de la muerte en sí se hiciese más palpable. Eso también es absurdo. Tendrían las mismas posibilidades de encontrarme un cáncer si no hubiese leído el libro. Aunque ellos mismos lo advierten: en la inconsciencia está la felicidad.

Seguramente esté quedando como una completa gilipollas. Soy consciente de ello. En plan: "Oh, quieres vendernos reflexiones profundas sobre la vida sólo porque te has leído un libro triste, que, encima, está de moda." No. En absoluto. Simplemente tenía esto dentro, en la cabeza, dando vueltas y enloqueciéndome. Y necesitaba sacarlo de mi sistema. Esto no es una reseña, es una nota rápida para que mi habitual inconstancia y mi locura inconsciente y feliz puedan seguir su costumbre, haciéndome olvidar los efectos que esta lectura ha tenido sobre mí. Así que, ahora, es problema vuestro.

Seguramente mañana recuerde el libro como muy triste y bonito, pero todos estos sentimientos extraños que estoy experimentando ya no estén. Me alegro por mí, dado que sentirse consciente de la vida y la mortalidad es una mierda.

Os recomiendo mucho el libro. De vez en cuando, a todos nos viene bien una lectura más profunda de lo habitual y con frases grandiosas e incluso algo frikis. Aunque yo sigo proclamando mi amor incondicional a la lectura con significado ocasional, aventura habitual y amor manteniendo la historia interesante. Una, que es muy básica.

viernes, 18 de julio de 2014

Crónica de la WizardCon

Poned música épica, amigos míos, porque os voy a contar mi aventura. Sí, esto es... Crónica de la WizardCon. Porque Teo está fuera de lugar en algo de esta índole.


Sábado 12 de Julio de 2014. Madrid; WizardCon.

Como nos levantamos tarde me perdí la proyección de WolfChildren, pero ya la habíamos visto en clase de Latín, así que me dio igual.



La WizardCon fue un impacto, te sientes genial cuando sabes que la gente de alrededor no te juzga, que son como tú. Y no, no hablé con nadie y me fui directa al mercandashing. Soy tímida, aunque no lo parezca mucho, y todo el mundo por allí iba en pareja o grupito o tenía cara de "ni me hables", así que nada. Yo solica.
Había decidido que sólo me compraría una camiseta y que con un autógrafo de Eoin Maken tenía suficiente. Pero, ¡oh, el oprobio! No venden autógrafos sueltos y hay que pagar unos 20€ por ir a que te lo firme él en persona. Pero bueno, ¡iba a conocer a Eoin! Así que es justificable. Lo que ya no lo es son las tres camisetas que me compré, pero bueno.



Desgraciadamente, la que me gustaba de Supernatural --una muy guay con el símbolo de expulsión de ángeles dibujado con sangre-- no la había de mi talla, así que me compré una del Team Free Will con las cabezas de Sam, Dean y Cas y santas pascuas. Luego me dije: Oh, una más. Mala idea. Había una oferta así que... Ahora tengo una de Hogwarts College y otra de "Mi vida está basada en hechos reales (Autenticidad garantizada)". Me gustaría poneros fotos, pero no las he encontrada en Google. Lo siento.
Después de dar vueltas y vueltas hasta descubrir que las entradas a las Q&A se compraban en el mismo sitio donde ya había comprado la camiseta y la foto de Eoin Maken, para conseguirla acto seguido, no tenía nada más que hacer durante media hora.
Me senté y leí más de Príncipe Mecánico.
Finalmente fui a mi primera actividad: la charla sobre series y películas de acción. Fue una charla amena, divertida, interesante... Así que no me imagino como se lo pasarían los que tenía una mínima idea de Star Wars, Star Treck, los superhéroes de Marvel y demás. Supongo que mejor que yo. Mi única intervención fue cuando nos mandó levantar la mano a los fans de Cumberbatch. Luego hizo una encuesta en plan ¿Preferirías a...? No sé quién era el otro, pero seguí con Benedict porque es Sherlock, tíos, y la voz de Smaug el Terrible, por lo que se merece un poquito de respeto.


La foto va dedicada a una amiga mía a la que le gustan Sherlock y los británicos con bufanda.

Luego, cuando yo había decidido comprar la revista Acción --de donde eran los conferenciantes--, ¡nos la regalaron! Fue genial y los chicos muy majos y muy graciosos. Puede que yo no hubiese visto ni la mitad de las cosas sobre las que hablaron, pero explicaron mucho sobre la técnica, el trasfondo, lo que funciona y lo que no funciona, etc. Y además, antes nos pusieron un vídeo crossover de Harry Potter, El señor de los anillos y Merlin, con el que yo me lo pasé pipa.
Los problemas llegaron cuando traté de irme a comer. En la cafetería me mandaron a por un ticket. Yo no lo entendí y miré a mi alrededor buscando una cola. Había una cola. Una gigantesca y larguísima cola. Por lo cuál me puse en ella, maldiciendo por lo bajo y preguntándome para que coño querrían un puto ticket los gilipollas esos. ¡Qué sólo tenía una hora para comer! Y apareció una chica, monísima, por cierto, haciendo cosplay de Castiel y con un pin del destiel, por el cuál yo sentí malsana envidia. Me preguntó en inglés si esa era la fila para el auditorio, a lo que yo le respondí que no. Luego me lo preguntó una con un colgante de las reliquias de la muerte multicolor, dándole yo la misma respuesta. Al segundo siguiente, el que me precedía en la cola se giró y me dijo que no, que esa cola era para entrar en el auditorio. Fue algo así.
Chico Random: Eh, no, te confundes. Esta es la entrada para el auditorio, lo de los tickets de comida es ahí ::señala una cola pequeñita con un cartel que pone "Tickets de comida"::.
Yo Misma: Ah, pues acabo de mandar a esas por ahí...
CR: ::comprensivo:: No pasa nada, mujer.
YM: No he estado aquí ::se va por patas::.
Resulta que lo que el chico quería decir era que había que comprar la comida antes y darle el ticket para que te la entregasen. Yo es que soy tonta, pero bueno, vosotros ya lo habréis intuido y tal.
Me comí mi bocadillo de tortilla tranquilamente mientras ojeaba la revista Acción, la que me habían regalado, vaya.
Después fue la charla sobre CHF y GoT, en la que participaban un enviado de la editorial de Gigamesh, el creador de Los siete reinos, Javi --sí, yo ya me tomo toda la confianza del mundo-- y Unai, los dos últimos forman parte de Podcast de Hielo y Fuego, que es grandioso.
Se les notaba el amor por la saga y, sobretodo, que sabían de lo que hablaban. Hubo debate, diversidad de opiniones y un caminante blanco. Además, que leñe, que me ha hecho ilusión verlo en vez de sólo oírlo. Como yo ya sabía, Unai es un ídolo. Y no lo digo porque se riese de mi chiste. Que también. Porque sí, el humor estuvo muy presente y yo tuve una pequeña intervención. Algo como esto (apróx.):
Javi: Porque claro, si lo leías cuidadosamente, te dabas cuenta de que Loras era gay.
Unai: ::de broma:: ¡Estaba rezando!
Yo Misma: ¡Bueno, de rodillas estaba!
Que no será muy original, pero intervine. ¿Tú lo has hecho? Pues eso, JA.
Y tal.
Después subí a la habitación a hacer tiempo y a comenzar esta entrada, antes de bajar a las 16:10 porque a las 16:30 empezaba la firma de autógrafos y, estando Eoin, TENÍA que haber cola.





Había una inglesa repartiendo tarjetitas para pedir la renovación de Merlin, a mí me dio una, para después ofrecérsela a un par de chicas que estaban detrás de mí. Lo que, conociéndome, propició una conversación sobre la serie. Antes de que podáis decir quidditch, yo ya estaba acoplada y estábamos charlando con otra chica sobre series y frikismo y demás. Que la firma se había retrasado un huevo. Ellas también habían ido para conseguir un autógrafo de Gwaine, dado que en el último momento se anuló la presencia de Misha Collins. Lo que es mal, pero bueno.
Por fin pudimos entrar y, entonces, yo estaba primera para el autógrafo. Él llevaba un conjunto feucho, pero seguía siendo tan guapo... Y estaba con un chupa-chups. ¡CHUPA-CHUPS! ¿Que por qué me emociona? ¡ES EOIN!



Bueno, pues eso. Más o menos así:
Eoin: Wath is your name?
Yo Misma: Artemisa.
Eoin: Wath? ::mira el papel que ella le tiende dónde lo tiene escrito: Ah! Beautiful.
Yo Misma: Gwaine is my favorite character.
Eoin: Yes, I am agree ::enorme sonrisa::.
Yo Misma: Is the best.
Eoin: Yes, he was.
Yo Misma: ::recogiendo el autógrafo:: And you're the best too.
Eoin: Thanks.
Yo Misma: ::se retira::
Guardia de seguridad: Te iba a dar un beso.
Yo Misma: ¿Qué?
Guardia: Se estaba acercando para darte un beso y tú te has apartado.
Yo Misma: ¿QUÉ?
Me odio a mí misma.
En serio, me odio tanto que he tardado casi una semana en seguir escribiendo esto, ya que cada vez que lo recuerdo tengo ganas de pegarme de cabezazos contra una pared.
Bueno, continuemos.
Después de que nos firmase las fotos nos fuimos al territorio del mercandashing, donde había mesas y asientos libres. Estuvimos allí un rato, que yo aproveché para hacerme fotos en los fondos que nos habían puesto para tal fin. Bueno, una de las chicas me las hizo porque yo sigo sin tener móvil. Da igual. En todo caso, estuvimos allí esperando porque la Q&A de Merlin se había retrasado un montón.
La Q&A... La Q&A fue una pasada. Los actores eran muy divertidos y, a pesar de no tener mucha idea en inglés, se les entendía bastante bien. Y yo hice una pregunta. No me entendieron del todo, pero la hice. Ponedlo desde el 13:50 para oírla:



Sí, os juro que soy yo. Palabrita de fangirl.

Y después de eso ya me volví a la habitación, pero más contenta que unas pascuas. Y bueno, he perdido un beso en la mejilla, sin embargo, siempre puedo besar la foto firmada, ¿no? Lo hago cada noche antes de dormirme. Podéis tenerme envidia, pena o lo que queráis, pero el chaval está tremendo y Gwaine es la leche, así que...


Aysh, quién fuese collar...


PD: El nombre de Eoin se pronuncia "Owen", lo dijo él mismo. ¿Fuimos la pareja de chicas que os he comentado y yo las únicas a la que no les pegaba?

martes, 8 de julio de 2014

True Blood: entre la grandeza y el fiasco

Internautas: True Blood ha vuelto.
Que, imagino, ya lo sabríais, dado que llevamos unos tres capítulos de temporada. Y yo, como vuestra fiel aprendiza, escribo esto para daros mi opinión de estos tres capítulos y de las temporadas anteriores. Sí, es una entrada que llevo bastante tiempo retrasando escribir.

(SPOILERS True Blood; Hasta el capítulo 7x03)

True Blood es una serie de la HBO, como Game of Thrones, que ha ganado bastante fuerza en la cadena. Se basa en una saga de libros llamada The Southern Vampire Mysteries, escrita por Charlaine Harris, que han ido ignoran progresivamente hasta que coinciden solo en el nombre de algunos personajes.
Mientras que la primera temporada discurre de forma bastante simular al libro, en la segunda empezaron a tomarse algunas licencias, en la tercera coincidían en el trasfondo de la trama, en la cuarta conservaron un par de cosas y le metieron imaginación, y al llegar a la quinta ya tiraron los libros a la basura e hicieron lo que les dio la gana.


Algunos se quejarán de que es una mala adaptación y que por eso ha ido degenerando a lo bestia. Quizá porque no me leí la traducción oficial no estoy de acuerdo con esto, ya que los libros me parecieron un horror. Sookie era menos asesinable, pero el resto de personajes... Eran aburridos que no veas y en la serie molaban más.
En todo caso, ni las tramas ni los personajes tienen ya nada que ver.
La primera temporada no estuvo mal, en la segunda metieron bastante crack y la tercera y la cuarta fueron los mejores. La pregunta obvia es que las hizo mejores. ¿Fue seguir el libro en líneas generales? ¿Fue distanciarse bastante de él? ¿Dónde estaba el término medio?
La tercera debe más de la mitad de su grandeza a dos cosas: Russell Edgington y el pasado de Erik. Aunque, si bien el pasado vikingo y sus planes de venganza fueron maravillosos, Russell tiene la mayor parte del mérito. En el libro era un vampiro gay. Punto. En la serie era un ser mezquino y manipulador que convivía con su esposo Talboot --que en el libro era uno de sus putos, por cierto, ya que su casa era una sucursal de la mansión PlayBoy en gay--, teniendo un montón de trifulcas doméstica ya que éste era un Drama Queen de la leche, y que siempre consigue lo que quiere. Cuando Erik mata a su pareja para robar la corona de su padre --porque sí, plebe, el padre de Erik era el rey de los vikingos--, el chaval se china que no veas y se carga los intentos de integración vampíricos: le arranca parte de la columna a un presentador de la televisión en antena y da un discurso sobre como los vampiros quieren beberse a sus hijos. Flipas un poquito. Como molaba ese hombre... La cuarta, aunque se hace un poquito pesada con el tema de las brujas, mola porque tiene a Erik. Que vale, estaba desmemoriado, algo perdido y menos molón, pero era Erik. Y se emborracha bebiéndose a un hada que es Irene Atler en Sherlock, por lo cual soy fan suya.

Erik poco antes de matar a Talboot --sí, le engañó fingiendo que iban a jugar a los médicos, ¿no es el vampiro más guay del mundo?-- y recuperar la corona de su padre.

La quinta... Bueno, la quinta tiene varios momentazos, pero ya no está tan bien. Y muestra cual es la mayor lacra de la serie: Sookie. Que sí, que es la protagonista, pero da asco. En un principio la shippeé con Erik, pero he cambiado de opinión. Les shippeaba en plan "Erik la quiere, así que..." no porque me gustase Sookie. Sookie es el ser más Mary Suesco que existe y existirá nunca. A algunos la temporada no les gusta porque tiene contenido religioso, dado que toda la trama de la Autoridad orbita alrededor de la figura de Lilith, la primera vampiresa, y quien será su elegido: para mí, es la parte más interesante de la serie. El resto de las tramas son aburridas que no veas, ¿vale?

Erik cuando le cortan el pinchito con Nora, su hermana.

La sexta llegó a un nuevo nivel de estupidez. Lo único interesante era Erik tratando de salvar a los vampiros de los campos de concentración semi-nazis. Oh, bueno, reconozco que algunas partes de Billith no estaban mal, pero eran las menos. Sookie... Sookie estaba ocupada relacionándose con Warlock, su tío abuelo en no sé qué grado que había sido convertido por Lilith al inicio de los tiempos, cambiando a un hada-vampiro, y que llevaba esperando por conocerla desde entonces para convertirla también y que pudiesen ser hada-vampiros de la realeza de las hadas juntos hasta el fin de los tiempos. Guau. Que oración más larga... 

Warlock siendo Warlock.

No nos olvidemos de las tramas absurdas resultado de convertir a Lafayette en médium, de la trama aparte de Sam, que tenía poco que ver con la serie y era prescindible de medio a medio, de los licántropos canis raros de Alcide ni del fantasma de fuego irakí que perseguía a Terry. Yo las de los dos últimos me las saltaba directamente.

Y la verdadera pregunta: ¿Cómo va esta séptima temporada?
Se están cargando a todo lo que se mueve. Lo apruebo. Casi todos los personajes de la serie me importan una mierda pinchada en un palo, así que me alegro de que nos libren de su presencia. Siento la ausencia de Steve Newlin y de Russell, pero que le vamos a hacer. También hecho de menos a Godric y Nora, igual que Erik, y tengo que aguantarme. El resto de personajes van cayendo uno tras otro. Por ahora se han cargado a Maxine Fortenberry, a Alcide, a Tara y a un montón de vampiros random que están enfermos de V. Se nota que es la última temporada, porque no están dejando títere con cabeza y han perdido el miedo a cagarla. En realidad, creo que eso les favorece. En parte. Porque, seamos sinceros, han convertido True Blood en una especie rara de Walking Dead vampírico. Y han contagiado a Erik --¡a Erik!-- con V. ¡Oh, señor, ¿por qué?! Por suerte, Pam ha conseguido levantarle y hacerle luchar, ya que Jason perdonó la vida de Sarah Newlin la temporada pasada y eso no se puede consentir. Como le maten, serán perseguidos por fangirls y fanboys hasta los confines de la tierra.


¿Qué si espero alguna otra cosa de esta temporada más allá de escenas de Erik? Sueños candentes por el V --si son Jason & Erik mejor, porque me hacen mucha gracia--, algo de conflicto político --que parece que vamos a tener por parte de la empresa que fabricaba la True Blood-- y, sobretodo, que líen a Lafayette con el Hippy!Vampiro, a ver si vuelve a ser el increíble personaje que era. Que Jessica es mona, pero no interesa tanto, leñe.



¿Qué? ¿Qué en casi todas las imágenes sale Erik sin camiseta? No sé que queréis decir.
¡Un placer, maestros del frikismo! ::brinda a su salud con una True Blood::

PD: Russell Edgington dando miedo cual hombre del saco aquí.

sábado, 28 de junio de 2014

Ser diferente mola

¡Hola, maestros del frikismo!
Hoy, es un día especial.
Es el día del Orgullo LGTB y, como slasher desatada que soy, pues he pensado en hacer algo al respecto. Ya sabéis, por lo de la tolerancia y los derechos humanos y la igualdad y esa clase de cosas. Seguro que ya os sabéis el discurso. Es un discurso bastante popular.
Me he planteado durante un rato que podía hacer, dado que explicaros lo guays que son mis parejas slash me parecía un poco... Bueno, que no era original.

Veréis, algo que aprendes cuando te vas haciendo mayor es que este mundo no está lleno de arcoiris, unicornios y cosas rosas. Es un mundo duro y complicado lleno de aristas que se clavan, de maldad y de miedo. Y sí, estoy quedando como la típica que da el discursito, ya lo sé. Pero es la verdad. En el mundo hay lo que yo llamo "mala gente". O "estúpidos". O "gilipollas". O "ojalá y te partan todos los dientes". Y demás.
Porque esas personas tienen miedo. Tienen miedo de aquello que es diferente. Y no me refiero sólo a la comunidad LGTB, sino a todos. Lo que es diferente asusta y se rechaza. Lo que no encaja en un canon es desechado porque a la larga trae problemas. Lo que realmente quieren es que todos seamos iguales, pero no como deberíamos serlo. Quieren que pensemos igual. Que vistamos igual. Que reaccionemos igual. Es algo de este mundo que me enferma especialmente, la verdad.
Es decir, yo nunca he sido del todo normal. A los seis años ya creían que era rara y ya no encajaba del todo en el mundo. Y, realmente, da igual lo protegido que sea el entorno o la buena gente que te rodeé, porque hasta la mejor persona puede hacer daño a aquello que teme. Nunca tuve ningún problema serio por ser diferente. Oh, bueno, sí. Una matona. Es una historia no divertida que incluye encerramientos en armarios e intentos de tirarme por una ventana. Sí, soy muy Kurt.


Tampoco es que me ponga a llorar al recordarlo ni nada. Es sólo mi incapacidad de callarme y dejar de dar detalles. Disculpadla y tal.
En todo caso, sí, hubo un matón, y sí, después hubo más problemas, pero, dentro de lo que cabe, no fueron especialmente preocupantes.
Y, a pesar de que fueron incidentes cortos y algunas veces hasta absurdos, durante ese momento tú los ves como el fin del mundo. Porque el rechazo duele. Duele más de lo que debería doler para que fuese justo. Pero claro, el mundo no es justo.
Así que sí, el rechazo es doloroso. Aunque hay que reconocer que curte, que impermeabiliza. Cuando algún imbécil hace un comentario, yo soy capaz de responder. A veces, incluso me lo paso bien, llega a ser como un juego. También es que yo soy de las que se ríen del chiste sobre ella misma, si es bueno. Si es malo no. Si es malo me cabrea porque es malo o porque el idiota no va a entender la réplica.
En cualquier caso, al menos en mi experiencia, aprendes a defenderte y a ignorar cualquier clase de comentario de ese tipo. Pero se tarda.
Por lo que, claro, cuando te enteras de que tu caso no fue exagerado y de que hay gente pasándolo peor, la reacción natural es incredulidad. No porque considerase lo mío como lo peor del mundo mundial, sino porque me costaba creer que hubiese gente tan cabrona por el mundo sin que nadie le pegase con un garrote en la cabeza o algo. Oh, está bien, a riesgo de quedar como una niña inocente me sigue sorprendiendo. La parte del garrote, digo.
¿Que qué tiene esto que ver con el día del Orgullo? Pues que, al menos para mí, la situación no es tan distinta. Se trata de lo mismo, de miedo a lo diferente, de tratar meternos a todos en la casilla que dicen que nos corresponde. De ponernos una etiqueta para que los que nos salimos parezcamos más material defectuoso que otra cosa.


Y sé que no es todo el mundo, por favor. No es todo el mundo. Pero sí que hay más gente de la que se podría pensar en un principio. Eso es lo que deberíamos cambiar urgentemente de este antro. En realidad, creo que vamos por buen camino, que estamos enseñando a las futuras generaciones que ser diferente no es malo. La imagen anterior es de un capítulo de Los padrinos mágicos en el que nos enseñan lo HORRIBLE que sería el mundo con todos siendo iguales. Y que aquellos que discriminan, discriminan por ser imbéciles, no porque esté mal ser diferente. Fue un gran capítulo.

Pero volvamos al tema.
Realmente, mi primer contacto con la homofobia fue: "¿Pero eso sigue existiendo?". En esa época creí que era como el racismo o como el franquismo en Cuéntame: algo desfasado. Obviamente, no lo es --y el racismo tampoco--, pero fue una gran sorpresa.
La primera vez que fui consciente de que había chicos que se besaban con otros chicos (o chicas que se besaban con otras chicas, pero eso lo descubría más tarde, cuando llegó Bea en la segunda temporada) fue en Aquí no hay quién viva. Y, dado que mis personajes favoritos de ese entonces y todavía hoy son Emilio, Mauri y Marisa, entiendo que no me debió resultar demasiado traumático.
Consideré que los que salían en la serie tratando mal a Fernando y a Mauri --¡a Mauri, por los dioses antiguos y nuevos!-- eran idiotas y, sí, mala gente. Pero nunca pensé que, realmente, había gente siendo así por el mundo real, fuera de la televisión.
... Sí, era una niña muy inocente. Casaba a los colores. Si la moñez me viene de serie...
Pero como os decía, la realidad es bastante distinta. Hay gente a la que la idea de dos hombres juntos le pone los pelos de punta. Y, lo más sorprendente, gente joven. Es decir, no son cuatro paletos de pueblo desdentados haciendo chistes sobre mariquitas, sino que hay personas en los institutos que opinan igual. Eso sí que fue un shock. ¡Pero si en la tele decían que estaba bien! pensaba yo ¿Es que no ven Aquí no hay quién viva? Y parece ser que no la veían. Anda que hay gente con mal gusto...
Aun así, es obvio que las cosas están cambiando para mejor. No en todas partes. No al mismo tiempo. Pero, bueno, ahora hay muchísimas parejas homosexuales en la cultura pop, que es lo que llega más a las nuevas generaciones. Es decir, todo el que vea Glee no va a hacer una mueca ante una persona homosexual porque es IMPOSIBLE no amar a Kurt y a Blaine. En Cazadores de Sombras están Magnus y Alec. Hubo CINCO temporadas de Queer as Folk, que es una serie bastante fuerte y explícita, aunque sin ser tampoco vulgar o vacía. Lamentablemente sólo hubo una de The New Normal, que ejemplifica bastante bien lo que quiero decir, pero que le vamos a hacer, es preciosa en toda su extensión y yo prefiero tomármela como una película larga y ya. No sé si, realmente, podemos considerar el yaoi como algo positivo, dado que normalmente perpetua mucho el típico rol de el chico-chico y el chico-chica, pero está ahí y hace dinero, lo que significará algo. ¿Y cuanto fic y fanart slash hay por ahí de The Avengers, House, Supernatural, Sherlock y Harry Potter suelto?

No sé si es adecuado decir que el miedo a lo diferente desaparecerá, pero los tiempos están cambiando. Y si se atreven a juzgarnos porque nos gusten los chicos o las chicas, porque tengamos otra raza u otra religión, porque no nos comportemos de forma aceptable para la sociedad o porque rompamos los canones, siempre podemos pegarles un puñetazo en la nariz.



PD: ¿Debería haber ido a lo fácil y haber comentado lo guays que son Kurt y Blaine? ... En realidad, ya hice una entrada al respecto, así que...

domingo, 22 de junio de 2014

Ciudad de Hueso / Jace es chachi

¡Es verano! ¿No notáis la inusitada calidez que, atravesando los gruesos ventanales, sube vuestra temperatura como lo haría un baile sensual de Matt Bromer? Na', es broma, no hace tanto calor.
...
Guau. Que malos son mis chistes. Me siento avergonzada y todo. ¿Cómo es que la gente me habla si digo cosas como estas? Que corte.



En todo caso, he acabado las Crónicas de Kane. Han sido épicas. Afirmo que, sin lugar a dudas, Rick Riordan y Mara Oliver deberían ser nombrados Amos de la Resolución y Ejecución del Triángulo Amoroso. En serio. Pero no os diré la razón para no entrar en spoiler.

Aparte de eso, he comenzado la saga Cazadores de Sombras. Sí, es de lo que vengo hablar. Sí, habrá spoilers. ¿Qué? Llevo mucho sin reseñar con spoilers y es imposible no reseñar esto con spoilers, ya que hay sorpresas a cada maldita hoja. Aun así, el SPOILER MÁXIMO SUPER SPOILEROSO no lo he puesto.
Y ale.

(SPOILERS del primer libro: Ciudad de Hueso)

Pues la protagonista se llama Clarissa Fray. O eso nos dicen. En realidad, sí que se llama así puesto que, sea quién sea su padre y se llame como se llame su madre, es lo que debe poner en su partida de nacimiento.
Clary es una otaku con alma de artista, un mejor amigo que es un perfecto ejemplo del Amigo-Mono-No-Correspondido-Común, una madre sobreprotectora, un tío que no es su tío pero es amigo de su madre y lo considera su tío y, al parecer, gusto por los chicos que le van a traer problemas.
Pues bien, Clary y Simon, el amigo, se van de marcha a Pandemonium, que debe ser la discoteca con nombre más épico ever, y allí, Clary ve a un chico con un cuchillo. Es un chico potente, pero ella no se da cuenta --todavía-- porque el cuchillo es un elemento disuasorio importante. Y es que ese chico está siguiendo a otro, que se ha metido en un armario con una chica guapa. Bueno, el primer chico está acompañado por otro chico, pero éste como que no pinta mucho, así que... ¿Sabéis qué?, pongámosles nombres:
Chico del cuchillo: Jace (insertar apellido según parte de la historia pero en principio Wayland).
Chico que va con la chica guapa: Desconocido (próximamente cadáver; próximamente "¡El cadáver ha desaparecido como polvo interdimensional!").
Chica guapa: Isabelle Lightwood. 
Chico que acompaña al chico del cuchillo: Alec Lightwood (también conocido como Alec Wayland, señor Alec Wayland, Alec Ligthwood-Wayland, Parabatai significa amentes destinados, señor esposo de Jace Wayland y demás títulos similares para aquellos que leen su diario (Isabelle)).
Bien, vale, ahora nos aclararemos mejor.
Pues que Clary entra en el armario y ve que han atado al desconocido y le están amenazando. Clary flipa en colorines fosforitos porque no es una conversación en plan "Los TribuUrbanaRandom no van a permitir que los OtraTribuUrbanaRandom nos vacilen vilmente, ¡qué tenemos navajas, jolín!" sino más bien algo en plan "Los demonios sois malos y mentís y ahora tenemos que matarte antes de que esto se parezca aún más a un dialogo de Supernatural." Obviamente, la pobre no se nos pispa de na', ya que la demonología no es una asignatura obligatoria en el instituto --cosa que me parece fatal, así os lo digo--. Como ciudadana ejemplar, Clary sale en defensa del pobre desgraciado. Inútil, pero ella lo ha intentado.
Los Cazadores de Sombras flipan porque a) ¿Quién es esa tía que les está echando la bronca? b) ¿Cómo puede verles sin llevan marcas superchulas de invisibilidad? y c) ¿Cómo se le ocurre a la chica esa avisar a los asesinos armados de que ha llamado a la pasma?
En todo caso, matan igual al chico y, como no hay cadáver --los demonios vuelven a su dimensión de origen al morir-- y son invisibles, se quedan tranquilamente a ver como Clary da explicaciones al de seguridad.
Después, ella y Simon se van a casa, donde Clary tiene una bronca gigantesca con su madre, que se la quiere llevar fuera de la ciudad.
Y, cuando Clary acompaña a Simon al recital de poesía de un amigo, vuelve a encontrarse con Jace, que ha ido a buscarla. Discuten, Clary está preocupada por su madre así que intenta irse, Jace trata de impedírselo, ella le roba el sensor --aparato chachi de los Cazadores de Sombra que no funcionará correctamente en toda la novela-- y huye. Al llegar a casa, descubre que hay un monstruo raro en forma de escorpión tratando matarla, al que se carga haciéndole tragar el sensor por accidente.
Después de eso, despierta en el Instituto, una mezcla de motel para Cazadores de Sombras, centro de investigación, instituto normal para tres alumnos y lugar de exilio. Sí, todo es muy normal en el Mundo de las Sombras, ya lo sé.
La madre de Clary ha desaparecido y ella decide tratar de rescatarla.
Pues eso es, a grandes rasgos, lo que pasa.



La novela está escrita con una pluma admirable, con un estilo personal y elegante y mucha claridad.
El ritmo no decae en ningún momento porque no dejan de pasar cosas y de vivir aventuras. A veces son aventuras para encontrar a la madre de Clary y otras para solucionar un problema puntual, pero todas te mantienen en tensión.
Además, aunque es una novela realista y con un punto definitivamente oscuro, también tiene mucho humor. Hay situaciones, como el Rata!Simon, que son muy graciosas, si bien, principalmente, lo más hilarante es Jace. Jace es sarcástico y bastante cabrón, lo que siempre es gracioso, pero es que, encima, sus diálogos con Clary suelen ser un toma y daca. Ya sabéis lo que yo amo el toma y daca.


Por otra parte, hay que destacar la enormidad de los personajes. Excepto Hodge, que me resulta bastante patético y mala gente. Jace es la leche, como ya os he explicado. Clary es una chica fuerte y decidida, pero con buen corazón, que además es friki, lo que es bien. Simon es una monada y tal, pero tiene carácter --lo sé, sorprendente--. Isabelle es una chica guapa, pero también inteligente y decidida, que me cayó bien desde el principio. Alec es inteligente y le gustan los libros, además de ser gay, por lo que iba bien conmigo, pero es triste que esté tan colado por Jace; espero que se largue con Magnus y me den mi ración de slash YA. Magnus Bane es un brujo de sexualidad difusa para el que la palabra excéntrico queda corta, por lo cual parece hecho a medida para que le adore y le shippee con quien a él le salga del higo, osease, Alec. Luke/Lucian es maravilloso en todas sus formas y yo le quiero mazo, pobrecillo... Jocelyn no está mal, pero como ha aparecido en dos escenas como mucho, pues tengo poco que decir de ella.

Aysh, si es que no sé que más deciros para que leáis la novela. Al principio yo tenía como una torre de dudas, pero era infundadas, es genial. Leedla para que yo pueda hacer chistes sobre el malo malísimo que se llama como el perro de Vicenta. Os lo ordeno.


¿Qué? ¿Que los chistes sobre Valentine no son suficientes? ¡Blasfemos! Oh, está bien, ¿queréis más razones? ¡Tomad una razón!


Esa es una razón, Jace _________. Una razón de peso, desde luego que lo es. ¡Obedece, plebe insensata!





PD: Chistaco:
"Jace: ¿Has visto a Grey?
Anna: ¿Por qué le buscas?
Jace: Porque soy un cazador de sombras y se rumorea que él tiene cincuenta."


martes, 17 de junio de 2014

Novelas románticas por doquier y Rainbow Rowell

Pues, dado que por ahora no me queda nada para Septiembre, me doy un pequeño descanso para hablaros de lo que he leído en estas semanas. ¿Qué? ¿Qué debería haber estado estudiando? Lo sé. Soy una irresponsable ::corre a una esquina a llorar::.
En fin.

He releído Nueve reglas que romper para conquistar a un granuja y Once escándalos para enamorar a un duque. También he descubierto que, gente, hay otra saga acerca de ese universo. Lo que es bien, porque yo quiero saber que leñe pasó con Benedick y espero que lo mencionen como agua de mayo. Lo que he conseguido en español han sido las dos primeras novelas, pero hay, al menos, una más en inglés. Las que he leído son Un pícaro con otro nombre --sobre la historia de amor de Penélope, la prometida de Simon antes de que se rebelase lo de su hermana-- y Un buen conde merece una buena amante --sobre la hermana de ésta, que es una científica tipo Sheldon o Sherlock y mola un taco--. Al menos los títulos son más cortos.
También he leído otras cosas, como Eleanor y Park o Fangirl. Que son de las que vengo a hablar.

Eleanor y Park es la novela romántica que más me ha emocionado como, eh... Nunca.
Es decir, a mí la novela romántica me gusta por defecto, pero emocionar como que no me emociona. La vivo, pero yo vivo cualquier cosa. Eleanor y Park fue un descubrimiento maravilloso del que no estaba muy convencida y que demostró ser impresionante. A mí me ganó cuando los protagonistas se cogieron de la mano. PERO QUE MONOS, POR LOS DIOSES ANTIGUOS Y NUEVOS, PERO. QUE. MONOS. Eso de que la mano de Eleanor era como sujetar una mariposa, como sujetar un latido, como sujetar algo vivo. Oh, bueno, toda la situación en sí es monisísima.
Park es un chico con madre asiática que no está entre los populares pero que se lleva medianamente bien con ellos, por lo cual no tiene problemas en el instituto. Aunque no es tonto y trata encarecidamente de evitarlos no provocando situaciones complicadas.
Eleanor es una chica que viste de forma estrafalaria y que, en sí, es extraña. Ha vivido todo el año anterior en el sofá de una amiga de su madre porque su padrastro --un cabronazo, os lo adelanto porque no es spoiler-- la echó de su casa. Su madre está sometida que no veas, por cierto. Todo el instituto parece competir para meterse con ella.
Ambos se encuentran por primera vez en el autobús, cuando Eleanor empieza el instituto. Nadie quiere sentarse con ella y la situación se vuelve tensa y el conductor del autobús le dice que se siente y nadie quiere dejarle un sitio y Park se exaspera. Así que le dice que se siente de una vez de malas maneras y le deja un sitio a su lado.
Los dos tienen una relación extraña entre ellos. Oh, bueno, no tanto. Se ignoran el uno al otro. Que es, después de todo, lo que tiende hacer la gente en los autobuses. Yo me llevo algo para leer. Y Park también. Eleanor lee por encima del hombro de Park.
Y no os voy a decir que pasa después, pero os aseguro que es bueno y genial.
Y no sólo ellos, sino que todos los personajes molan. Oh, bueno, todos no, pero son reales y tal aunque a algunos quieras partirles los dientes. Yo al padrastro guarrindongo y al vecino popular les... Les... Bueno, les ponía la cabeza en el hueco de la puerta de un coche y pegaba un portazo. ... Al menos no he usado besugos.
La madre de Eleanor es la típica mujer maltratada y sometida que consiente cualquier cosa, pero que no quiere que su hija salga con chicos porque ella es guapa, pero Eleanor es lista y puede vivir sin los hombres.
La madre de Park es maja y tal, pero demasiado... Obsesionada con la moda y con la imagen, para mi gusto. A ver, que es un encanto, pero es que a mí lo de arreglarme me provoca un sarpullido y verla eligiendo lápices de ojos según la piel y haciendo cambios de imagen pues como que me intimida un pelín. Tonterías mías. Como las de las puertas de los coches y los besugos.
El padre de Park es majo también, pero no comprende mucho a su hijo. Aun así mola.
Ah, y el padre de Eleanor es imbécil, pero no es muy importante para la trama.
En todo caso, que es un libro maravilloso y genial. Incluso si no te gusta la novela romántica, es muy bonito. Aunque no me he enterado muy bien de como graban las cintas. Soy de otra generación =P
Eleanor tenía razón. No era guapa exactamente. Emanaba algo artístico, y el arte no busca ser bonito; busca despertar tus sentimientos.

Y, después de leer tal novelón, fue imperativo, imperioso y obligatorio que buscase Fangirl, una obra de la misma autora que se ambientaba en el universo fan de Simon Snow. Vamos, Harry Potter con otro nombre para no pagar derechos de autor.
Cather y su hermana gemela Wren han estado muy unidas desde que su madre les abandonó --cabe decir que el día once de Septiembre, ESE once de Septiembre--, estaban siempre juntas, se apoyaban la una en la otra y frikeaban continuamente sobre Simon Snow. Bueno, sobre Simon Snow y su compañero de habitación Tyrannus Basilton, osease, Baz. Sí, él es Draco Malfoy. Si es que el drarry tira...

Pero, mientras que Cath sigue en la misma línea y dedica prácticamente todo su tiempo a su fanfic Carry On, Simon --que ha alcanzado casi tanta fama como el libro real--, Wren decide que quiere conocer a gente nueva. Por lo cual, cuando se trasladan a la universidad, van a diferentes habitaciones.
La compañera de Wren es la típica adolescente superficial y simplona de fraternidad que a mí como que me revienta. Y Reagan, la de Cath, le resulta intimidante, al menos en un principio.
Durante todo la novela vemos como Cath va cambiando y madurando, abriéndose un poco más a la gente de su entorno. Por ejemplo, deja de alimentarse de barritas energéticas y baja al comedor. Es un momento de orgullo como lectora.
Y mientras va creciendo, tratando con el distanciamiento de su hermana, la inconsistencia mental de su padre al verlas lejos, la reaparición de su madre, el miedo a no encajar, el poco tiempo que tiene para acabar su fanfic antes de que salga el último libro y su curso de escritura creativa, aparecen los chicos.
Uno es Nick, que también quiere ser escritor y con el que se lleva bastante bien. Escriben juntos en la biblioteca y es su compañero de tareas.
El otro es Levi. Y Levi es la leche. No sé porque los adolescentes rubios molan más de lo permitido, pero parece ser que es así ::babea con el recuerdo de Axel::. Es el típico chico amable con todo el mundo, con una permanente sonrisa, sentido del humor y achuchabilidad máxima. ¿Quién puede resistirse a Levi? Levi, que es sencillo y considerado y coquetea con las chicas pero no es un cabrón del quince. Levi es genial. Os enumeraría sus grandiosidades, pero son demasiadas y muchas son spoiler.
Y, bueno, después están Simon y Baz. Simon. Y. Baz. Les adoro mucho. Es decir, quiero leer las novelas de Simon Snow. Y el fanfic de Simon Snow. Desgraciadamente, los tres que hay están en inglés.

Para una fan del drarry esta novela es dinamita.

The bazmon is sooooooo canon. And drarry too.
En resumen, si no te gusta el fanfic y el fandom esta no es tu novela, pero si ese no es el caso, estás obligado a leerla. Obedece o te azuzaré al conejo de la luna ::guiño a los que han leído la novela, guiño a los que han leído la novela::.
—Espera… ¿qué? —Cath puso todo abajo y se volvió hacia él—. ¿De verdad crees que estoy avergonzada de ti?
Levi sonrió amablemente y se encogió de hombros.
—No estoy enojado, cariño.
—No, estás loco. Ni siquiera sabía esas cosas de Jandro, y de todas formas, ¿a quién le importa? —Cath se estiró hasta su pecho y y apretó los puños en su sudadera negra—. Dios, Levi. Mírate… Eres… —No tenía palabras para lo que Levi era. Era una pintura rupestre. Era The Red Ballon. Se levantó sobre sus talones y tiró de él hasta que su rostro se encontraba tan cerca que podía ver sólo uno de sus ojos a la vez—. Eres mágico —dijo ella. 

También he leído Un beso en París. Quiero un Étienne. Es todo lo que tengo que decir al respecto.

Hoy empezaré con La pirámide roja. Será genial porque es de Rick Riordan.

¡Un placer, maestros del frikismo! Queda menos para el verano. Y para la WizardCon.